DICCIONARIO MÉDICO
Rizotomía posterior
La rizotomía posterior es la sección de la raíz dorsal de un nervio espinal, la que conduce la información sensitiva hacia la médula, una técnica que hoy se practica sobre todo de forma selectiva para tratar la espasticidad y, en otro contexto muy distinto, la vejiga neurógena. Posterior y dorsal son aquí sinónimos: ambos designan la raíz que emerge por la cara posterior de la médula espinal. La etimología del término "rizotomía", del griego ῥίζα (raíz) y τομή (corte), se desarrolla en la entrada general; esta variante se distingue por actuar sobre la raíz sensitiva, no la motora. El cirujano Robert Abbe la practicó por primera vez en 1888, en Nueva York, seccionando una raíz posterior completa para tratar el dolor de un paciente. Veinte años después, en 1908, el neurocirujano alemán Otfrid Foerster la aplicó con un fin distinto: reducir la espasticidad. Había observado que los pacientes con tabes dorsal, una lesión sifilítica que destruye las raíces posteriores, no desarrollaban rigidez espástica pese a tener también dañada la vía piramidal, y de ahí dedujo que interrumpir la aferencia sensitiva podía frenar el exceso de tono muscular. La técnica de Foerster funcionaba, pero el precio era alto: pérdida de sensibilidad profunda y debilidad marcada, efectos que llevaron a su práctico abandono durante décadas. El neurocirujano italiano Fasano introdujo a mediados de los años setenta la monitorización electrofisiológica intraoperatoria: en lugar de cortar toda la raíz, cada raicilla que la compone se estimula eléctricamente, y solo se seccionan aquellas cuya respuesta resulta anormal. Warwick Peacock, en Ciudad del Cabo, perfeccionó después el abordaje quirúrgico y contribuyó a popularizar la técnica resultante, conocida hoy como rizotomía dorsal selectiva. Practicada casi siempre entre L2 y S2, sigue siendo en la actualidad el tratamiento quirúrgico de referencia para la espasticidad de las piernas en niños con parálisis cerebral y buena función de tronco, sin distonía asociada. Existe una aplicación completamente distinta de la rizotomía posterior, esta vez en el ámbito de la vejiga neurógena tras una lesión medular completa. El fisiólogo británico Giles Brindley describió en 1982 un dispositivo implantable que estimula eléctricamente las raíces sacras anteriores para provocar la micción voluntaria. Para que esa estimulación funcione sin interferencias, es necesario abolir antes los reflejos vesicales espontáneos del paciente, y eso se consigue precisamente mediante una rizotomía posterior de las raíces S2 a S4. Aquí la raíz sensitiva no se toca por su papel en la espasticidad, sino por su papel en el arco reflejo de la vejiga. La sensibilidad en el territorio de las raíces seccionadas se reduce, pero en la versión selectiva actual el objetivo es preservar buena parte de ella, seccionando solo las raicillas con respuesta patológica. Por una observación clínica indirecta: en pacientes con daño de esa misma raíz por otra causa, la espasticidad no aparecía. De ahí infirió una relación causal que décadas después se confirmó y refinó. El gesto quirúrgico de base es el mismo, seccionar raíces posteriores, pero el nivel medular, la selección de raicillas y el objetivo clínico son distintos en cada caso. Cayó en desuso durante buena parte del siglo veinte por sus efectos secundarios, hasta que la monitorización electrofisiológica de los años setenta permitió recuperarla en su forma selectiva actual.Qué es la rizotomía posterior
De Abbe a Foerster: dos indicaciones desde el origen
La llegada de la selectividad
Un segundo uso, ajeno a la espasticidad
Preguntas frecuentes
¿Duele algo al paciente tras una rizotomía posterior?
¿Por qué Foerster pensó en cortar la raíz sensitiva para tratar un problema motor?
¿Se usa la misma técnica para la espasticidad y para la vejiga neurógena?
¿Qué pasó con la rizotomía posterior completa de Foerster?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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