DICCIONARIO MÉDICO
Ombligo
El ombligo —en latín académico umbilicus— es la cicatriz central de la pared abdominal anterior, vestigio del punto de inserción del cordón umbilical en la vida fetal. Marca el centro topográfico del abdomen y se sitúa sobre la línea alba, en un punto de debilidad inherente de la pared (el anillo umbilical) por donde, durante la gestación, transitaron los vasos umbilicales. Su raíz griega ὀμφαλός (omphalós) da nombre al cluster terminológico de su patología (onfalitis, onfalorragia, onfalocele). Anatómicamente, el ombligo es una pequeña depresión cicatricial situada en el centro geométrico del abdomen anterior, en la línea media, aproximadamente a la altura del disco intervertebral L3-L4 en el adulto en bipedestación (con variabilidad individual y postural significativa). Constituye el vestigio anatómico del punto donde el cordón umbilical, una vez seccionado tras el parto y desprendido en los primeros 5 a 15 días de vida, deja una cicatriz definitiva que persiste durante toda la vida. La Terminología Anatómica Internacional, en su revisión de 1998, recoge el término en su forma latina umbilicus con el código A01.2.04.005 y reconoce además la regio umbilicalis como la zona que rodea al ombligo propiamente dicho, integrada en el esquema topográfico de las nueve regiones del abdomen como la cuadrícula central del piso medio. La estructura del ombligo en el adulto comprende varias capas. La piel del ombligo está fuertemente adherida a la cicatriz fibrosa subyacente, sin tejido celular subcutáneo interpuesto, lo que explica su aspecto retraído habitual. Por debajo, la cicatriz se continúa con la fascia umbilical, una hoja fibrosa que cierra el antiguo anillo umbilical y que se prolonga lateralmente hacia la línea alba. El anillo umbilical es la apertura aponeurótica por la que en su día transitaron los vasos umbilicales y que, tras el cierre fisiológico posnatal, persiste como zona de debilidad inherente de la pared abdominal. Esta debilidad estructural es la base anatómica de las hernias umbilicales del adulto, sobre las que se desarrolla la entrada específica hernia umbilical. El término ombligo procede directamente del latín umbilīcus, voz clásica documentada en español ya en 1254. La forma latina remite, a su vez, a la raíz umbo, que designaba en el latín preliterario al protector metálico —de bronce o hierro— colocado en el centro abombado de los escudos romanos, y por extensión a cualquier saliente o depresión central de un objeto. Este origen explica el sentido figurado universal del término en muchas culturas como "centro" o "punto medio": el quechua QosQo (Cuzco, "ombligo del mundo" del Imperio Inca), el rapanui Te-Pito-O-Te-Henúa (Isla de Pascua, "ombligo del mundo") y los omphaloi de los santuarios griegos clásicos, como el de Delfos, identifican el centro sagrado del mundo con la imagen anatómica del ombligo humano. En español coexisten dos raíces para el léxico médico de la región. La raíz latina umbilic- da las voces del lenguaje común y técnico habitual: umbilicus (forma académica), umbilical (adjetivo) y periumbilical (forma compuesta). La raíz griega ὀμφαλός (omphalós, "ombligo") da el cluster terminológico de la patología y la cirugía especializada de la región: onfalitis (inflamación del ombligo), onfalorragia (sangrado por el ombligo), onfalocele (defecto congénito de la pared abdominal con eventración a través del cordón), onfalectomía (extirpación quirúrgica) y onfalotomía (sección del cordón). Esta convivencia de raíz vernácula latina y raíz culta griega es paralela a la que existe en otras regiones anatómicas (cabeza/céfalo-, hígado/hepato-, sangre/hemo-) y refleja la doble herencia clásica del léxico médico. Durante la vida fetal, el cordón umbilical contiene tres estructuras vasculares principales —dos arterias umbilicales y una vena umbilical—, embebidas en la gelatina de Wharton, un tejido conjuntivo mucoide especializado descrito por Thomas Wharton en 1656 que les confiere protección frente a la compresión y la torsión. A través de la vena umbilical, la sangre oxigenada y rica en nutrientes procedente de la placenta alcanza el feto; a través de las arterias, retorna la sangre desoxigenada y los productos de desecho. Junto a estas estructuras vasculares, el cordón aloja también el uraco en sus fases iniciales, conducto que comunica la vejiga fetal con la cavidad alantoidea y que se obliterará progresivamente. Tras el nacimiento, todas estas estructuras pierden su función y experimentan una transformación fibrosa característica que es uno de los conceptos anatómicos más singulares de la región y rara vez bien explicado en recursos divulgativos. La vena umbilical se oblitera y persiste en el adulto como ligamento redondo del hígado, alojado en el borde libre del ligamento falciforme, que recorre desde el ombligo hasta la cara visceral del lóbulo izquierdo hepático. Las arterias umbilicales se obliteran en su porción distal y persisten como los ligamentos umbilicales mediales, que se extienden desde el ombligo hasta la pelvis a uno y otro lado de la línea media (la porción proximal de las arterias umbilicales conserva permeabilidad y constituye en el adulto las