DICCIONARIO MÉDICO

Plasmodium falciparum

Plasmodium falciparum es la especie de Plasmodium que causa la forma más grave del paludismo y la responsable de la inmensa mayoría de las muertes por esta enfermedad. Predomina en el África subsahariana. Lo que lo hace tan peligroso no es solo que se multiplique deprisa, sino un truco que ninguna otra especie humana domina igual: obliga a los glóbulos rojos infectados a adherirse a las paredes de los vasos pequeños y desaparecer de la circulación, con lo que puede llegar a obstruir el riego de órganos como el cerebro.

Plasmodium falciparum

Parásito de la terciana maligna

Tipo: protozoo

Grupo: esporozoo del filo Apicomplexa

Transmisión: vectorial, por la picadura de mosquitos Anopheles hembra

Reservorio: humano

Patogenicidad: primario

Enfermedades: paludismo

Qué es Plasmodium falciparum

Es una de las cinco especies de Plasmodium que enferman al ser humano, y la que concentra la carga más letal del paludismo en el mundo. Su nombre describe una de sus formas: falciparum une el latín falx, hoz, con la idea de producir, en alusión a los gametocitos con silueta de media luna o de hoz que aparecen en la sangre y que ninguna otra especie humana presenta con esa forma tan marcada. Fue el patólogo estadounidense William Welch quien fijó ese nombre en 1897.

Comparte con el resto del género el recorrido entre el mosquito y la persona, con una fase en el hígado y otra en los glóbulos rojos. Su particularidad está en los detalles de esa segunda fase, que es donde se decide la gravedad. A diferencia de P. vivax, no deja formas dormidas en el hígado, de modo que no produce recaídas tardías. La amenaza de P. falciparum es otra: la intensidad del ataque inicial.

Por qué es la especie más peligrosa

Dos rasgos explican su virulencia. El primero es que invade glóbulos rojos de cualquier edad, jóvenes y viejos, sin la preferencia selectiva de otras especies. Eso le permite alcanzar parasitemias altísimas, con una fracción enorme de la sangre infectada a la vez.

El segundo es el fenómeno del secuestro. El hematíe parasitado por P. falciparum fabrica en su superficie unas proteínas de anclaje que lo pegan al endotelio de los capilares y las vénulas. Así, las formas maduras del parásito se retiran de la circulación general y se acumulan en los vasos profundos de órganos como el cerebro, la placenta o el riñón. Esto tiene dos consecuencias. Enlentece el flujo de sangre en esos territorios, lo que está detrás de las complicaciones más temidas. Y hace que, en un análisis de sangre periférica, solo se vean las formas jóvenes, porque las adultas están ocultas pegadas a las paredes.

La terciana maligna

La medicina clásica llamó a este cuadro terciana maligna o fiebre perniciosa, para distinguirlo de las tercianas benignas de otras especies. El apellido no era gratuito. Mientras que en las formas por P. vivax o P. malariae la fiebre suele seguir un compás previsible, en la infección por P. falciparum el ritmo es más caótico y la enfermedad puede agravarse en cuestión de horas. Por eso, entre todas las variantes del paludismo, esta es la que se considera una verdadera emergencia.

Dónde predomina

Su territorio principal es el África subsahariana, donde causa la mayor parte de los casos y de las muertes, sobre todo en la primera infancia. También está presente en el sur de Asia, el sudeste asiático, partes de Oceanía y algunas zonas de América tropical, aunque con menor peso relativo que en el continente africano. Curiosamente, se han encontrado parásitos muy próximos a P. falciparum en gorilas y otros grandes simios africanos, lo que sitúa el origen evolutivo de la especie en un salto desde esos animales al ser humano en un pasado remoto.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama falciparum?

Por la forma de hoz o media luna de sus gametocitos, las formas sexuales que circulan en la sangre. Falx es hoz en latín. El nombre lo asignó William Welch en 1897.

¿Produce recaídas como P. vivax?

No. P. falciparum no deja formas latentes en el hígado, así que no causa recaídas tardías. Su gravedad procede de la intensidad de la infección aguda, no de su capacidad de reactivarse.

¿Por qué a veces no se ve el parásito en un análisis de sangre?

Porque sus formas maduras se pegan a las paredes de los vasos profundos y se retiran de la sangre que circula por los dedos o el brazo. En la muestra periférica pueden verse solo las formas jóvenes, en anillo, aunque la infección sea intensa.

¿En qué se diferencia de las otras especies humanas?

En que invade glóbulos rojos de todas las edades y en que secuestra los hematíes infectados en la microcirculación. Esa combinación le permite alcanzar cargas muy altas y afectar órganos vitales, algo que las demás especies rara vez hacen con la misma frecuencia.

Referencias

  1. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), DPDx. Malaria.
  2. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Paludismo.
  3. Manual MSD, versión para profesionales. Malaria.
  4. Organización Mundial de la Salud. Paludismo.

Entradas relacionadas

Para situar Plasmodium falciparum dentro de su grupo, puede consultar:

  • Plasmodium: género al que pertenece, con el ciclo de vida completo del parásito.
  • Paludismo: enfermedad que produce, en su forma más grave.
  • Terciana maligna: nombre clásico del cuadro febril que causa esta especie.
  • Plasmodium vivax: especie de mayor extensión geográfica, capaz de recaer.

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