DICCIONARIO MÉDICO
Puntata
Puntata, más conocida en su grafía original latina como punctata, es el adjetivo que la nomenclatura médica internacional conserva, sin traducir, para describir un patrón de puntos diminutos en un tejido u órgano. No designa una enfermedad concreta, sino un calificativo que se añade al nombre de varias entidades distintas para señalar su aspecto moteado. La palabra procede del latín punctatus, participio del verbo pungere, "picar" o "perforar", de donde también deriva "punto". Su significado literal es "picoteado" o "cubierto de puntos", y ese es precisamente el sentido con que se incorpora, en femenino, al nombre de distintas enfermedades y hallazgos radiológicos: la marca visual de algo salpicado de pequeñas manchas o calcificaciones. "Punteado" es la forma castellanizada, de uso libre en cualquier contexto descriptivo. "Punctata" o su adaptación "puntata" sigue otro camino: aparece casi siempre como segundo elemento de un nombre compuesto, formando parte de la denominación oficial de una entidad concreta y no como adjetivo suelto. El ejemplo más citado es la condrodisplasia punctata, un grupo de trastornos genéticos del cartílago y el hueso en el que las radiografías muestran pequeñas calcificaciones puntiformes dispersas en las epífisis, los extremos de los huesos largos. Ese patrón radiológico salpicado, descrito por primera vez a comienzos del siglo veinte, dio nombre al conjunto de la enfermedad mucho antes de que se conociera su origen genético. La afección corneal que este diccionario recoge bajo queratitis punteada circula también en la literatura médica bajo su nombre latino, "queratitis punctata" o "queratopatía punctata": pequeñas erosiones del epitelio corneal que, vistas con la lámpara de hendidura, recuerdan al mismo patrón de puntos diseminados que da nombre al adjetivo. Buena parte de la nomenclatura médica clásica se fijó en latín en los tratados de anatomía y patología de los siglos diecinueve y veinte, y algunos de esos nombres compuestos se transmitieron después a las lenguas modernas sin traducir del todo su segundo componente. Es lo que ha ocurrido con "punctata": convive con su equivalente castellano "punteada" en unas entidades y, en otras, se mantiene como única forma reconocida en la literatura científica y en las bases de datos de enfermedades raras. Sí. "Puntata" es una adaptación gráfica al español de la forma latina "punctata", que sigue siendo la más habitual en los textos científicos. Porque el nombre de la enfermedad se acuñó originalmente en latín y, en varios casos, esa denominación se ha mantenido como término fijo, del mismo modo que otras muchas expresiones médicas conservan su forma clásica. No necesariamente. La condrodisplasia punctata sí tiene un origen genético en la mayoría de sus formas, pero la queratitis punctata, por ejemplo, puede deberse a causas muy diversas, desde una infección hasta el uso prolongado de lentes de contacto. La literatura científica lo recoge en varios contextos radiológicos y dermatológicos menos frecuentes, siempre con el mismo sentido descriptivo: un patrón visual formado por múltiples puntos pequeños, ya sean calcificaciones óseas, lesiones cutáneas o erosiones epiteliales.Qué significa "punctata"
Uso en la nomenclatura de enfermedades óseas
Uso en oftalmología
Por qué se conserva la forma latina
Preguntas frecuentes
¿"Puntata" y "punctata" son la misma palabra?
¿Por qué no se dice simplemente "punteada"?
¿Todas las entidades "punctata" son enfermedades genéticas?
¿Existen otras entidades médicas que empleen este adjetivo?
Referencias
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