DICCIONARIO MÉDICO
Perla de Epstein
Las perlas de Epstein son pequeños quistes benignos de queratina que aparecen en la línea media del paladar de los recién nacidos, a lo largo del rafe palatino o en la unión entre el paladar duro y el blando. Reciben su nombre del pediatra checo Alois Epstein, que las describió en 1880. Son un hallazgo extraordinariamente frecuente en el recién nacido y no requieren ninguna intervención: forman parte del desarrollo normal de la cavidad oral y se resuelven por sí solas. Son nódulos pequeños, de uno a tres milímetros, blanquecinos o amarillentos, firmes al tacto, que suelen presentarse agrupados en la línea media del paladar del recién nacido. Histológicamente son quistes de inclusión: espacios rellenos de queratina revestidos por un epitelio escamoso estratificado muy fino, sin signos de inflamación en el tejido circundante. A veces se confunden con dientes que están emergiendo, aunque un examen sencillo basta para descartarlo. También pueden parecerse a los milios, esas pápulas blancas por retención de queratina que aparecen en la cara del recién nacido, aunque unos y otras tienen localizaciones distintas. El desarrollo del paladar comienza hacia la octava semana de gestación, cuando cada proceso maxilar forma una lámina lateral que crece en horizontal hacia la línea media. Entre las semanas décima y undécima estas láminas se fusionan entre sí, con el proceso premaxilar y con el tabique nasal; la fusión suele completarse hacia el final del cuarto mes. Las perlas de Epstein se originan cuando queda epitelio atrapado entre las láminas palatinas durante ese proceso de fusión. Con el tiempo, ese epitelio residual se llena de queratina y forma el quiste visible. El término conmemora a Alois Epstein (1849-1918), pediatra nacido en Bohemia que ejerció y enseñó en Praga, donde llegó a profesor de pediatría en 1884. En 1880 describió por primera vez estos pequeños nódulos en la cavidad oral de los recién nacidos, un hallazgo que años después pasó a llevar su nombre. No fue hasta 1967 cuando Alfred Fromm, en un estudio sobre 1367 recién nacidos, ordenó de forma sistemática estos hallazgos y los distinguió de otras dos entidades muy parecidas. Las tres lesiones comparten aspecto, histología y evolución, pero difieren en su origen embriológico y en su localización. Las perlas de Epstein se sitúan en la línea media del paladar duro, procedentes del epitelio atrapado en la fusión de las láminas palatinas. Los nódulos de Bohn aparecen en las caras vestibular y lingual de los rebordes alveolares, lejos de la línea media, y se originan en restos de glándulas salivales menores. Los quistes de la lámina dental se localizan en la cresta del reborde alveolar y proceden de remanentes del tejido que da origen a los dientes. En la práctica, distinguir entre las tres no suele tener relevancia clínica, porque su aspecto, comportamiento y necesidad de intervención son idénticos. Es uno de los hallazgos más comunes en la exploración del recién nacido. Según la enciclopedia médica MedlinePlus, se observan en aproximadamente cuatro de cada cinco recién nacidos. Suelen desaparecer en una o dos semanas tras el nacimiento, aunque en ocasiones tardan algo más: rara vez se observan pasados los tres meses de vida. La fricción del amamantamiento, el biberón o el chupete facilita que el quiste se abra y libere su contenido de queratina hacia la cavidad oral. No dejan secuela ni cicatriz. Del pediatra checo Alois Epstein (1849-1918), profesor en Praga, que las describió en 1880. El nombre "perla" alude a su aspecto: pequeñas, redondeadas, de un blanco nacarado. No. Comparten aspecto e histología, pero las perlas de Epstein se sitúan en la línea media del paladar y los nódulos de Bohn en los rebordes alveolares, y su origen embrionario es distinto: epitelio de fusión palatina en un caso, restos de glándulas salivales menores en el otro. Habitualmente entre una y dos semanas. En algunos casos persisten algo más, pero es infrecuente que se observen después de los tres meses de vida. Sí, a simple vista. Los dientes natales son estructuras dentarias reales, presentes ya en el nacimiento, y suelen aparecer en la zona de los incisivos inferiores. Las perlas de Epstein no son dientes: son quistes de queratina. Un examen clínico sencillo distingue una cosa de otra sin dificultad.Qué son las perlas de Epstein
Origen embriológico
Un epónimo de la pediatría de Praga
Diferenciación con los nódulos de Bohn y los quistes de la lámina dental
Frecuencia y evolución natural
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "perlas de Epstein"?
¿Son lo mismo que los nódulos de Bohn?
¿Cuánto tardan en desaparecer las perlas de Epstein?
¿Se pueden confundir con dientes natales?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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