DICCIONARIO MÉDICO
Peróxido de benzoilo
El peróxido de benzoilo es un peróxido orgánico formado por dos grupos benzoílo unidos por un puente de oxígeno, utilizado como antiacneico tópico en el acné vulgar leve a moderado. Actúa liberando radicales libres de oxígeno que oxidan las proteínas bacterianas, un mecanismo bactericida frente al que no se han descrito resistencias tras décadas de uso clínico continuado. Su código en la clasificación ATC es D10AE01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Desde el punto de vista químico, el peróxido de benzoilo (fórmula C14H10O4, número CAS 94-36-0) resulta de unir dos grupos benzoílo mediante un enlace peróxido, con fórmula estructural (C6H5CO)2O2. Se sintetizó por primera vez en 1858, aunque su empleo en dermatología llegó mucho después: la primera descripción de su uso en lesiones acneiformes data de 1934, y no fue hasta que el dermatólogo canadiense William Pace presentó sus resultados ante la Asociación de Dermatología Canadiense, en 1962, cuando el compuesto se incorporó de forma sistemática a la práctica clínica. Es un sólido cristalino blanco. Prácticamente insoluble en agua, se descompone en ácido benzoico y oxígeno al contacto con la piel, y esa descomposición es precisamente la que genera los radicales responsables de su efecto terapéutico. Se comercializa en concentraciones que oscilan entre el 2,5 % y el 10 %, en gel, loción, jabón o limpiador facial. La Organización Mundial de la Salud lo incluye en su lista de medicamentos esenciales. El mecanismo antibacteriano del peróxido de benzoilo no depende de bloquear la síntesis de proteínas ni la replicación bacteriana, como hacen los antibióticos tópicos. Los radicales de oxígeno liberados oxidan directamente las proteínas de membrana de Cutibacterium acnes (antes clasificada como Propionibacterium acnes), lo que produce un efecto bactericida rápido. Por tratarse de un daño oxidativo inespecífico, y no de la inhibición de una diana molecular concreta, la bacteria carece de un mecanismo sencillo para desarrollar resistencia frente a él, algo que sí ocurre con la eritromicina o la clindamicina tópicas cuando se emplean solas durante periodos prolongados. A la acción antibacteriana se suma un efecto queratolítico leve: facilita el desprendimiento de las células córneas que forman el tapón del comedón, lo que ayuda a destaparlo. La reducción de la población bacteriana disminuye también la producción de ácidos grasos irritantes en el sebo, efecto secundario a la acción bactericida y no independiente de ella. La penetración percutánea del compuesto es baja y depende de la concentración aplicada: cuanto mayor es la concentración, mayor es la cantidad absorbida a través de la piel. No genera resistencia porque su mecanismo no depende de bloquear una función bacteriana concreta, sino de producir un daño oxidativo generalizado sobre las proteínas del microorganismo. Los antibióticos actúan sobre una diana molecular específica, como la síntesis de proteínas en el caso de la eritromicina y la clindamicina, y esa especificidad es la que permite que aparezcan mutaciones de resistencia. Por este motivo, buena parte de los protocolos dermatológicos combinan el peróxido de benzoilo con antibióticos tópicos: reduce la aparición de cepas resistentes al segundo fármaco. El compuesto se sintetizó en 1858, mucho antes de plantearse su uso dermatológico. Alfred Loevenhart lo empleó de forma experimental en 1905 para tratar quemaduras y otras lesiones cutáneas, sin relación todavía con el acné. La primera descripción de su uso en lesiones acneiformes es de 1934, obra de Peck y Chagrin. En 1958, Fishman lo propuso como tratamiento específico del acné. William Pace demostró su eficacia clínica en 1962 y publicó los resultados en 1965, año a partir del cual su uso se generalizó entre los dermatólogos. Han pasado más de sesenta años desde entonces y sigue siendo un tratamiento de primera línea. Sí. Aunque su indicación principal es el acné, se ha estudiado en la rosácea papulopustulosa moderada a grave con formulaciones específicas, como una crema microencapsulada al 5 % que ha mostrado resultados favorables sobre las pápulas y las pústulas. Si desea ampliar información relacionada, puede consultar:Qué es el peróxido de benzoilo
Actividad antimicrobiana y queratolítica
Preguntas frecuentes
¿Por qué no genera resistencia bacteriana como ocurre con los antibióticos tópicos?
¿Desde cuándo se usa en el tratamiento del acné?
¿Se emplea también para la rosácea?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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