DICCIONARIO MÉDICO
Rhinovirus
Rhinovirus es el nombre con el que se conoce a un conjunto de virus de ARN, agrupados en tres especies, con especial preferencia por la mucosa nasal. Es, de lejos, el agente infeccioso que con más frecuencia provoca el resfriado común en el ser humano. Aunque hoy la taxonomía lo incluye dentro del género Enterovirus, en el lenguaje clínico y en este diccionario se mantiene como un grupo aparte, la costumbre que ya siguen la mayoría de los textos médicos. Rhinovirus A · B · C Rinovirus Tipo: virus Estructura: ARN monocatenario positivo, sin envoltura, familia Picornaviridae (género Enterovirus) Transmisión: contacto con secreciones nasales y aerosoles respiratorios Reservorio: humano Patogenicidad: primario Enfermedades: resfriado común, asma (agudización) El nombre combina dos raíces clásicas: el griego rhis, rhinós (nariz) y el latín vīrus (veneno, sustancia nociva). Describe, con bastante literalidad, a un virus con predilección por la nariz, el tejido donde se multiplica mejor que en ningún otro punto del cuerpo. Winston Price, epidemiólogo de la Universidad Johns Hopkins, tomó muestras nasales de un grupo de enfermeras con un cuadro respiratorio leve en 1953 y logró cultivar un virus hasta entonces desconocido, al que llamó virus JH por las iniciales de la universidad. El hallazgo se publicó en 1956 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Ese mismo año, un equipo independiente encabezado por Wilbert Pelon aisló, en reclutas de la marina estadounidense, un virus prácticamente idéntico, y publicó sus resultados en 1957. El nombre rhinovirus se adoptó pocos años después, cuando quedó claro que ambos hallazgos correspondían al mismo grupo de patógenos. El virión es una esfera pequeña, de apenas 28 a 30 nanómetros de diámetro: uno de los tamaños más reducidos entre los virus conocidos. Carece de envoltura lipídica, y su única cubierta es una cápside proteica de simetría icosaédrica. Dentro lleva una sola cadena de ARN de sentido positivo, que la célula infectada traduce de forma directa, como si fuera su propio mensajero. Desde una revisión ratificada por el Comité Internacional de Taxonomía de Virus en 2009, el rinovirus forma parte del género Enterovirus, dentro de la familia Picornaviridae, y constituye allí tres especies distintas: Rhinovirus A, Rhinovirus B y Rhinovirus C. Esta última se reconoció más tarde que las otras dos porque sus cepas apenas crecen en los cultivos celulares habituales, y solo se detectaron gracias a técnicas moleculares aplicadas a partir de 2006. Entre las tres especies suman ya más de 160 tipos genéticamente distintos, la cifra más alta de cualquier virus humano conocido. La frontera entre el rinovirus y sus parientes enterovirus más clásicos (el de la poliomielitis, por ejemplo) no depende del parentesco genético, hoy comprobado, sino de una simple cuestión de temperatura y de resistencia al medio ácido. El rinovirus se multiplica mejor a 33 o 35 grados, la temperatura algo más baja que reina en las fosas nasales, y pierde su capacidad infecciosa por debajo de un pH de 3. Esa doble fragilidad térmica y ácida le cierra el paso al estómago, de modo que la infección queda casi siempre confinada a las vías respiratorias altas. Los enterovirus intestinales hacen justo lo contrario: toleran el ácido gástrico y prefieren los 37 grados del interior del cuerpo, la temperatura que el rinovirus no soporta bien. Más de 160 tipos distintos comparten el nombre de rinovirus, y cada uno de ellos presenta variaciones notables en la proteína de superficie que reconocen los anticuerpos. Esa diversidad antigénica, sumada a una capacidad de mutación considerable, explica por qué haber pasado un resfriado por un tipo de rinovirus apenas protege frente al siguiente. Es también la razón principal por la que, más de setenta años después de su descubrimiento, no existe una vacuna eficaz contra el conjunto del grupo. El rinovirus es, con diferencia, la causa más frecuente del resfriado común en todo el mundo. Su papel no se limita a la nariz: en personas con asma, sobre todo en la infancia, es también el desencadenante viral más habitual de las agudizaciones, un vínculo que lo ha convertido en objeto de estudio destacado en neumología pediátrica. Del griego rhis, rhinós (nariz) y el latín vīrus. Describe la afinidad casi exclusiva de este virus por la mucosa nasal. Genéticamente, sí: desde 2009 constituye tres especies dentro del género Enterovirus. Clínicamente, sin embargo, se sigue tratando como un grupo aparte, porque su comportamiento biológico (la temperatura y el pH a los que sobrevive) lo mantiene confinado a un territorio distinto del de sus parientes intestinales. En 1953, cuando Winston Price aisló la primera cepa en Baltimore. Publicó el hallazgo en 1956, el mismo año en que un equipo independiente encontró, por su cuenta, un virus casi idéntico en reclutas navales. Sí, aunque el contacto de las manos con superficies contaminadas es la vía de transmisión más eficiente. Para situar el rinovirus dentro de su grupo, puede consultar:Qué es rhinovirus
Estructura y clasificación
Por qué se instala en la nariz y no en el intestino
Diversidad genética y dificultad para lograr una vacuna
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre rinovirus?
¿El rinovirus es lo mismo que un enterovirus?
¿Cuándo se descubrió?
¿Puede contagiarse un rinovirus por el aire?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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