DICCIONARIO MÉDICO
Prolapso del cordón
El prolapso del cordón umbilical es el desplazamiento del cordón umbilical hacia el canal del parto, por delante o al lado de la parte del feto que se presenta. A diferencia de los demás tipos de prolapso, no depende del fallo de ningún sistema de sostén tisular, sino de la posición relativa del cordón dentro del útero en el momento del parto. Durante un parto normal, el cordón umbilical queda por detrás de la cabeza o de las nalgas del feto, protegido de la compresión. El prolapso de cordón ocurre cuando este se adelanta a la presentación fetal y queda situado entre el feto y la pelvis materna. La compresión resultante interrumpe parcial o totalmente el flujo de sangre entre la placenta y el feto, por lo que se considera una urgencia obstétrica que exige la finalización inmediata del parto, casi siempre mediante cesárea. La terminología clásica distingue tres situaciones según la integridad de las membranas ovulares y la posición del cordón. En la laterocidencia, el cordón se sitúa al lado de la presentación, sin llegar a sobrepasarla; puede darse con la bolsa íntegra o rota. En el procúbito, el cordón cae por delante de la presentación, pero las membranas todavía están íntegras. En el prolapso propiamente dicho, las membranas están rotas y el cordón desciende por delante de la presentación a través del cuello uterino, pudiendo llegar a asomar por la vulva. Una revisión publicada en 2021 en la revista American Journal of Obstetrics and Gynecology cuestionó esta nomenclatura clásica: sus autores señalan que denominar "prolapso oculto" a la laterocidencia es poco preciso, porque en esa situación el cordón todavía se encuentra por encima del cuello uterino y no ha prolapsado en sentido estricto. Proponen clasificar estos cuadros según la relación posicional exacta entre el cordón, la presentación fetal y el cuello uterino, en lugar de basarse únicamente en el estado de las membranas. El riesgo no proviene del cordón en sí, sino de su compresión entre la parte fetal que se presenta y el hueso de la pelvis materna, especialmente intensa durante las contracciones. Esa compresión reduce o interrumpe el aporte de oxígeno al feto, y el patrón de frecuencia cardíaca fetal registrado en la monitorización (bradicardia, desaceleraciones variables graves) suele ser el primer signo de alarma cuando el cordón no es visible o palpable directamente. El prolapso de cordón se presenta en 1 a 6 de cada 1.000 embarazos. Su gravedad varía mucho según el entorno sanitario: la mortalidad perinatal asociada oscila entre el 6 % y el 10 % en países de renta alta, frente al 23-27 % en países de renta baja, una diferencia que refleja sobre todo el tiempo transcurrido hasta la finalización del parto. No exactamente, y de hecho es una fuente habitual de confusión terminológica. "Prolapso oculto" se ha usado tradicionalmente para lo que hoy muchos autores prefieren llamar laterocidencia o presentación del cordón, situaciones en las que este todavía no ha superado el cuello uterino. No de forma directa, aunque ciertas circunstancias del parto aumentan su probabilidad, como las presentaciones de nalgas o transversas, la rotura artificial de membranas con la presentación todavía alta o el exceso de líquido amniótico. Es la vía más habitual, salvo que el parto vaginal se prevea inminente, en cuyo caso puede optarse por acelerarlo en lugar de proceder a una cesárea urgente.Qué es el prolapso del cordón umbilical
Cómo se clasifica
Por qué compromete al feto
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿El prolapso de cordón es lo mismo que el prolapso oculto de cordón?
¿Se puede prevenir el prolapso de cordón?
¿Siempre requiere cesárea?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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