DICCIONARIO MÉDICO
Osteosis paratiroidea
La osteosis paratiroidea es el nombre con el que la literatura clásica designó la afectación ósea del hiperparatiroidismo grave y prolongado, hoy conocida sobre todo como osteítis fibrosa quística. Los dos términos nombran la misma entidad: un exceso mantenido de hormona paratiroidea que activa la resorción ósea y sustituye hueso normal por tejido fibroso y quistes. La denominación «osteosis» es la más antigua de las dos y hoy se emplea con menos frecuencia que «osteítis fibrosa quística». Entre ambos nombres solo hay una diferencia lingüística. Como explica la entrada dedicada al término genérico osteosis, el sufijo -osis designa un proceso, mientras que -itis marca inflamación. La curiosidad histórica es que esta enfermedad no es, en sentido estricto, un proceso inflamatorio: la pérdida de hueso responde a la acción hormonal sobre los osteoclastos, no a una infiltración de células inflamatorias. Pese a ello, «osteítis fibrosa quística» acabó imponiéndose en la literatura clínica sobre la denominación «osteosis paratiroidea», quizá porque describía mejor el aspecto del hueso al microscopio que su mecanismo real. El primer caso documentado se atribuye a Gerhard Engel, en 1864. Fue Friedrich Daniel von Recklinghausen quien, en 1891, hizo la descripción anatomopatológica sistemática que dio nombre a la enfermedad, y la llamó ostitis fibrosa quística generalizada; en ese momento, la conexión con las glándulas paratiroides ni siquiera se sospechaba, porque estas apenas llevaban unas décadas identificadas como estructura anatómica propia. El vínculo llegó en 1904, cuando Max Askanazy describió un caso asociado a un tumor paratiroideo. Pasarían más de dos décadas hasta que, en 1925, Felix Mandl operase en Viena al primer paciente al que se le extirpó una glándula paratiroides hiperfuncionante para tratar el cuadro óseo, con resultado favorable. Cuando la resorción ósea se concentra en un único punto y forma una masa identificable, se habla de tumor pardo: una manifestación localizada de la misma enfermedad, no una entidad distinta. La osteosis paratiroidea tampoco debe confundirse con la osteodistrofia renal, un término más amplio que agrupa varios patrones de lesión ósea en la insuficiencia renal crónica, del que la afectación por hiperparatiroidismo es solo uno de los posibles. No. Son dos nombres para la misma entidad; el segundo es hoy el más usado en la literatura médica. Porque la introducción de analizadores automáticos de calcio sérico, entre los años setenta y ochenta del siglo pasado, permite detectar el hiperparatiroidismo antes de que llegue a producir daño óseo visible. Felix Mandl, en Viena, en 1925.Dos nombres para una misma enfermedad
De la descripción a la cirugía
Qué la distingue de sus vecinas
Preguntas frecuentes
¿Es una enfermedad distinta de la osteítis fibrosa quística?
¿Por qué es tan poco frecuente en la actualidad?
¿Quién realizó la primera cirugía para tratarla?
Referencias
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