DICCIONARIO MÉDICO
Reducción mamaria
La reducción mamaria, o mamoplastia de reducción, es la intervención de cirugía plástica que retira tejido glandular, graso y cutáneo para disminuir el volumen y el peso de la mama. Es la variante reductora de la mamoplastia, el término paraguas para toda cirugía que modifica el tamaño, la forma o la posición de la mama. Mientras la mamoplastia de aumento añade volumen con implantes o grasa, esta lo retira, junto con el exceso de piel, para reposicionar el conjunto en una proporción más armónica con el resto del cuerpo. La indicación más frecuente no es estética. Según recoge la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, la mayoría de las candidatas buscan aliviar el dolor de espalda y cuello, las rozaduras del sostén en los hombros o las irritaciones cutáneas bajo el pliegue mamario que provoca el exceso de peso. Una revisión publicada en la Revista de Senología y Patología Mamaria la califica, de hecho, como una de las intervenciones más habituales en la cirugía plástica actual. El primer antecedente quirúrgico documentado no busca ni siquiera modificar una mama femenina. El médico bizantino Pablo de Egina, en el siglo VII, describió en su tratado la corrección quirúrgica de la ginecomastia masculina, siglos antes de que existiera nada parecido para la mujer. Dieffenbach abre la era moderna en 1848: extirpa los dos tercios inferiores de la mama y deja la cicatriz oculta en el surco submamario. Durante décadas, la cirugía se limita a reducir volumen sin atender al complejo areola-pezón, hasta que Morestin idea en 1909 un mecanismo para desplazarlo de forma independiente. Thorek publica en 1922 su técnica de amputación parcial con injerto libre de pezón, todavía citada hoy para los casos de hipertrofia extrema. Biesenberger reformula el problema poco después: no se trata de una sola incisión, sino de tres gestos combinados, extirpar tejido, reposicionar el complejo areola-pezón y resecar la piel sobrante. El punto de inflexión llega en 1956. Wise publica un patrón geométrico para planificar, antes de operar, la forma exacta de los colgajos cutáneos que hay que resecar. De su molde nace la cicatriz en ancla, o en T invertida, que durante décadas se convierte en la referencia de la especialidad. Las técnicas actuales se agrupan, sobre todo, por el pedículo que conserva la irrigación y la sensibilidad del complejo areola-pezón: inferior, superior o, con menos frecuencia, medial. A cada pedículo le corresponde un patrón de cicatriz distinto; junto al clásico patrón de Wise conviven hoy diseños de cicatriz vertical, pensados para dejar menos marca visible. En hipertrofias leves, sin exceso relevante de piel, la liposucción puede bastar por sí sola, sin necesidad de resecar tejido glandular. No debe confundirse con la mastopexia, que eleva y reposiciona una mama caída sin reducir de forma significativa su volumen; ambas persiguen fines distintos y, en ocasiones, se combinan en la misma intervención. Tampoco equivale a la reconstrucción mamaria, orientada a restaurar la mama tras una mastectomía y no a corregir un exceso de volumen. El motivo clínico que suele llevar a esta cirugía tiene nombre propio en este diccionario, hipertrofia mamaria, cuyo grado más extremo recibe el nombre de gigantomastia. No exactamente. Mamoplastia es el término genérico para cualquier cirugía de la mama; reducción mamaria nombra, en concreto, la variante que disminuye su volumen. No. La indicación más frecuente es funcional, ligada al dolor y a las molestias físicas del exceso de volumen. El antecedente documentado más antiguo se remonta al siglo VII, con Pablo de Egina, aunque entonces se aplicaba a la ginecomastia masculina. La cirugía moderna en la mujer no arranca hasta mediados del siglo XIX. Convirtió una operación que dependía del criterio de cada cirujano en un procedimiento planificable de antemano: marcar sobre la piel, antes de la incisión, la forma exacta del tejido que se va a resecar. De ahí nace la característica cicatriz en T que todavía se enseña como referencia. Entonces la liposucción sola puede ser suficiente, sin necesidad de las incisiones y cicatrices propias de las técnicas con resección de piel.Qué es la reducción mamaria
Historia de la técnica
Clasificación de las técnicas
Diferenciación con procedimientos afines
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo reducción mamaria que mamoplastia?
¿Tiene solo fines estéticos?
¿Desde cuándo se practica una cirugía así?
¿Qué aportó el patrón de Wise?
¿Y si el exceso de piel es leve?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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