DICCIONARIO MÉDICO
Queilitis angular
La queilitis angular es la inflamación de las comisuras labiales que provoca fisuras, enrojecimiento y dolor al abrir la boca, generalmente causada por infección fúngica, bacteriana o factores predisponentes locales y sistémicos. Las comisuras labiales —los puntos donde se unen el labio superior y el inferior en ambos lados de la boca— son una zona anatómica singular. En ellas confluyen dos tipos diferentes de tejido: la mucosa oral y la piel facial, y funcionan como bisagras que se someten a un movimiento constante al hablar, comer, bostezar y sonreír. Esta localización, sumada a la tendencia natural a acumular saliva en los pliegues cutáneos que se forman a su alrededor, convierte a las comisuras en un punto especialmente vulnerable a la irritación, la maceración y la infección. Cuando se produce una inflamación en esta zona, se habla de queilitis angular, una afección muy frecuente que, aunque generalmente no reviste gravedad, puede resultar molesta, dolorosa y recurrente si no se identifica y trata su causa subyacente. La queilitis angular es una afección inflamatoria que afecta a una o ambas comisuras de la boca. También se conoce como estomatitis angular, boqueras, perleche (del francés pourlécher, "lamerse los labios") o rágades. Se manifiesta como una zona de enrojecimiento, maceración, fisuras (grietas), descamación y, en ocasiones, costras o pequeñas erosiones en los ángulos de la boca. Los pacientes suelen referir dolor, ardor y tirantez, síntomas que se intensifican al abrir la boca ampliamente, al comer o al hablar. La queilitis angular puede presentarse de forma unilateral (en un solo lado) o bilateral (en ambas comisuras), siendo esta última la forma más habitual. Su duración es variable: puede resolverse espontáneamente en pocos días o persistir durante semanas o meses si no se aborda la causa que la origina. Es una afección muy común en la práctica clínica, y puede afectar a personas de cualquier edad, aunque tiene una prevalencia especialmente elevada en personas mayores portadoras de prótesis dentales (hasta un 28 % en algunos estudios) y en niños pequeños que usan chupete o tienen hábito de chuparse el dedo. La queilitis angular es una entidad de origen multifactorial. En la mayoría de los casos interviene una combinación de factores locales, infecciosos, nutricionales y sistémicos. Comprender estas causas es esencial para dirigir correctamente el tratamiento. El factor desencadenante inicial más frecuente es la acumulación de saliva en las comisuras labiales. La saliva, al acumularse en los pliegues cutáneos de los ángulos de la boca, macera la piel (la reblandece y la debilita), provocando fisuras e irritación. Esta acumulación se ve favorecida por diversas situaciones: Una vez que la piel de la comisura está macerada y fisurada, se convierte en un medio idóneo para la colonización por microorganismos. Los agentes infecciosos más frecuentemente implicados son: Las carencias de determinados micronutrientes pueden predisponer a la queilitis angular o actuar como factor contribuyente en casos recurrentes o resistentes al tratamiento. Los más relevantes son: Diversas enfermedades sistémicas aumentan la susceptibilidad a la queilitis angular: La queilitis angular también puede ser una manifestación de una dermatitis de contacto alérgica o irritativa. Los alérgenos más frecuentemente implicados incluyen los metales de las prótesis dentales o los brackets ortodóncicos (especialmente el níquel), los aromatizantes y conservantes de los dentífricos, y los componentes de los cosméticos labiales. En estos casos, las pruebas epicutáneas (patch test) son fundamentales para identificar el agente responsable. Los signos y síntomas de la queilitis angular suelen ser fácilmente reconocibles y se localizan específicamente en las comisuras labiales: En la piel oscura, el eritema inicial puede ser más sutil y la coloración puede aparecer más pálida o grisácea en lugar del rojo habitual. La queilitis angular suele ser bilateral y simétrica; cuando aparece de forma unilateral, conviene descartar otras causas como el herpes simple, un chancro sifilítico o, excepcionalmente, una lesión maligna. El diagnóstico de la queilitis angular es fundamentalmente clínico, basado en la historia del paciente y la exploración de la zona afectada. No obstante, una evaluación completa debe incluir: La biopsia cutánea generalmente no es necesaria para el diagnóstico de queilitis angular. Sin embargo, está indicada cuando la lesión es unilateral, persistente, no responde al tratamiento o presenta características atípicas que obliguen a descartar una neoplasia maligna. El tratamiento eficaz de la queilitis angular requiere un abordaje integral que contemple tanto la eliminación de la infección como la corrección de los factores predisponentes. La queilitis angular leve y puntual puede responder a medidas sencillas como la aplicación de vaselina o un antifúngico de venta libre. Sin embargo, se recomienda consultar con un profesional sanitario cuando: Las siguientes medidas pueden ayudar a reducir el riesgo de aparición o recurrencia de la queilitis angular: El pronóstico de la queilitis angular es generalmente favorable. Con un tratamiento adecuado dirigido a