DICCIONARIO MÉDICO

Recuerdo delirante

El recuerdo delirante es un fenómeno psicopatológico en el que un episodio real del pasado del paciente recibe, tiempo después, una interpretación delirante que no tenía en el momento en que ocurrió. El hecho recordado sucedió de verdad; lo que cambia con el paso del tiempo es el significado que se le atribuye, hasta convertirlo en una pieza clave dentro de un delirio.

Qué es el recuerdo delirante

El psiquiatra alemán Karl Jaspers, en su Psicopatología general (Allgemeine Psychopathologie) de 1913, describió cuatro fenómenos a los que agrupó bajo el nombre de vivencias delirantes primarias: experiencias que surgen sin motivo comprensible y sobre las que se construyen después los delirios propiamente dichos. El cuarto de esos fenómenos lo describió como el recuerdo de una memoria que confirma el delirio, sin darle un nombre fijo. Fue el psiquiatra británico Andrew Sims quien, en su manual de referencia Symptoms in the Mind, bautizó ese cuarto fenómeno como recuerdo delirante (en alemán, Wahnerinnerung), la etiqueta con la que hoy se conoce en la literatura psiquiátrica aunque Jaspers no llegara a usarla de forma literal.

Kurt Schneider, heredero de esa misma tradición, ilustró el fenómeno en 1949 con el caso de un paciente que, al ver de adulto una corona grabada en el tenedor con el que comía de niño, llegó a la certeza delirante de que aquel detalle demostraba su ascendencia real. El tenedor y la corona existieron de verdad; lo que apareció después, sin ninguna base racional, fue la convicción de que aquel objeto trivial encerraba un significado oculto sobre su origen.

La diferencia con el falso recuerdo delirante

La clasificación clásica distingue el recuerdo delirante de otro fenómeno próximo, el falso recuerdo delirante, y la distinción no es un matiz académico menor. En el recuerdo delirante, el episodio ocurrió realmente: lo delirante es solo la interpretación tardía que se le añade. En el falso recuerdo delirante, en cambio, el propio hecho recordado nunca sucedió; el paciente construye desde cero un episodio inexistente y lo instala en su memoria con la misma solidez que un recuerdo genuino, sin percibir ninguna diferencia entre ambos.

Un ejemplo puede aclarar la diferencia. Un paciente recuerda con precisión haber recibido, hace años, una llamada telefónica de madrugada, un hecho verificable y en principio banal; en el presente, esa llamada pasa a interpretarse como la primera señal de una persecución que lleva tiempo sufriendo. Eso es recuerdo delirante. Si en cambio el paciente relata con igual convicción que en su infancia un agente de determinado organismo lo visitó y le administró una sustancia que le confirió poderes especiales, sin que ese episodio tenga ningún correlato real, se trata de un falso recuerdo delirante.

Frente al falso recuerdo cotidiano y a otras alteraciones de memoria

Conviene distinguir además el recuerdo delirante de los errores de memoria que puede cometer cualquier persona sana. Un recuerdo distorsionado sin ninguna carga delirante puede corregirse cuando se presenta evidencia en contra; el recuerdo delirante, por su condición delirante, resulta impermeable a esa corrección, por sólida que sea la evidencia. Jaspers fijó tres rasgos para reconocer cualquier idea delirante, y el recuerdo delirante los cumple igual que las demás: certeza subjetiva incomparable con la de una convicción ordinaria, resistencia a los argumentos en contra y un contenido que no encaja con la realidad del sujeto.

El recuerdo delirante tampoco debe confundirse con la confabulación, que aparece típicamente en pacientes con lesiones cerebrales y consiste en rellenar, sin intención de engañar, huecos de memoria con material inventado; ni con la paramnesia, término amplio que agrupa distintas distorsiones cualitativas del recuerdo, delirantes o no. El recuerdo delirante, por el contrario, se estudia dentro de la semiología del delirio, no dentro de los trastornos primarios de la memoria.

Preguntas frecuentes

¿En qué trastornos aparece el recuerdo delirante?

Como el resto de las vivencias delirantes primarias, se describe sobre todo en la esquizofrenia, aunque también puede observarse en otros cuadros con síntomas psicóticos. No es exclusivo de ningún diagnóstico concreto.

¿El hecho recordado ocurrió realmente o el paciente lo inventa?

Ocurrió realmente. Esa es precisamente la diferencia con el falso recuerdo delirante, en el que el episodio de partida no tiene ningún correlato en la realidad del paciente.

¿Usó Jaspers la expresión «recuerdo delirante»?

No de forma literal. Jaspers describió el fenómeno en 1913 sin ponerle una etiqueta fija; fue Andrew Sims quien, décadas después, acuñó el nombre con el que se conoce hoy. Kurt Schneider, mientras tanto, aportó en 1949 el ejemplo clínico de la corona grabada en el tenedor que sigue citándose en los manuales.

¿Puede corregirse un recuerdo delirante mostrando al paciente pruebas de que su interpretación es errónea?

Esa resistencia a la evidencia forma parte de la propia definición del fenómeno como delirante. No es un simple error de juicio que se disuelva al aportar información correcta.

Referencias

  1. Hayashi N, Igarashi Y, Harima H. Delusion progression process from the perspective of patients with psychoses: a descriptive study based on the primary delusion concept of Karl Jaspers. PLOS ONE, 2021.
  2. Jaspers K. Allgemeine Psychopathologie. Berlín: Springer, 1913.
  3. Sims A. Symptoms in the Mind: An Introduction to Descriptive Psychopathology. 3.ª ed. Filadelfia: Elsevier Science, 2003.
  4. Morra CA. Psicopatología general. Semiología del pensamiento. International Network for the History of Neuropsychiatry (INHN), 2022.

Entradas relacionadas

  • Confabulación. Producción involuntaria de recuerdos falsos en pacientes con lesiones cerebrales, sin componente delirante.
  • Paramnesia. Alteración cualitativa de la memoria que agrupa fenómenos tan distintos como el déjà vu o los recuerdos inventados.
  • Recuerdo. Contenido concreto que la memoria mantiene disponible, sobre el que puede recaer una interpretación delirante.

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