DICCIONARIO MÉDICO
Riesgo empírico
El riesgo empírico es la probabilidad de que una enfermedad aparezca o se repita en una familia, calculada a partir de lo observado en otras familias con un caso similar y no a partir de las leyes de la herencia. Se emplea sobre todo en enfermedades multifactoriales, en las que el patrón de transmisión no sigue una proporción mendeliana fija y solo la estadística acumulada permite dar una cifra orientativa. La palabra empírico viene del griego empeirikós, "experimentado", derivado de empeiría, "experiencia". En la Antigua Grecia dio nombre a la escuela empírica de medicina, fundada en el siglo III antes de Cristo por Filino de Cos y Serapión de Alejandría, cuyos miembros basaban el tratamiento solo en lo que la observación repetida había demostrado, sin apoyarse en teorías sobre la causa de la enfermedad. Dos mil años después, la genética clínica recuperó esa misma idea para un problema distinto: cómo dar una cifra de riesgo cuando no existe un modelo teórico capaz de calcularla. Frente a él está el riesgo mendeliano: el que se deduce directamente del patrón de herencia de una enfermedad monogénica, con cifras fijas como el 50% para un hijo de un progenitor con una enfermedad autosómica dominante o el 25% para una pareja portadora de una enfermedad autosómica recesiva. El riesgo empírico entra en juego donde ese cálculo no es posible: en enfermedades poligénicas o multifactoriales, con varios genes y factores ambientales implicados sin que ninguno baste por sí solo. No hay proporción que aplicar. Solo la frecuencia con la que el trastorno ha aparecido en miles de familias ya estudiadas. El dato de partida procede de estudios poblacionales, no del árbol genealógico de cada familia. Si una enfermedad afecta a 1 de cada 500 personas, el riesgo teórico bruto para un familiar de primer grado rondaría el 1/22, pero la cifra que de verdad se observa en familias con un caso ya presente suele ser distinta, y es esa cifra observada, no la calculada, la que se toma como riesgo empírico. Varía con la gravedad del cuadro, el número de familiares ya afectados, el sexo del progenitor o del hijo, el grado de parentesco y, en algunas series, la consanguinidad. El genetista James Neel ya advertía en 1958, en un simposio sobre consejo hereditario publicado en Eugenics Quarterly, que estas cifras describen a un grupo, no a una persona: un riesgo empírico del 25% no significa que una familia concreta vaya a tener uno de cada cuatro hijos afectados, sino que, entre muchas familias con características parecidas, esa es la proporción observada. Es la herramienta habitual del consejo genético cuando la enfermedad carece de un patrón mendeliano claro. En la diabetes tipo 1, los estudios poblacionales sitúan el riesgo empírico en torno al 6% para los hermanos de un afectado. En las epilepsias comunes, el riesgo entre hermanos se mueve entre el 3% y el 5%, frente a menos del 1% en la población general. Son cifras de grupo, útiles para orientar una conversación, no certezas sobre lo que va a ocurrir en una familia concreta. Tiene un límite claro: cambia según la población de referencia. Un riesgo empírico calculado sobre una cohorte de un país no tiene por qué valer igual en otra con distinta carga genética o distintos factores ambientales, de modo que conviene usar siempre la serie más parecida a la familia que se está evaluando. Del griego empeirikós, "experimentado", y este de empeiría, "experiencia". En la medicina de la Antigua Grecia designó a una escuela completa, la de los empíricos, que rechazaba explicar la enfermedad por teorías y se apoyaba solo en la observación repetida. No siempre. El riesgo de recurrencia es la probabilidad, calculada por el método que sea, de que una enfermedad vuelva a aparecer en una familia. El riesgo empírico es un tipo concreto de riesgo de recurrencia: el que se basa en la observación estadística y no en el patrón mendeliano conocido. Porque en las enfermedades multifactoriales varios genes y factores ambientales contribuyen a la vez, sin que ninguno determine el resultado por sí solo. Sí. Se revisa a medida que se acumulan más datos poblacionales o se identifican nuevos factores de riesgo, así que la cifra que se maneja hoy no tiene por qué ser la misma que se manejaba hace veinte años. Para situar el riesgo empírico dentro de la genética clínica, puede consultar:Qué es el riesgo empírico
Cómo se calcula y qué lo modifica
Dónde se aplica en la práctica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra empírico?
¿Es lo mismo riesgo empírico que riesgo de recurrencia?
¿Por qué no sirve una fórmula fija, como en las enfermedades monogénicas?
¿Puede cambiar el riesgo empírico de una enfermedad con el tiempo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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