DICCIONARIO MÉDICO
Pústula
La pústula es una lesión cutánea elemental: una pequeña elevación de la piel, generalmente inferior a un centímetro, cuyo contenido es purulento desde el momento en que aparece. Ese matiz distingue a la pústula de otras lesiones que solo se infectan después de formarse. No toda pústula señala una infección: en varias dermatosis el pus está formado por neutrófilos acumulados sin que exista ningún germen implicado. En dermatología, una pústula es una lesión primaria sobreelevada y circunscrita que contiene líquido purulento desde su inicio. La vesícula sobreinfectada, en cambio, adquiere ese mismo contenido más tarde, como fenómeno secundario. Su tamaño suele mantenerse por debajo de un centímetro; por encima de esa medida, y cuando varias pústulas confluyen, se habla más bien de placas pustulosas. La palabra procede del latín pustula, documentado ya en los escritos de Plinio el Viejo en el siglo I. Existe la creencia extendida de que el término deriva de pus, "materia purulenta", pero los estudios etimológicos no confirman ese parentesco: ambas voces latinas proceden de raíces indoeuropeas distintas, y la de pustula remite más bien a la idea de "soplar" o "hincharse", la misma que dio origen al griego physa (burbuja, soplo). La coincidencia de sentido con el pus es, en el fondo, casual. Según su relación con el folículo piloso, las pústulas se dividen en foliculares, cuando asientan sobre un folículo pilosebáceo, como ocurre en la foliculitis bacteriana, y no foliculares, cuando se forman al margen de esa estructura, como sucede en la psoriasis pustulosa. Esta distinción orienta buena parte del diagnóstico diferencial. Otro criterio de clasificación distingue las pústulas infecciosas, cuyo contenido alberga bacterias u hongos y crece en cultivo, de las estériles, en las que el material purulento resulta de un infiltrado de neutrófilos sin germen causal. Esta segunda categoría es más frecuente de lo que el aspecto de la lesión sugiere a primera vista. La vesícula comparte con la pústula el tamaño y el relieve, pero contiene líquido seroso o hemático, no purulento; solo se convierte en pústula si se sobreinfecta. La ampolla es, en esencia, una vesícula de más de un centímetro, con el mismo criterio de contenido claro. El absceso constituye otra categoría distinta: una colección de pus más profunda, generalmente dérmica o subcutánea, que no siempre asoma a la superficie con la nitidez de una pústula. Es la explicación más repetida, pero no es exacta. Ambas palabras latinas, pustula y pus, tienen orígenes indoeuropeos distintos, y su parecido sonoro ha favorecido durante siglos una asociación que la lingüística histórica no respalda. No. En la psoriasis pustulosa o en la dermatosis subcórnea de Sneddon-Wilkinson, por ejemplo, el contenido purulento es estéril y responde a un mecanismo inflamatorio, no infeccioso. Por el contenido. La vesícula alberga líquido transparente o algo hemático; la pústula, material purulento, blanquecino o amarillento, presente desde que la lesión se forma. La referencia habitual es un centímetro de diámetro. Por encima de esa medida se prefiere describir la lesión como placa pustulosa, sobre todo cuando varias pústulas se agrupan y confluyen sobre una misma zona de piel.Qué es la pústula
Clasificación
Diferenciación con otras lesiones elementales
Preguntas frecuentes
¿Pústula viene de la palabra pus?
¿Toda pústula indica que hay una infección?
¿Cómo se diferencia una pústula de una vesícula?
¿Existe un tamaño estándar para hablar de pústula?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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