DICCIONARIO MÉDICO

Refuerzo primario

El refuerzo primario es un estímulo con capacidad reforzante innata, ligada a una necesidad biológica, que aumenta la probabilidad de una conducta sin necesidad de ningún aprendizaje previo. Se distingue así del refuerzo secundario, cuyo valor se adquiere por asociación.

Qué es el refuerzo primario

El alimento para un organismo hambriento, el agua para uno sediento o el calor para uno que tirita funcionan como refuerzo primario en prácticamente cualquier especie, sin que haga falta ninguna experiencia previa que enseñe su valor. También lo hace el cese de un dolor o de una temperatura extrema: escapar de algo perjudicial resulta reforzante por sí mismo, del mismo modo que obtener algo necesario. La palabra primario alude precisamente a eso, a que el efecto no depende de haber aprendido nada, a diferencia de lo que ocurre con el dinero o los elogios.

La eficacia de un refuerzo primario no es constante, sin embargo. La comida deja de ser reforzante para quien acaba de saciarse, y el agua pierde buena parte de su efecto en quien no tiene sed; a este fenómeno se le llama saciedad, y explica por qué la privación previa (el hambre, la sed, el frío) suele ser condición necesaria para que un refuerzo primario actúe con fuerza.

El sustrato biológico: más allá de las necesidades clásicas

En 1954, James Olds y Peter Milner, investigadores de la Universidad McGill, implantaron electrodos en el cerebro de ratas para estudiar el sistema reticular relacionado con el sueño y la vigilia. Uno de los electrodos quedó desplazado por error hacia el área septal, y la rata mostró una preferencia inesperada por el lugar de la jaula donde recibía la descarga. Cuando se le dio la posibilidad de autoadministrarse esa estimulación presionando una palanca, el animal llegó a hacerlo cientos de veces por hora, hasta el agotamiento. El hallazgo, publicado ese mismo año, demostró que ciertas regiones cerebrales pueden generar un efecto reforzante tan potente como el de la comida sin corresponder a ninguna necesidad fisiológica identificada de antemano, lo que obligó a matizar la idea de que el refuerzo primario se limita a satisfacer carencias biológicas evidentes.

Refuerzo primario y refuerzo secundario

El refuerzo primario no necesita aprendizaje, pero suele ser el punto de partida del aprendizaje de otros refuerzos. Un estímulo neutro que se empareja de forma repetida con uno primario (el sonido de un silbato antes de la comida, por ejemplo) puede acabar adquiriendo por sí mismo capacidad reforzante. Ese proceso, y sus aplicaciones en terapia y en educación, se desarrolla en la entrada dedicada al refuerzo secundario.

Preguntas frecuentes

¿Todos los refuerzos primarios son iguales de potentes en todas las personas?

No. Varían con el estado de privación de cada individuo en cada momento, y también entre especies: lo que resulta intensamente reforzante para un organismo hambriento puede no serlo en absoluto para uno saciado, aunque el estímulo sea idéntico.

¿Puede un refuerzo primario dejar de serlo con el tiempo?

Su capacidad reforzante innata no desaparece, pero su eficacia en un momento dado sí depende de la saciedad. Lo que no cambia es el mecanismo: la comida seguirá siendo un refuerzo primario mañana, aunque hoy, después de una comida abundante, apenas tenga efecto.

¿La autoestimulación cerebral descrita por Olds y Milner demuestra que cualquier estimulación neuronal es reforzante?

No. El efecto depende de la región estimulada. Investigaciones posteriores mostraron que unas zonas del cerebro producen tasas de autoestimulación muy altas, del orden de miles de veces por hora, mientras que otras cercanas apenas provocan unos cientos, o ninguna en absoluto. La ubicación exacta del electrodo resultó ser determinante.

¿Existen refuerzos primarios negativos, además de positivos?

Sí. El escape de un estímulo doloroso o de un frío intenso también es un refuerzo primario, solo que actúa mediante la retirada de algo perjudicial en lugar de mediante la obtención de algo necesario; ese matiz corresponde al eje positivo o negativo del refuerzo, independiente de si es primario o secundario.

Referencias

  1. American Psychological Association. Primary reinforcement. APA Dictionary of Psychology.
  2. Mentelex. Bases del sistema de recompensa en el cerebro: el experimento de Olds y Milner (1954).
  3. Evolución y Neurociencias. Neurobiología del placer: historia del descubrimiento de Olds y Milner.

Entradas relacionadas

  • Refuerzo. Consecuencia de una conducta que aumenta la probabilidad de que se repita; origen histórico del concepto.
  • Refuerzo secundario. Estímulo que adquiere su valor reforzante por asociación con un refuerzo primario.
  • Recompensa. Sistema cerebral, mediado por dopamina, que subyace a la experiencia subjetiva de placer y motivación.
  • Condicionamiento operante o instrumental. Paradigma de aprendizaje basado en las consecuencias de la conducta.

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