DICCIONARIO MÉDICO

Proyección lordótica

La proyección lordótica es una radiografía de tórax complementaria, tomada con el haz de rayos X angulado hacia la cabeza o con el paciente inclinado hacia atrás. Su objetivo es despejar los vértices pulmonares de la sombra de las clavículas y las primeras costillas, que en la vista frontal habitual los tapan parcialmente. Hoy se solicita mucho menos que antes, desplazada en la mayoría de los casos por la tomografía computarizada.

Qué es la proyección lordótica

El nombre viene de lordosis, del griego lordós («curvado hacia atrás»), un término que ya empleaba Hipócrates en el siglo V antes de Cristo para describir la curvatura de la columna. La proyección toma prestado ese adjetivo porque reproduce, de forma controlada y momentánea, el mismo gesto: el paciente arquea la zona dorsal hacia atrás, apoyando hombros y nuca contra el receptor, con lo que las clavículas ascienden por encima de los campos pulmonares en lugar de cruzarlos.

Existen dos formas de conseguir ese efecto. La clásica coloca al paciente de pie, separado unos 30 centímetros del receptor e inclinado hacia atrás hasta apoyar los hombros y la nuca sobre él. La alternativa deja al paciente en la postura estándar de una radiografía de tórax y angula el tubo de rayos X unos 15 a 20 grados en dirección craneal. El resultado visual es parecido en ambos casos, aunque la segunda variante resulta más cómoda para pacientes con movilidad limitada.

Para qué se utiliza

Su indicación principal es el estudio de los vértices pulmonares, una zona donde se asientan con frecuencia procesos como la tuberculosis o determinados tumores, y donde la superposición de clavículas y primeras costillas dificulta la lectura de la radiografía estándar. También ayuda a confirmar hallazgos dudosos del lóbulo medio y la língula, dos estructuras que en la proyección frontal quedan parcialmente ocultas tras el corazón. Un nódulo que en la vista posteroanterior podía confundirse con la superposición de una costilla y un vaso sanguíneo se distingue con más claridad al desplazar esas sombras hacia otra posición.

Tiene un precio, sin embargo. La angulación del haz magnifica y distorsiona el mediastino, de modo que estructuras como el corazón o los grandes vasos pierden su morfología habitual y no deben interpretarse con los mismos criterios que en una proyección estándar. Por eso se trata siempre de una vista complementaria, nunca la primera ni la única.

Declive frente a la tomografía computarizada

Durante buena parte del siglo XX fue una herramienta habitual en el estudio del tórax, sobre todo antes de que la tomografía computarizada se generalizara en los hospitales. Actualmente su papel se ha reducido con fuerza: la TC ofrece una resolución muy superior para valorar los vértices pulmonares y ha sustituido en gran medida a esta proyección, que hoy queda reservada a centros con acceso limitado a otras técnicas o a situaciones muy puntuales.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que la proyección lordótica de la que habla el diccionario en el término «lordótica»?

Comparten el mismo principio postural, pero no el mismo alcance. El adjetivo lordótica describe de forma genérica cualquier proyección obtenida aumentando la curvatura de la columna; esta entrada se refiere en concreto a la técnica torácica estandarizada para el estudio de los vértices pulmonares, con su propia posición, angulación e indicaciones.

¿Sigue usándose hoy en día?

Cada vez menos, aunque no ha desaparecido del todo. Se conserva en centros con acceso limitado a la tomografía computarizada y, ocasionalmente, como primer paso ante un hallazgo dudoso antes de decidir si hace falta ampliar el estudio.

¿Por qué distorsiona la imagen del corazón?

Porque la angulación del haz no solo desplaza las clavículas hacia arriba: también proyecta el corazón y los grandes vasos desde un ángulo distinto al habitual, lo que altera su tamaño aparente y su contorno. Un radiólogo que desconociera la técnica empleada podría interpretar esa distorsión como una alteración real de la silueta cardíaca, de ahí que la anotación correcta de la proyección sea obligada.

¿Cuántos grados se angula el tubo en la variante moderna?

Entre 15 y 20 grados en dirección craneal, partiendo de la posición estándar de una radiografía posteroanterior de tórax. Es una cifra orientativa: algunos protocolos la ajustan según la constitución del paciente.

Referencias

  1. Manual MSD versión para profesionales. Estudios por la imagen del tórax. Ver fuente
  2. Giménez AM. Información básica de la Rx de tórax. Revista Neumología y Salud. Ver fuente
  3. Aplicación Multimedia para la Enseñanza de Radiología a Alumnos de Medicina (AMERAM). Técnicas de exploración del tórax. Ver fuente
  4. Real Academia Española. Lordosis. Diccionario de la lengua española. Ver fuente

Entradas relacionadas

  • Lordótica: adjetivo que describe una proyección radiológica obtenida aumentando la curvatura de la columna.
  • Proyección posteroanterior: vista frontal estándar del tórax, con el haz entrando por la espalda del paciente.
  • Proyección lateral: vista de perfil que complementa a la posteroanterior en el estudio del tórax.
  • Proyección oblicua: vista torácica complementaria obtenida con el haz en un ángulo intermedio.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026