DICCIONARIO MÉDICO
Podocito
El podocito es una célula epitelial altamente especializada que recubre desde el exterior los capilares del glomérulo renal. Sus prolongaciones, llamadas pedicelos, forman parte de la barrera que filtra la sangre para producir la orina. El nombre combina dos raíces griegas: pous, podós ("pie") y kytos ("célula"), recogidas en español en los elementos compositivos podo- y -cito. Literalmente, "célula con forma de pie", una descripción bastante fiel de su morfología real. Se trata de una célula de la hoja visceral de la cápsula de Bowman, la envoltura epitelial que rodea el ovillo de capilares del corpúsculo renal. A diferencia del epitelio plano que forma la hoja parietal de esa misma cápsula, el podocito se adosa directamente a la pared de los capilares glomerulares. Cada podocito tiene un cuerpo celular voluminoso, de núcleo grande y plegado, del que parten prolongaciones primarias en dirección a las asas capilares. De estas nacen, a su vez, prolongaciones secundarias más finas, los pedicelos, que se adosan contra la pared del capilar y se interdigitan con los pedicelos de las células vecinas (como los dedos entrelazados de dos manos). Entre pedicelos contiguos queda un espacio estrecho, la hendidura de filtración, ocupado por un diafragma de entre 4 y 6 nanómetros de grosor que conecta la membrana de un pedicelo con la del siguiente. Ese diafragma no es una simple malla pasiva. Depende de un conjunto de proteínas específicas de podocito, entre las que destaca la nefrina, cuyo gen aparece mutado en el síndrome nefrótico congénito de tipo finlandés. Junto a ella actúan la podocina, la proteína CD2AP y la alfa-actinina-4, cada una asociada a un dominio distinto del citoesqueleto o del anclaje a la membrana. El fallo de cualquiera de estas piezas repercute en la integridad de toda la estructura. El podocito constituye la última de las tres capas que forman la barrera de filtración glomerular, después del endotelio fenestrado de los capilares y de la membrana basal glomerular. Su papel no se limita a actuar de tamiz mecánico. La superficie del podocito está recubierta de moléculas de carga negativa, entre ellas la podocalixina, que repelen a las proteínas plasmáticas, también cargadas negativamente, y refuerzan así la selectividad de la barrera por tamaño y por carga eléctrica a la vez. El podocito interviene además en el mantenimiento de la propia membrana basal, ya que sintetiza parte del colágeno tipo IV que la compone. En el riñón humano adulto hay entre 500 y 600 podocitos por glomérulo, y su tasa de replicación es prácticamente inexistente. La división celular, de hecho, sería contraproducente: rompería la delicada organización de pedicelos entrelazados que sostiene la hendidura de filtración. Por eso, cuando un podocito se pierde por apoptosis o se desprende hacia el espacio urinario (fenómeno conocido como podocituria), las células vecinas tienen una capacidad muy limitada para ocupar el hueco dejado. Esa pérdida progresiva, cuando se acumula, deja zonas de la membrana basal sin cobertura y favorece la aparición de glomeruloesclerosis. Del griego pous, podós ("pie") y kytos ("célula"). El nombre alude directamente a la forma de sus prolongaciones, comparadas ya desde las primeras descripciones histológicas con pequeños pies que abrazan el capilar. No. Ambas conviven en el glomérulo renal, pero cumplen funciones distintas. El podocito es una célula epitelial situada en la cara externa del capilar, y su tarea principal es sostener la barrera de filtración. La célula mesangial, en cambio, ocupa el espacio entre capilares, tiene propiedades contráctiles y actúa como soporte mecánico del ovillo capilar, además de participar en la fagocitosis de restos celulares. Porque una vez alcanza su forma madura, con sus prolongaciones primarias y secundarias ya establecidas, no vuelve a dividirse en condiciones normales. Este rasgo lo distingue de la mayoría de las células epiteliales del organismo, que se renuevan de forma continua a partir de precursores. En el desarrollo embrionario y en los primeros años de vida sí se generan podocitos nuevos, en parte a partir de células de la hoja parietal de la cápsula de Bowman; en el adulto, ese proceso prácticamente se detiene. Sí. Varias enfermedades renales, agrupadas bajo el nombre genérico de podocitopatías, se originan por una alteración directa de esta célula o de sus proteínas.Qué es un podocito
Estructura: del cuerpo celular a los pedicelos
Función en la barrera de filtración glomerular
Una célula con capacidad de renovación casi nula
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre podocito?
¿Es lo mismo un podocito que una célula mesangial?
¿Por qué se dice que el podocito es una célula terminalmente diferenciada?
¿Tiene el podocito relación con alguna enfermedad concreta?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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