la causa, la mayoría de los casos mejoran de forma visible en los primeros días y se resuelven completamente en dos a tres semanas. Las lesiones curadas rara vez dejan cicatriz o cambios permanentes en la pigmentación de la piel. Sin embargo, la queilitis angular tiene una marcada tendencia a la recurrencia, especialmente cuando persisten factores de riesgo no modificables (edentulismo, inmunodeficiencia) o cuando los factores modificables no se han corregido adecuadamente (prótesis mal ajustadas, hábito de lamerse los labios, déficits nutricionales). En personas mayores portadoras de prótesis dentales, la recurrencia puede reducirse significativamente si se adoptan medidas preventivas sostenidas: desinfección diaria de la prótesis, uso de cremas barrera nocturnas y revisiones odontológicas periódicas para ajustar el aparato. En pacientes inmunodeprimidos (VIH, tratamiento quimioterápico, uso crónico de corticosteroides), la queilitis angular puede ser más difícil de controlar y requerir tratamientos antifúngicos sistémicos además de los tópicos. En estos casos, el seguimiento médico estrecho es fundamental. Las personas que padecen o han padecido queilitis angular deben considerar las siguientes precauciones: No, la queilitis angular no se considera contagiosa. Aunque los microorganismos que la causan (Candida, Staphylococcus aureus) pueden estar presentes en la boca y la piel de personas sanas, la queilitis angular se desarrolla porque confluyen factores predisponentes locales (maceración, pliegues profundos, humedad) o sistémicos (inmunodepresión, déficits nutricionales) que permiten que estos microorganismos comensales se vuelvan patógenos. No se transmite por besar a otra persona ni por compartir utensilios. Aunque ambas afecciones pueden afectar a las zonas próximas a las comisuras, existen diferencias clave. El herpes labial se manifiesta típicamente con vesículas (ampollas pequeñas) agrupadas sobre una base enrojecida, que se rompen y forman costras. Suele ir precedido de una sensación de hormigueo, quemazón o picor en la zona antes de que aparezcan las vesículas. Es causado por el virus del herpes simple y sí es contagioso durante la fase activa. La queilitis angular, en cambio, se presenta con fisuras, maceración y enrojecimiento centrados en el ángulo mismo de la comisura, sin vesículas agrupadas y sin el pródromo de hormigueo característico del herpes. Cuando existe duda, un frotis vírico o un cultivo permiten distinguir ambas entidades. La vaselina es útil como complemento del tratamiento, ya que actúa como barrera protectora que aísla la piel de la comisura de la humedad de la saliva y favorece la cicatrización. Sin embargo, si la queilitis angular tiene un componente infeccioso (fúngico o bacteriano), como ocurre en la mayoría de los casos, la vaselina sola no será suficiente para eliminar la infección. Se necesitará un antifúngico tópico (si hay Candida) y/o un antibiótico tópico (si hay bacterias), además de la crema barrera. La vaselina es especialmente útil como medida preventiva en personas propensas a las boqueras, aplicada antes de acostarse. La recurrencia de la queilitis angular suele indicar que persiste un factor predisponente no corregido. Las causas más frecuentes de recidiva incluyen: prótesis dentales que no se ajustan bien o que no se desinfectan adecuadamente, colonización persistente de Staphylococcus aureus en las fosas nasales (que reinfecta las comisuras), una candidiasis oral no tratada que actúa como reservorio del hongo, un déficit nutricional no diagnosticado (hierro, vitamina B12, zinc), una diabetes mal controlada o una enfermedad autoinmune no identificada. Ante boqueras recurrentes, es recomendable solicitar una analítica completa y una valoración por un dermatólogo o un médico internista para investigar posibles causas sistémicas. En la gran mayoría de los casos, la queilitis angular es una afección benigna. Sin embargo, una lesión unilateral, persistente y que no responde al tratamiento habitual debe ser evaluada cuidadosamente para descartar otras patologías, entre las que se incluye, de manera excepcional, una lesión maligna como un carcinoma de células escamosas. También debe descartarse un chancro sifilítico. Aunque esta posibilidad es poco frecuente, ante cualquier lesión comisural atípica o refractaria al tratamiento, el médico puede indicar una biopsia para obtener un diagnóstico definitivo. © Clínica Universidad de Navarra 2026Qué es la queilitis angular
Causas de la queilitis angular
Factores mecánicos y locales
Causas infecciosas
Déficits nutricionales
Enfermedades y situaciones sistémicas
Dermatitis de contacto
Síntomas de la queilitis angular
Diagnóstico de la queilitis angular
Tratamiento de la queilitis angular
Tratamiento antimicrobiano
Tratamiento antiinflamatorio y barrera
Corrección de factores predisponentes
Cuándo acudir al médico
Prevención de la queilitis angular
Pronóstico y evolución
Precauciones para el paciente
Preguntas frecuentes
¿La queilitis angular es contagiosa?
¿Cómo se diferencia la queilitis angular del herpes labial?
¿Se puede usar solo vaselina para tratar la queilitis angular?
¿Por qué me salen boqueras repetidamente?
¿La queilitis angular puede ser signo de cáncer?
Referencias para el paciente