DICCIONARIO MÉDICO
Queratoconjuntivitis seca
La queratoconjuntivitis seca es una alteración crónica y multifactorial de la película lagrimal y la superficie ocular, más conocida en el lenguaje clínico como síndrome de ojo seco. Es, con diferencia, la más prevalente de las queratoconjuntivitis, y su frecuencia aumenta de forma notable con la edad. El calificativo "seca" procede del latín siccus, con el mismo significado que conserva en castellano. Se opone aquí a la humedad que aporta normalmente la película lagrimal, una capa trilaminar (lipídica, acuosa y mucínica) que cubre la córnea y la conjuntiva y que resulta indispensable para su transparencia y su protección frente a agentes externos. Se define como una enfermedad de la lágrima y de la superficie ocular en la que la inestabilidad de la película lagrimal, junto con un aumento de su osmolaridad, desencadena una respuesta inflamatoria local que perpetúa el daño. No es, por tanto, un simple déficit cuantitativo de lágrima: la inflamación forma parte del mecanismo, no solo su consecuencia. Se reconocen dos formas principales, que con frecuencia coexisten en el mismo paciente. La queratoconjuntivitis seca con deficiencia de lágrima acuosa se produce cuando las glándulas lagrimales no generan volumen suficiente para cubrir la superficie ocular. La queratoconjuntivitis seca evaporativa, más frecuente de las dos, se debe a una alteración de la capa lipídica (producida sobre todo por las glándulas de Meibomio, en el borde palpebral) que acelera la evaporación de una lágrima cuyo volumen puede ser, en cambio, normal. La forma acuodeficiente suele presentarse como un trastorno idiopático aislado, especialmente en mujeres posmenopáusicas, aunque también constituye un rasgo característico del síndrome de Sjögren, tanto en su forma primaria como asociada a otras enfermedades autoinmunes sistémicas. La forma evaporativa, en cambio, guarda menos relación con la autoinmunidad y más con factores locales del borde palpebral y con la exposición ambiental. Es uno de los motivos de consulta oftalmológica más frecuentes en la práctica clínica general. Los estudios epidemiológicos sitúan su prevalencia en un rango amplio, entre el 5% y el 34% de la población adulta según los criterios diagnósticos empleados y la región estudiada, con un incremento sostenido a partir de los 50 años. Afecta a mujeres con una frecuencia aproximadamente doble que a hombres, una diferencia que se atribuye en parte a cambios hormonales relacionados con la menopausia. Sí. Queratoconjuntivitis seca es el nombre clínico y etimológico del mismo proceso que en el lenguaje habitual se conoce como síndrome de ojo seco o xeroftalmía. La distinción tiene valor conceptual y orientativo, aunque en la práctica ambos mecanismos (déficit de producción y exceso de evaporación) coexistan con frecuencia en distintas proporciones dentro de un mismo cuadro. Es la evaporativa. La disfunción de las glándulas de Meibomio, causa principal de esta forma, resulta más común en la población general que la insuficiencia primaria de las glándulas lagrimales. No. La prevalencia aumenta de forma marcada con la edad y es sensiblemente mayor en mujeres, sobre todo tras la menopausia, cuando los cambios hormonales alteran la composición y la producción de la lágrima. Consulte también la información clínica completa sobre el ojo seco Si busca información sobre el diagnóstico y el tratamiento del ojo seco, puede consultar la página de ojo seco elaborada por el Departamento de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la queratoconjuntivitis seca
Clasificación
Asociaciones y contexto clínico
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que el síndrome de ojo seco?
¿Por qué se habla de dos tipos si muchos pacientes tienen ambos a la vez?
¿Cuál es más frecuente, la forma acuodeficiente o la evaporativa?
¿Afecta por igual a toda la población adulta?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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