DICCIONARIO MÉDICO
Paragonimus
Paragonimus es un género de duelas, es decir, de trematodos, cuyos miembros adultos viven en el pulmón de los mamíferos. Reúne alrededor de medio centenar de especies, y varias de ellas parasitan al ser humano y le provocan la paragonimiasis. Se las conoce como duelas pulmonares porque ese es el órgano en el que terminan. Todas comparten una misma forma de llegar hasta allí: viajan escondidas en cangrejos y cangrejos de río de agua dulce que se comen sin cocinar del todo. Paragonimus Duelas pulmonares Tipo: helminto Clase: trematodo (duela) Transmisión: alimentaria, por crustáceos de agua dulce crudos o poco cocinados Reservorio: animal (mamíferos carnívoros) y humano Patogenicidad: primario Enfermedad: paragonimiasis (distomatosis pulmonar) Es un género de trematodos, los gusanos planos con forma de hoja a los que la tradición llama duelas. Dentro del amplio mundo de las duelas, las de este género tienen una peculiaridad que las define: sus adultos residen en el pulmón, mientras que sus parientes más conocidas prefieren el hígado o la sangre. Se han descrito cerca de cincuenta especies repartidas por Asia, África y América, y unas diez pueden infectar a las personas. El nombre del género viene del griego y retrata una rareza de su anatomía. Pará significa junto a, y gónimos alude a lo relativo a la generación, de modo que la palabra apunta a que los órganos sexuales del gusano quedan colocados uno al lado del otro. Braun reunió estas duelas bajo el género Paragonimus a comienzos del siglo XX, cuando ya se sabía que varias especies dispersas por el mundo compartían la misma biología pulmonar. El adulto es un gusano ovalado y rechoncho, de color pardo rojizo y unos milímetros de longitud, con dos ventosas, una en la boca y otra en el vientre, y la piel cubierta de espinas menudas. Cada ejemplar es hermafrodita y lleva a la vez órganos masculinos y femeninos. Sus huevos tienen valor de firma. Son ovalados, de cáscara gruesa y tono pardo dorado, y llevan en un extremo una tapadera, el opérculo, por donde saldrá la futura larva. Ese opérculo y su color permiten identificar al parásito al microscopio, aunque distinguir una especie de otra solo por el huevo resulta difícil, porque sus tamaños se solapan. Ninguna especie de Paragonimus completa su vida sin agua dulce y sin dos hospedadores intermediarios. Del huevo eliminado al agua nace una larva ciliada que penetra en un caracol acuático; dentro de él el parásito se multiplica y sale convertido en cercaria. Esa cercaria busca entonces un crustáceo, un cangrejo o un cangrejo de río, en cuyos músculos se enquista y queda a la espera. El paso final llega cuando un mamífero se come ese crustáceo sin cocinar. La larva se libera en el intestino, atraviesa la pared abdominal, sube por el diafragma y se establece en el pulmón, donde madura. Además del ser humano, sirven de hospedador gatos, perros, cerdos y numerosos carnívoros salvajes, lo que hace de la paragonimiasis una zoonosis y explica que el parásito se mantenga en la naturaleza al margen de las personas. Las especies que alcanzan al ser humano causan la paragonimiasis, una infección que asienta sobre todo en el pulmón y que, en ocasiones, se desvía hacia otros lugares del cuerpo, incluido el cerebro. La Organización Mundial de la Salud la cuenta entre las enfermedades tropicales desatendidas, dentro del grupo de las trematodiasis que se transmiten por los alimentos. El género tiene un miembro que sobresale sobre los demás. Paragonimus westermani, la duela pulmonar oriental, reúne la mayoría de los casos humanos y domina en el este y el sudeste de Asia. Fue también la primera especie del género que recibió nombre, en 1878. El resto se reparte el mapa. En el continente americano el papel principal recae en Paragonimus mexicanus, presente desde México hasta Sudamérica. En África lo ocupa Paragonimus africanus. Norteamérica cuenta con una especie propia, Paragonimus kellicotti, frecuente en animales y solo de tarde en tarde en personas. Bajo nombres distintos, todas repiten el mismo guion: caracol, cangrejo y pulmón. Procede del griego pará, junto a, y gónimos, relativo a la generación. La palabra describe que los órganos reproductores del gusano se disponen uno al lado del otro, un rasgo anatómico que llamó la atención de quienes lo bautizaron. Se han descrito alrededor de cincuenta especies en todo el mundo. De ellas, una decena es capaz de infectar al ser humano, y una sola, Paragonimus westermani, concentra la mayor parte de los casos. El adulto vive en el pulmón del mamífero que lo hospeda. Antes de llegar ahí ha pasado por dos escondites en el agua dulce: primero un caracol y después un cangrejo o un cangrejo de río, del que salta a las personas cuando se come crudo. Para profundizar en este grupo de parásitos, puede consultar:Qué es Paragonimus
Cómo son estas duelas
Un ciclo con caracol y cangrejo
Qué enfermedad producen
Principales especies
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Paragonimus?
¿Cuántas especies hay y cuántas afectan a las personas?
¿Dónde vive el parásito?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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