DICCIONARIO MÉDICO
Plasmodium vivax
Plasmodium vivax es la especie de Plasmodium con la distribución geográfica más amplia y la causa más frecuente de paludismo fuera de África. No suele ser tan letal como P. falciparum, pero tiene una carta que aquel no juega: deja formas dormidas en el hígado capaces de despertar meses o años después y provocar una recaída sin que medie una nueva picadura. Plasmodium vivax Parásito de la terciana benigna Tipo: protozoo Grupo: esporozoo del filo Apicomplexa Transmisión: vectorial, por la picadura de mosquitos Anopheles hembra Reservorio: humano Patogenicidad: primario Enfermedades: paludismo Es una de las cuatro especies clásicas del paludismo humano y, con diferencia, la de mayor alcance en el mapa. Su nombre lo describe bien: vivax significa en latín vivaz, vigoroso, y alude al movimiento activo del parásito dentro del glóbulo rojo, que los primeros microscopistas observaron más animado que el de otras especies. Lo describieron con este nombre Grassi y Feletti en 1890. Frente a P. falciparum, que ataca hematíes de cualquier edad, P. vivax es selectivo: solo invade reticulocitos, los glóbulos rojos jóvenes recién salidos de la médula. Como estos son una fracción pequeña del total, la carga de parásitos que alcanza rara vez llega a los extremos del paludismo por falciparum. Esa preferencia explica en parte por qué su cuadro suele ser menos fulminante, aunque no inofensivo. Para meterse en el reticulocito, P. vivax necesita reconocer una molécula concreta en su superficie, el antígeno del grupo sanguíneo Duffy. Sin esa cerradura, el parásito no puede entrar. Y aquí aparece un dato que dibuja su geografía: buena parte de la población del África subsahariana carece de forma natural del antígeno Duffy en sus glóbulos rojos. Esa ausencia, extendida por selección a lo largo de milenios, deja a esas poblaciones en gran medida resistentes a vivax y explica por qué esta especie, tan común en Asia y en América, es rara justo en la región donde el paludismo golpea con más fuerza. El rasgo que de verdad distingue a P. vivax es el hipnozoíto. Cuando los parásitos llegan al hígado tras la picadura, una parte no se multiplica de inmediato: queda en reposo, latente, dentro de los hepatocitos. Semanas o meses después, a veces más de un año, esas formas dormidas se activan, salen a la sangre e inician un nuevo episodio de fiebre. Es una recaída auténtica, distinta de una reinfección, porque no ha hecho falta que otro mosquito pique. Este mecanismo, que comparte con P. ovale, complica la eliminación del parásito del organismo y sostiene la transmisión en zonas donde vivax es endémico. Vivaz o vigoroso, en latín. El nombre alude al movimiento activo del parásito dentro del glóbulo rojo. Lo acuñaron Grassi y Feletti en 1890. Es la reaparición de la enfermedad a partir de formas del parásito que quedaron dormidas en el hígado, los hipnozoítos, tras la infección inicial. Pueden despertar meses o años después. No es un nuevo contagio, sino la reactivación del anterior. Porque P. vivax entra en el glóbulo rojo a través del antígeno Duffy, del que carece de forma natural gran parte de la población del África subsahariana. Sin esa molécula, el parásito no logra invadir la célula. Por lo general sí, ya que infecta menos glóbulos rojos y no secuestra los hematíes en la microcirculación. Aun así, puede producir cuadros graves y su tendencia a recaer la convierte en un problema persistente de salud pública. Para situar Plasmodium vivax dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Plasmodium vivax
La llave de entrada y un mapa con un hueco
Las recaídas
Preguntas frecuentes
¿Qué significa vivax?
¿Qué es una recaída por P. vivax?
¿Por qué es poco frecuente en África?
¿Es más leve que la malaria por P. falciparum?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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