arterias ilíacas internas y las vesicales superiores). El uraco, finalmente, se oblitera y persiste como ligamento umbilical medio, en la línea media. Esta tríada de transformaciones fibrosas converge en la cara profunda del ombligo y se proyecta como un patrón radial característico visible en la cara peritoneal de la pared abdominal anterior, donde forma los pliegues umbilicales (medio, mediales y laterales). En la cirugía moderna, el ombligo desempeña una función técnica de gran relevancia como vía de acceso a la cavidad abdominal. La incisión periumbilical es el abordaje estándar para la introducción del primer trocar en la laparoscopia, gracias a una combinación de factores favorables: posición central que permite alcanzar todos los cuadrantes con una distancia angular óptima, pared abdominal especialmente delgada en este punto (por la ausencia de tejido celular subcutáneo y la fusión cicatricial directa de la piel con la fascia), mínima vascularización, y capacidad de la cicatriz resultante de quedar oculta en los pliegues naturales del ombligo, con resultado estético óptimo. Las técnicas de cirugía mínimamente invasiva por puerto único (single-port surgery), desarrolladas en las últimas décadas, aprovechan al máximo estas ventajas y utilizan exclusivamente el ombligo como vía de acceso para procedimientos completos. Las particularidades técnicas del abordaje laparoscópico se desarrollan en la entrada correspondiente. Conviene distinguir el ombligo propiamente dicho de la región umbilical, voces que en el lenguaje común se usan como sinónimos pero que tienen acepciones técnicamente distintas. El ombligo es la cicatriz puntual, la depresión central. La región umbilical es la cuadrícula central del piso medio del abdomen en el esquema topográfico de las nueve regiones de Addison, equivalente al mesogastrio, área extensa que rodea al ombligo y se extiende entre los planos subcostal y transtubercular. La región umbilical es, por tanto, una superficie topográfica; el ombligo, un punto cicatricial situado en su centro. La Terminología Anatómica Internacional reconoce ambas voces (umbilicus y regio umbilicalis) bajo el mismo código. Del latín umbilīcus, voz clásica documentada en español ya en 1254. La forma latina remite a su vez a umbo, que designaba al protector metálico colocado en el centro abombado de los escudos romanos. Este origen explica el sentido figurado universal del término como "centro" o "punto medio" presente en muchas culturas (el Cuzco quechua, "ombligo del mundo" del Imperio Inca; los omphaloi de los santuarios griegos clásicos como el de Delfos). En español coexisten para el léxico médico la raíz latina umbilic- (umbilical, periumbilical) y la raíz griega ὀμφαλός (onfalitis, onfalorragia, onfalocele). Tras la sección del cordón al nacimiento, el muñón remanente se seca y se desprende espontáneamente entre los 5 y los 15 días de vida, dejando como vestigio definitivo el ombligo. En el plano profundo, sin embargo, las estructuras del cordón experimentan una transformación fibrosa permanente: la vena umbilical se oblitera y persiste como ligamento redondo del hígado (alojado en el borde libre del ligamento falciforme); las arterias umbilicales se obliteran en su porción distal y persisten como los ligamentos umbilicales mediales; el uraco se oblitera y persiste como ligamento umbilical medio. Estas estructuras fibrosas residuales forman los pliegues umbilicales visibles en la cara peritoneal de la pared abdominal del adulto. No exactamente. El ombligo es la cicatriz central, un punto. La región umbilical es la cuadrícula central del piso medio del abdomen en el esquema topográfico de las nueve regiones, equivalente al mesogastrio, una superficie extensa que rodea al ombligo. La Terminología Anatómica Internacional reconoce ambas como entidades distintas (umbilicus y regio umbilicalis). En el lenguaje común se usan como sinónimos, pero técnicamente designan un punto y una región. Por una combinación de factores anatómicos: posición central que permite alcanzar todos los cuadrantes del abdomen con distancia angular óptima, pared abdominal especialmente delgada en este punto (la piel se funde directamente con la cicatriz fibrosa, sin tejido celular subcutáneo interpuesto), mínima vascularización local, y resultado estético favorable porque la cicatriz queda oculta en los pliegues naturales del ombligo. Las técnicas de cirugía mínimamente invasiva por puerto único (single-port surgery) aprovechan al máximo estas ventajas y utilizan exclusivamente el ombligo como vía de acceso. Si desea profundizar en conceptos asociados al ombligo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el ombligo
Etimología: umbilicus, umbo y omphalós
Embriología y transformación posnatal del cordón
El ombligo como puerta de entrada quirúrgica
Diferenciación con la región umbilical
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra ombligo?
¿Qué pasa con el cordón umbilical después del nacimiento?
¿Es lo mismo el ombligo que la región umbilical?
¿Por qué el ombligo es la vía de entrada habitual en laparoscopia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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