DICCIONARIO MÉDICO
Policromatófilo
Policromatófilo es el adjetivo que describe a una célula de la serie roja con afinidad simultánea por colorantes ácidos y básicos. Se aplica a dos células distintas, aunque emparentadas por la maduración: el eritroblasto policromatófilo de la médula ósea y el hematíe joven de la sangre periférica. Comparte etimología con policromatofilia: poly (mucho), chrôma (color) y philía (afinidad). A diferencia de esta última, que nombra el hallazgo o la propiedad, "policromatófilo" designa directamente a la célula que la presenta. Según el contexto, el término se refiere a dos estadios distintos de la maduración eritroide. En la médula ósea, el eritroblasto policromatófilo es una célula todavía nucleada, con un diámetro de entre 10 y 15 micrómetros y una cromatina ya bastante condensada, que surge del eritroblasto basófilo cuando su contenido de hemoglobina empieza a ser considerable. En la sangre periférica, el hematíe policromatófilo carece de núcleo y corresponde, en la práctica, a lo que otras técnicas de laboratorio identifican como reticulocito. La eritropoyesis avanza por etapas bien definidas: proeritroblasto, eritroblasto basófilo, eritroblasto policromatófilo y, por último, el normoblasto u ortocromático, que expulsa el núcleo y da paso al reticulocito. El citoplasma del eritroblasto policromatófilo todavía conserva abundantes ribosomas, responsables de la tonalidad azulada, junto a una cantidad ya notable de hemoglobina, que aporta el matiz rosado. Esa doble afinidad tintorial, ácida y básica a la vez, es lo que da nombre a toda la serie policromatófila, tanto en la médula como en la sangre. Cuando esa misma célula, ya sin núcleo, alcanza la circulación periférica, sigue conservando ribosomas residuales durante un día o dos. Mientras dura esa fase se le sigue llamando policromatófilo; después, al perder por completo esas estructuras, pasa a ser un eritrocito maduro sin ningún rasgo tintorial distintivo. No conviene confundir el eritroblasto policromatófilo, que es una célula de la médula ósea, con el hematíe policromatófilo de la sangre periférica: comparten nombre y mecanismo, pero se encuentran en compartimentos distintos y en fases de maduración distintas, separadas por la pérdida del núcleo. Con el reticulocito, la diferencia es de técnica más que de sustancia. Ambos nombran a la misma célula anucleada de sangre periférica; el reticulocito se define por su aspecto tras una tinción supravital (azul de cresilo brillante, por ejemplo), que precipita el ARN residual en forma de retículo. El hematíe policromatófilo, en cambio, se reconoce con las tinciones panópticas de uso diario, sin ese retículo visible. En la práctica, sí: todo hematíe policromatófilo corresponde a un reticulocito. La relación inversa no es exacta, porque no todos los reticulocitos conservan suficiente material ribosómico para mostrar la tonalidad policromatófila con tinciones panópticas. Exclusivamente en la médula ósea, dentro de la serie roja en desarrollo. Su presencia en sangre periférica solo se considera normal en el recién nacido durante los primeros días de vida.Qué es un policromatófilo
Mecanismo
Diferenciación con otros términos
Preguntas frecuentes
¿Un policromatófilo es siempre un reticulocito?
¿Dónde se encuentra normalmente el eritroblasto policromatófilo?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026