DICCIONARIO MÉDICO
Osteosis paratiroidea
La osteosis paratiroidea —también denominada osteítis fibrosa quística— es la afectación esquelética que resulta de un exceso crónico de hormona paratiroidea (PTH). La activación sostenida de los osteoclastos reabsorbe el hueso y lo sustituye por tejido fibroso y cavidades quísticas. Fue durante mucho tiempo la forma clásica de presentación del hiperparatiroidismo avanzado; hoy es infrecuente en los países donde la hipercalcemia se detecta de forma precoz. El término "osteosis" procede del griego ὀστέον (ostéon), "hueso", y el sufijo -ωσις (-ōsis), que indica estado o proceso patológico. "Paratiroidea" señala la causa: el exceso de función de las paratiroides. La denominación más extendida en la literatura clásica es osteítis fibrosa quística — donde "osteítis" (con el sufijo -itis) subraya el componente inflamatorio, "fibrosa" describe la sustitución del hueso normal por tejido fibroso y "quística" alude a la formación de cavidades dentro del hueso afectado. Ambos nombres designan la misma entidad. El mecanismo es directo: cuando la PTH permanece elevada durante meses o años, los osteoclastos trabajan sin pausa, reabsorbiendo matriz ósea y liberando calcio y fósforo al torrente sanguíneo. El espacio que dejan no se rellena con hueso nuevo de calidad, sino con tejido fibroso, hemorragias localizadas y macrófagos cargados de hemosiderina — los llamados tumores pardos, que no son verdaderas neoplasias sino acumulaciones reactivas de tejido reparador—. El resultado macroscópico es un hueso debilitado, deformado, propenso a fracturas patológicas. La primera descripción detallada de estas lesiones corresponde a Friedrich Daniel von Recklinghausen, quien en 1891 publicó una monografía sobre la enfermedad ósea fibroquística. Von Recklinghausen no estableció la conexión con las paratiroides; fue Askanazy quien en 1904 observó la asociación con tumores paratiroideos, y Felix Mandl quien en 1925 la demostró al constatar que la extirpación del adenoma revertía las lesiones óseas. Hoy, en los países con acceso a analítica de rutina, la hipercalcemia se detecta antes de que el esqueleto se deteriore hasta ese punto, y la osteosis paratiroidea desarrollada es una rareza. Sigue apareciendo, sin embargo, en el hiperparatiroidismo secundario y terciario de larga evolución, especialmente asociado a la enfermedad renal crónica. Sí. Son dos denominaciones de la misma enfermedad ósea causada por exceso de PTH. "Osteosis" y "osteítis" difieren en el matiz del sufijo (proceso patológico vs. inflamación), pero en la práctica clínica funcionan como sinónimos. La literatura clásica suele preferir "osteítis fibrosa quística"; el diccionario emplea "osteosis paratiroidea" como forma descriptiva. Porque macroscópicamente lo parecen: son masas bien delimitadas dentro del hueso, de color pardo por la hemosiderina que depositan los macrófagos. Pero histológicamente son lesiones reactivas, no neoplásicas: tejido fibroso, células gigantes multinucleadas y restos hemorrágicos. Si se corrige el hiperparatiroidismo, pueden revertir. Como cuadro florido, es rara en los países desarrollados — la hipercalcemia se detecta antes—. Pero en contextos de acceso limitado a la atención sanitaria, o en pacientes con hiperparatiroidismo secundario de larga evolución no tratado, sigue apareciendo. Su prevalencia en el hiperparatiroidismo primario actual se estima en torno al 5 % en series desarrolladas. Si desea profundizar en conceptos asociados a la osteosis paratiroidea, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la osteosis paratiroidea
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo osteosis paratiroidea que osteítis fibrosa quística?
¿Por qué se llaman "tumores pardos" si no son tumores?
¿La osteosis paratiroidea sigue existiendo?
Referencias
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