DICCIONARIO MÉDICO
Proyección antero-posterior
La proyección antero-posterior (AP) es aquella en la que el rayo central del haz de rayos X entra por la cara anterior del paciente y sale por la posterior, hasta llegar al receptor de imagen situado a su espalda. Es una de las dos formas de recorrer el eje antero-posterior del cuerpo; la otra, en sentido contrario, es la postero-anterior (PA). Antero-posterior describe, literalmente, el sentido del trayecto: de delante hacia atrás. El paciente queda situado de frente al tubo de rayos X y de espaldas al receptor, de modo que las estructuras anteriores del cuerpo son las primeras en interceptar el haz. Junto con la lateral, es una de las proyecciones ortogonales más utilizadas en radiología convencional, y suele combinarse con ella para obtener dos vistas perpendiculares entre sí de una misma región. Se abrevia habitualmente como AP, y así aparece anotada en los informes y en las propias placas. La dirección del rayo no es un detalle técnico menor: condiciona el tamaño relativo con el que se registran las estructuras. Cuanto más alejada esté una estructura del receptor de imagen, mayor será su magnificación geométrica en la radiografía final. En una proyección AP de tórax, el corazón (situado en la parte anterior) queda más lejos del receptor que en una PA, por lo que su silueta se registra artificialmente aumentada. Este efecto explica por qué, siempre que el paciente puede colaborar, se prefiere la postero-anterior para valorar el tamaño cardíaco con precisión. Sigue teniendo, con todo, un lugar propio en la práctica diaria. Se recurre a ella cuando el paciente no puede adoptar la posición necesaria para una PA (encamado, en decúbito, tras un traumatismo) o cuando el objetivo de la exploración son las estructuras óseas y no los tejidos blandos del tórax, en cuyo caso la magnificación cardíaca deja de ser relevante. También es la proyección habitual en extremidades, columna y abdomen, donde no existe el mismo problema de superposición sobre una silueta cardíaca. AP y PA comparten el mismo eje (el antero-posterior) y se diferencian únicamente en el sentido del recorrido. Ninguna es, en términos generales, más correcta que la otra: la elección depende de la región que se estudia, de la movilidad del paciente y del tipo de equipo disponible. Con arcos portátiles y pacientes encamados, por ejemplo, la AP es casi siempre la única opción practicable. Porque el nombre no describe una vista, sino un recorrido: indica que el rayo entra por delante y sale por detrás. "Frontal" solo señalaría la orientación del paciente, sin precisar en qué sentido atraviesa el haz, un dato que sí resulta indispensable para reproducir la técnica de manera exacta en exploraciones sucesivas. No. El haz recorre el eje antero-posterior en sentidos opuestos en cada caso, y ese cambio de sentido altera la magnificación de las estructuras más alejadas del receptor. Puede consultarse la entrada dedicada a la proyección postero-anterior para ver el recorrido inverso con más detalle. Se usa en muchas, aunque no en todas por igual. En el tórax convierte en la alternativa a la PA cuando el paciente no puede colaborar de pie; en extremidades, columna y abdomen es, en cambio, la proyección de referencia habitual, sin que exista una PA equivalente que la sustituya de forma sistemática. No de forma relevante. La dosis depende sobre todo de los parámetros técnicos del equipo (kilovoltaje, miliamperios, tiempo de exposición) y del grosor de la región explorada, no del sentido en que se oriente al paciente frente al haz.Qué es la proyección antero-posterior
Por qué importa la dirección del haz
Diferenciación con la proyección postero-anterior
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "antero-posterior" y no simplemente "frontal"?
¿Es lo mismo AP que PA?
¿Se usa la proyección AP en todas las regiones del cuerpo?
¿Aumenta la radiación recibida por hacer una AP en lugar de una PA?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026