DICCIONARIO MÉDICO
Radioinmunoensayo
El radioinmunoensayo, técnica de laboratorio conocida por su sigla RIA, es un método analítico que combina la especificidad de un anticuerpo con la sensibilidad de un radioisótopo para cuantificar sustancias presentes en el organismo en concentraciones extremadamente bajas. Se emplea sobre todo para medir hormonas, aunque su principio se ha aplicado también a fármacos, vitaminas y otras moléculas de interés biológico. La Real Academia Española lo define como una técnica inmunológica de determinación cuantitativa de antígenos o anticuerpos mediante reactivos marcados con isótopos radiactivos. En la práctica, el radioinmunoensayo permite medir sustancias que circulan en la sangre en cantidades tan pequeñas, del orden del nanogramo o el picogramo por mililitro, que resultaban indetectables con los métodos químicos disponibles antes de su desarrollo. El fundamento del ensayo es una competición. Se prepara una cantidad conocida de la sustancia que se quiere medir (el antígeno) marcada con un radioisótopo, y se enfrenta a un número limitado de sitios de unión de un anticuerpo específico para esa sustancia. Cuando se añade la muestra del paciente, el antígeno no marcado que contiene compite con el marcado por esos mismos sitios. Cuanto más antígeno haya en la muestra, menos antígeno marcado logrará unirse al anticuerpo. Tras dejar que la competencia alcance el equilibrio, se separa la fracción unida al anticuerpo de la que ha quedado libre y se mide su radiactividad. El resultado se compara con una curva construida a partir de concentraciones conocidas, lo que permite calcular la cantidad exacta de sustancia presente en la muestra original. Es un método indirecto: no se detecta la sustancia en sí, sino su capacidad de desplazar a una versión marcada de sí misma. La técnica nació a finales de la década de 1950 en un laboratorio del hospital de Veteranos del Bronx, en Nueva York, donde la física Rosalyn Yalow y el médico Solomon Berson la desarrollaron para medir la insulina circulante en pacientes diabéticos. Su primer gran artículo sobre el método, publicado en 1960, resolvía un problema que llevaba años sin solución: cuantificar una hormona proteica presente en la sangre en cantidades diminutas. En 1977, la Academia sueca concedió a Yalow el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por este desarrollo. Berson no pudo compartirlo: había fallecido en 1972, y el Nobel no se otorga a título póstumo. Yalow dedicó buena parte de su discurso de aceptación a reivindicar la contribución de su colega. Existen dos formatos principales. El radioinmunoensayo competitivo, el descrito más arriba, mide la radiactividad del antígeno marcado que ha quedado desplazado. El inmunorradiométrico o IRMA, en cambio, marca el propio anticuerpo y mide directamente la radiactividad que queda unida al complejo; suele ofrecer mayor sensibilidad y un intervalo de medición más amplio. Con el tiempo, el método ELISA, que sustituye la marca radiactiva por una enzima que produce color, ha desplazado al radioinmunoensayo en la mayoría de los laboratorios clínicos. La razón no es analítica sino práctica: evita el uso, el almacenamiento y la eliminación de material radiactivo. En algunos contextos de investigación e industria farmacéutica, sin embargo, el radioinmunoensayo se sigue empleando por su elevada sensibilidad. Ambos se basan en la unión antígeno-anticuerpo, pero difieren en el sistema de detección: el RIA marca la reacción con un isótopo radiactivo y mide la radiactividad; el ELISA usa una enzima que genera una señal de color, medible con espectrofotometría. En la práctica clínica rutinaria, cada vez menos. En investigación biomédica y en el desarrollo de fármacos mantiene un papel relevante, particularmente cuando se necesita la máxima sensibilidad posible. Sobre todo hormonas: tiroideas, sexuales, de crecimiento. También se ha aplicado a la medición de vitaminas, marcadores tumorales y concentraciones de determinados fármacos en sangre. No. La radiactividad se mide en la muestra ya extraída, en el laboratorio; el paciente nunca recibe el radioisótopo. El riesgo, mínimo y regulado, afecta únicamente al personal que manipula los reactivos. Si desea ampliar información sobre esta técnica y las que la han sustituido, puede consultar:Qué es el radioinmunoensayo
El principio de competencia
Origen: Berson y Yalow
Variantes y situación actual
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre RIA y ELISA?
¿Sigue usándose el radioinmunoensayo hoy?
¿Qué tipo de sustancias se miden con esta técnica?
¿El radioisótopo empleado supone un riesgo para el paciente?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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