DICCIONARIO MÉDICO
Proyección de Towne
La proyección de Towne es una técnica radiográfica del cráneo obtenida con una angulación caudal del haz de rayos X, diseñada para mostrar el hueso occipital, el agujero magno y las pirámides petrosas sin la superposición que produce una proyección frontal convencional. Debe su nombre a Edward B. Towne, otorrinolaringólogo estadounidense (1883-1957) que perfeccionó y difundió esta angulación para resolver un problema muy concreto de la radiología craneal clásica: la región occipital y el agujero magno quedaban ocultos tras el macizo facial y la bóveda craneal en las proyecciones anteroposterior y lateral habituales. También se la conoce como proyección semiaxial, half-axial view o AP axial de cráneo, nombres que en la práctica designan el mismo procedimiento y que conviven según el manual o el centro donde se aprenda la técnica. No es una proyección anatómica pura, en el sentido de que no sigue un eje ortogonal simple del cuerpo. Su trazado responde a un cálculo geométrico deliberado: inclinar el haz lo suficiente para que la sombra del hueso frontal y del macizo facial se proyecte por debajo de la base craneal, dejando libre la región que interesa explorar. El paciente se coloca en decúbito supino sobre la mesa de exploración, aunque también puede realizarse en bipedestación o sentado cuando su estado lo permite. El mentón se flexiona hacia el cuello hasta que la línea orbitomeatal quede perpendicular al receptor de imagen, sin rotación ni inclinación lateral de la cabeza. El rayo central se angula entonces unos 30 grados en dirección caudal respecto a esa línea (o 37 grados si se toma como referencia la línea infraorbitomeatal), y entra varios centímetros por encima de los arcos superciliares para salir a la altura del agujero magno. La distancia entre el foco emisor y el receptor suele fijarse en torno a 100 centímetros. Bien ejecutada, la imagen muestra el hueso occipital en toda su extensión, el contorno del agujero magno, el dorso de la silla turca con las apófisis clinoides posteriores y, de forma simétrica si no hay rotación, las pirámides petrosas y los conductos auditivos internos. La simetría es, de hecho, el criterio de calidad más citado por los técnicos: si un peñasco aparece más alto o más ancho que el otro, la cabeza estaba rotada y la imagen pierde valor diagnóstico. La indicación clásica es la sospecha de fractura en la base del cráneo o en el hueso occipital tras un traumatismo craneoencefálico, así como la valoración de lesiones que afecten al agujero magno o a las pirámides petrosas. Con una modificación de la angulación (unos 20 grados en sentido cefalocaudal, centrados en la glabela), la misma técnica se adaptó también para explorar el suelo de la órbita y el seno maxilar, variante descrita por Butt y Waldron a comienzos de la década de 1980. Se ha empleado igualmente, con ajustes menores, para valorar la apófisis estiloides cuando existe sospecha de calcificación o elongación de esa estructura. Hoy su papel ha quedado reducido. La tomografía computarizada ofrece una resolución muy superior de la base craneal y ha desplazado a la radiografía simple como primera prueba ante un traumatismo craneal relevante. La proyección de Towne se mantiene en protocolos concretos, en centros con acceso limitado a la TC o como primera aproximación rápida antes de decidir si se necesita una prueba más completa. El cráneo acumula varias proyecciones bautizadas con el apellido de quien las describió, y conviene no confundirlas por compartir familia. La proyección de Waters busca el macizo facial y los senos maxilares con una angulación hacia arriba, opuesta en su lógica a la de Towne. La proyección de Caldwell se centra en los senos frontales y etmoidales. La proyección de Hirtz, obtenida con el vértex apoyado y el cuello en hiperextensión, ofrece una vista de la base craneal desde abajo que complementa, sin sustituir, a la que ofrece la técnica de Towne. Debe su nombre a Edward B. Towne, otorrinolaringólogo estadounidense que vivió entre 1883 y 1957. También se la conoce como proyección semiaxial o AP axial de cráneo, términos que designan el mismo procedimiento. Sí. Semiaxial, AP axial de cráneo y proyección de Towne nombran la misma técnica. La diferencia de vocabulario responde a la tradición de cada manual o servicio de radiología, no a un procedimiento distinto. Muestra el hueso occipital completo, el contorno del agujero magno, el dorso de la silla turca y las apófisis clinoides posteriores. Cuando la cabeza está bien centrada y sin rotación, también deja ver de forma simétrica las pirámides petrosas y los conductos auditivos internos. Esta combinación de estructuras es la que la hace útil ante sospecha de fractura occipital o de la base craneal. Con la variante descrita por Butt y Waldron, la misma angulación (adaptada) sirve además para explorar el suelo orbitario y el seno maxilar. Cada vez menos. La tomografía computarizada ha ganado terreno como primera prueba ante un traumatismo craneal con sospecha de fractura, por su capacidad muy superior para definir la base del cráneo. La radiografía en proyección de Towne queda hoy para protocolos concretos o para centros con acceso limitado a la TC. La angulación del haz apunta en sentidos distintos: en Towne desciende unos 30 grados hacia el agujero magno, mientras que en Waters asciende, con el mentón elevado, para despejar los senos maxilares. También cambia el objetivo anatómico: Towne mira hacia la región occipital y la base craneal; Waters, hacia el macizo facial.Qué es la proyección de Towne
Cómo se obtiene y qué muestra
Para qué se solicita
Frente a otras proyecciones craneales con nombre propio
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre de esta proyección?
¿Es lo mismo que la proyección semiaxial de cráneo?
¿Qué estructuras permite valorar?
¿Sigue siendo una prueba habitual?
¿En qué se diferencia de la proyección de Waters?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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