DICCIONARIO MÉDICO
Nódulos de Dalen-Fuchs
Los nódulos de Dalen-Fuchs son pequeñas lesiones granulomatosas situadas en la coroides, justo debajo del epitelio pigmentario de la retina. A diferencia de los nódulos iridianos de Koeppe o de Busacca, no son visibles con lámpara de hendidura: su identificación exige explorar el fondo de ojo. Se asocian sobre todo a la oftalmía simpática. Nódulo viene del latín nodulus, «nudo pequeño», forma diminutiva de nodus que el castellano incorporó ya en el siglo XV para designar cualquier masa redondeada y circunscrita de tejido. El doble apellido que acompaña al término remite a los dos autores que, de forma independiente y casi simultánea, dejaron constancia de esta lesión a comienzos del siglo XX. Se trata de agregados focales de células inflamatorias que se forman entre el epitelio pigmentario de la retina y la membrana de Bruch, elevando aquel epitelio a modo de pequeña cúpula. No son exclusivos de una única enfermedad, aunque su presencia orienta con fuerza hacia un grupo concreto de procesos uveíticos. Miden entre 130 y 160 micras y aparecen como pequeños montículos grisáceos o amarillentos que levantan el epitelio pigmentario de la retina, con la membrana de Bruch intacta por debajo. En sus fases iniciales están compuestos sobre todo por macrófagos; con el tiempo incorporan células epitelioides, linfocitos y células del propio epitelio pigmentario, despigmentadas o degeneradas, que quedan atrapadas dentro del nódulo formando una especie de armazón celular. La tomografía de coherencia óptica los muestra como elevaciones en cúpula del epitelio pigmentario sobre un material poco reflectante, con la membrana de Bruch bien diferenciada por debajo. En la angiografía con fluoresceína son hipofluorescentes en las fases precoces y se vuelven hiperfluorescentes en las tardías, un patrón que ayuda a distinguirlos de otras lesiones coroideas focales. Su asociación más característica es con la oftalmía simpática, donde se identifican en torno a un 25-35 % de los casos estudiados histológicamente. También se describen en la enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada, un cuadro que comparte con la oftalmía simpática buena parte de su perfil inflamatorio granulomatoso a nivel coroideo. Se han documentado, con menor frecuencia, en la sarcoidosis ocular, donde suelen alcanzar un tamaño mayor que en los dos cuadros anteriores. Ninguna de estas asociaciones convierte al hallazgo en diagnóstico por sí solo: su valor es siempre el de una pieza dentro de un conjunto de signos coriorretinianos. El primer elemento del nombre corresponde a Dalén, oftalmólogo vinculado al instituto oftalmológico Carolino de Estocolmo, que en 1904 describió nódulos en la superficie interna de la coroides en el contexto de la entonces llamada coroiditis simpática. Un año después, en 1905, el oftalmólogo austríaco Ernst Fuchs publicó la descripción histopatológica completa de la oftalmía simpática, precisando la naturaleza granulomatosa de estos agregados celulares bajo el epitelio pigmentario. Fuchs dejó su apellido ligado a otro hallazgo oftalmológico de referencia: en 1906, un año después de su trabajo sobre la oftalmía simpática, publicó la primera serie de casos de la entidad que hoy se conoce como uveítis heterocrómica de Fuchs. Se trata, en ambos casos, del mismo autor, aunque de dos aportaciones completamente distintas dentro de la oftalmología. La diferencia clave es de plano anatómico: los nódulos de Dalen-Fuchs asientan en la coroides, bajo la retina, mientras que los nódulos de Koeppe y los nódulos de Busacca se localizan en el iris. Esa diferencia de plano explica también la técnica exploratoria: los nódulos iridianos se ven con lámpara de hendidura, los de Dalen-Fuchs requieren oftalmoscopia o retinografía del fondo de ojo. Pueden coexistir los tres tipos en un mismo cuadro de uveítis granulomatosa grave, cada uno reflejando la afectación de un compartimento distinto de la úvea. De dos oftalmólogos que los describieron de forma independiente: Dalén en 1904, desde Estocolmo, y Ernst Fuchs en 1905, que además precisó su histopatología completa. Sí. Ernst Fuchs dejó su apellido ligado a dos hallazgos distintos y en años consecutivos: la histopatología de la oftalmía simpática en 1905 y, en 1906, la primera descripción de la uveítis heterocrómica que hoy lleva su nombre en solitario. No. Al asentar en la coroides y no en el iris, su exploración exige valorar el fondo de ojo, mediante oftalmoscopia, retinografía o tomografía de coherencia óptica, y no la biomicroscopía del segmento anterior. Es su asociación clásica y mejor documentada, presente en aproximadamente un tercio de los casos estudiados histológicamente, pero no la única. Se describen también en la enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada, con la que la oftalmía simpática comparte buena parte del perfil inflamatorio coroideo, y de forma más ocasional en la sarcoidosis ocular, donde tienden a presentarse con mayor tamaño. Esta pluralidad de contextos es la razón por la que el hallazgo, aislado, nunca basta para establecer un diagnóstico. Su interpretación exige siempre el conjunto de la historia clínica y del resto de hallazgos oculares.Qué son los nódulos de Dalen-Fuchs
Localización y estructura histológica
Enfermedades en las que aparecen
Origen del término: Dalén y Fuchs
Diferenciación con los nódulos del iris
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre de los nódulos de Dalen-Fuchs?
¿Es el mismo Fuchs de la uveítis heterocrómica de Fuchs?
¿Se ven con la lámpara de hendidura, como los nódulos de Koeppe o Busacca?
¿Aparecen solo en la oftalmía simpática?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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