DICCIONARIO MÉDICO
Oscilopsia
La oscilopsia es la sensación de que los objetos del entorno se mueven u oscilan pese a permanecer inmóviles. No constituye una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que aparece cuando falla el mecanismo encargado de mantener la imagen fija sobre la retina durante el movimiento de la cabeza. Puede ser continua o presentarse solo en determinadas circunstancias, y su origen se sitúa casi siempre en el sistema vestibular o en las vías oculomotoras. El nombre procede del latín oscillare, balancearse, verbo que a su vez remite a oscillum, la máscara colgante que el viento hacía oscilar en ciertas celebraciones de la Roma antigua, y del griego opsis, visión. La suma describe con bastante literalidad lo que refiere quien la padece: un mundo visual que se balancea sin que, en realidad, nada se esté moviendo. Conviene no confundirla con el vértigo, con el que a menudo convive. El vértigo es la sensación subjetiva de giro o desplazamiento del propio cuerpo. La oscilopsia, en cambio, afecta a la imagen visual del entorno. Es posible sentir vértigo sin oscilopsia y a la inversa, aunque ambos comparten con frecuencia un origen vestibular común. La retina necesita que la imagen del entorno permanezca razonablemente quieta sobre su superficie para que el cerebro la interprete con nitidez. Durante los giros de la cabeza, esa estabilidad depende del reflejo vestíbulo-ocular: los canales semicirculares del oído interno detectan el movimiento y ordenan a los músculos oculares una respuesta compensatoria, de sentido contrario y magnitud equivalente, que mantiene la mirada fija en el punto de interés. El reflejo falla en ocasiones. Ocurre en la pérdida vestibular bilateral, y también cuando un nistagmo patológico introduce movimientos oculares involuntarios que la persona no puede suprimir de forma voluntaria. En ambos casos, la imagen se desliza sobre la retina en lugar de permanecer fija, y ese deslizamiento retiniano es, en sentido estricto, la oscilopsia. Según su origen, la oscilopsia adopta patrones bien distintos. En la pérdida vestibular bilateral, ya sea de causa desconocida o secundaria a la toxicidad de antibióticos aminoglucósidos, resulta prácticamente constante durante la marcha o cualquier desplazamiento con movimiento cefálico. En el síndrome de dehiscencia del canal semicircular superior se presenta, por el contrario, de forma paroxística: aparece ante sonidos intensos o cambios de presión, un cuadro que Lloyd Minor y su equipo describieron en 1998 al identificar la dehiscencia ósea mediante tomografía computarizada. Existen, además, formas de origen central, ligadas a lesiones del cerebelo o del tronco encefálico, en las que puede acompañarse de nistagmo pendular o de oscilaciones oculares monoculares. El nistagmo es un signo objetivable: un movimiento ocular rítmico que cualquier explorador puede observar y registrar. La oscilopsia es, en cambio, un síntoma subjetivo, y no todos los pacientes con nistagmo la refieren. La capacidad del cerebro para suprimir o reinterpretar esa señal varía de una persona a otra, lo que explica que dos personas con una alteración vestibular objetivamente parecida describan experiencias visuales distintas. No. El vértigo es la sensación de que el propio cuerpo gira o se desplaza; la oscilopsia afecta a la imagen del entorno. Con frecuencia aparecen juntos, porque comparten origen vestibular, pero son fenómenos distintos y pueden presentarse por separado. Es la aparición de vértigo y oscilopsia al exponerse a sonidos intensos. Debe su nombre a Pietro Tullio, fisiólogo italiano que en 1929, tras experimentar con palomas, describió cómo un orificio artificial en el laberinto óseo desencadenaba respuestas vestibulares ante el sonido. Hoy se asocia sobre todo al síndrome de dehiscencia del canal semicircular superior. Entre las causas más habituales están la pérdida vestibular bilateral, la ototoxicidad por ciertos antibióticos, el nistagmo patológico de origen central o periférico y la dehiscencia del canal semicircular superior. También puede aparecer tras traumatismos craneales o intervenciones que afecten a la órbita o a la base del cráneo. Depende de la causa. Cuando el origen es una pérdida vestibular bilateral estable, tiende a mantenerse mientras dura esa pérdida, aunque el cerebro suele desarrollar estrategias de compensación con el tiempo. Cuando responde a un nistagmo paroxístico o a un estímulo concreto, como el sonido en el fenómeno de Tullio, aparece solo en esas circunstancias.Qué es la oscilopsia
Por qué se produce
Formas de presentación
Diferenciación con el nistagmo
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que el vértigo?
¿Qué es el fenómeno de Tullio?
¿Qué la puede causar?
¿Es siempre permanente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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