DICCIONARIO MÉDICO
Nocardiosis
Nocardiosis es una infección bacteriana producida por especies del género Nocardia, un microorganismo que vive de forma natural en el suelo y el agua estancada de todo el mundo. El cuadro suele comenzar en los pulmones, tras la inhalación de polvo contaminado, aunque también puede originarse en la piel a través de una herida. Es poco frecuente, con mayor incidencia entre personas de edad avanzada o con las defensas debilitadas, aunque también puede afectar a quienes no presentan ningún trastorno inmunitario conocido. La nocardiosis es una infección bacteriana, aguda o crónica, de curso a menudo supurativo o granulomatoso, producida por bacterias del género Nocardia. El nombre de la enfermedad deriva directamente del género que la provoca, aislado por primera vez en 1888 por el veterinario francés Edmond Nocard; la historia completa del microorganismo, con su etimología y su clasificación, puede consultarse en la entrada dedicada a Nocardia. El primer caso humano lo describió Eppinger en 1890. Su paciente tenía afectación pulmonar y varios abscesos en el cerebro, y del material aisló el organismo que hoy se conoce como Nocardia asteroides. Eppinger habló entonces de una «seudotuberculosis», un término que anticipa bien la confusión con la tuberculosis que esta infección ha arrastrado desde el principio. Según su extensión, la infección puede quedar limitada a un único órgano o afectar a varios a la vez, con un curso que tiende a ser prolongado y con tendencia a la recaída incluso tras una respuesta inicial favorable. Es una enfermedad poco frecuente, pero de distribución mundial. La bacteria entra en el organismo por dos vías principales: la inhalación de polvo ambiental que alcanza los pulmones, o la inoculación directa en la piel cuando tierra o agua contaminadas penetran a través de una herida. No se ha documentado el contagio de una persona a otra. Una vez dentro, Nocardia se comporta como un patógeno intracelular facultativo: sobrevive en el interior de los macrófagos, las células que deberían destruirla, bloqueando la fusión entre el fagosoma que la envuelve y el lisosoma que porta las enzimas digestivas, y neutralizando además la acidez de ese compartimento. No todas las cepas lo logran por igual. En los estudios clásicos con macrófagos de ratón, una cepa virulenta mantuvo el interior del fagosoma por encima de pH 7 durante dos horas, mientras que la cepa tipo de N. asteroides, un aislado del suelo poco patógeno, solo frenaba la acidificación en parte. Mycobacterium, el género de la tuberculosis, recurre a una estrategia de supervivencia intracelular parecida, aunque no idéntica. La enfermedad se clasifica según el órgano de partida y su grado de extensión. La forma pulmonar es la más frecuente y se origina casi siempre por inhalación. Las formas cutáneas, ligadas a la inoculación directa a través de una herida, son tres: la cutánea primaria, limitada al punto de entrada; la linfocutánea, que añade la afectación de los ganglios linfáticos de la zona; y el micetoma, más propio de climas tropicales y subtropicales. Cuando la bacteria alcanza el torrente sanguíneo, la infección se disemina y puede formar abscesos en cualquier órgano, aunque se localiza sobre todo en el cerebro, la piel, los riñones, el hueso y el músculo. La nocardiosis se registra en todo el mundo y en todos los grupos de edad, aunque su incidencia es mayor en adultos de edad avanzada y entre personas con las defensas debilitadas. En Estados Unidos se estiman entre 500 y 1.000 casos nuevos cada año. Afecta con más frecuencia a los hombres que a las mujeres, en una proporción cercana a 3 a 1. En los receptores de trasplante de órgano sólido, considerados uno de los grupos de mayor riesgo, la incidencia oscila entre el 0,7 % y el 3,5 % según el órgano trasplantado y la serie consultada. La cifra más alta corresponde, en varios estudios, al trasplante pulmonar. Los datos españoles confirman el predominio respiratorio. De las 1.119 cepas analizadas entre 2005 y 2014, cerca del 86 % procedían del aparato respiratorio; entre las pocas aisladas en el sistema nervioso central, la mitad eran de Nocardia farcinica. La forma pulmonar de la nocardiosis puede confundirse, tanto por su curso lento como por su aspecto en las pruebas de imagen, con la tuberculosis o con otras infecciones respiratorias crónicas. La diferencia definitiva la marca siempre el cultivo y la identificación del microorganismo causante. Con la actinomicosis, la confusión es más profunda, porque ambas enfermedades comparten un origen bacteriano filamentoso y una evolución igualmente lenta. La distinción está en el género responsable. Actinomyces, causante de la actinomicosis, forma parte de la flora bucal y digestiva y no necesita oxígeno para crecer. Nocardia llega siempre desde el ambiente exterior y sí lo necesita. No. Nocardia es el género bacteriano; nocardiosis, la enfermedad que puede producir. La entrada dedicada a Nocardia recoge su origen, su clasificación y sus especies principales. Sí, aunque no es lo más frecuente. Hasta un 40 % de las personas con nocardiosis no presenta ningún trastorno inmunitario identificable, según el Manual MSD. En estos casos, la infección suele entrar por una herida en contacto con tierra o agua contaminada, más que por vía respiratoria. En las personas con las defensas debilitadas, en cambio, la enfermedad tiene más facilidad para extenderse a otros órganos. En el género bacteriano responsable y en su relación con el oxígeno. Actinomyces no necesita oxígeno para crecer y forma parte de la flora bucal habitual; Nocardia sí lo necesita y llega siempre desde el ambiente exterior. No se ha documentado. La infección procede siempre del contacto con el suelo, el agua estancada o el polvo que contiene la bacteria.Qué es la nocardiosis
Cómo se produce la infección
Formas clínicas
Epidemiología
Diferenciación con otras infecciones
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo Nocardia y nocardiosis?
¿Puede afectar a personas con las defensas normales?
¿En qué se diferencia de la actinomicosis?
¿Se contagia de una persona a otra?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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