DICCIONARIO MÉDICO
Nistagmo congénito
El nistagmo congénito es la variante de nistagmo que se manifiesta en los primeros meses de vida, generalmente antes de los seis meses de edad. Hoy se prefiere el nombre síndrome de nistagmo infantil, una denominación que refleja mejor su curso clínico y que ha sustituido, en la literatura especializada, al término clásico de nistagmo congénito. Aparece con mayor frecuencia entre el nacimiento y las doce semanas de vida, aunque puede no hacerse evidente para los padres hasta pasadas las primeras semanas. Los niños con esta variante, al contrario que los adultos con formas adquiridas, no perciben que el entorno se mueve: la ausencia de esa sensación, llamada oscilopsia, es uno de los rasgos que distinguen al nistagmo congénito de los nistagmos que aparecen más tarde en la vida. El movimiento ocular suele ser horizontal y conjugado, es decir, afecta a ambos ojos por igual y en la misma dirección. Con frecuencia se acentúa cuando el niño intenta fijar la mirada con atención y disminuye durante la convergencia ocular o el sueño. Un estudio retrospectivo sobre 147 lactantes, publicado en la revista Eye, identificó el albinismo como la causa individual más frecuente de nistagmo en el primer año de vida, responsable de algo más de la mitad de los casos, seguido de las distrofias retinianas hereditarias. Ambos grupos comparten un rasgo común: una alteración del desarrollo visual temprano que interfiere con la maduración de los circuitos de fijación ocular. Existe además una forma motora, sin alteración ocular asociada, ligada en muchos casos a mutaciones del gen FRMD7. Cuando no se identifica ninguna causa ocular ni genética, se habla de nistagmo idiopático, una categoría que continúa representando una proporción relevante de los diagnósticos incluso tras un estudio completo. El gen FRMD7 se localiza en el brazo largo del cromosoma X, en la región Xq26.2, y constituye la causa hereditaria mejor caracterizada del nistagmo infantil de tipo motor. Su herencia sigue un patrón ligado al cromosoma X: los varones con una copia alterada desarrollan el cuadro, mientras que en las mujeres, portadoras de una sola copia mutada, la mitad no llega a manifestar síntomas. La función exacta de la proteína que codifica este gen no se conoce todavía con precisión. Ambos cuadros comparten una edad de inicio temprana, lo que en ocasiones genera confusión. El nistagmo latente se distingue por depender de la oclusión de un ojo: desaparece o se atenúa con los dos ojos abiertos y cambia de dirección según cuál sea el ojo tapado. El síndrome de nistagmo infantil, en cambio, está presente con ambos ojos abiertos desde el principio y no depende de qué ojo fije la mirada. Las cifras varían según la población estudiada. Las revisiones más recientes sitúan la prevalencia del nistagmo infantil entre 6,1 y 14 casos por cada 10.000 nacidos vivos, con una frecuencia más alta entre los niños nacidos de forma prematura. Sí. Ambos términos designan el mismo cuadro clínico. El segundo nombre ha ganado terreno en la literatura especializada porque no todos los casos son evidentes desde el nacimiento, sino que pueden aparecer en las primeras semanas o meses. No. A diferencia de los nistagmos adquiridos en la edad adulta, el síndrome de nistagmo infantil no suele acompañarse de oscilopsia, la sensación de que el entorno oscila. En la mayoría de los casos no. Se trata, en general, de una condición estable a lo largo de los años, sin relación con otros trastornos neurológicos. Sí, en un subgrupo de casos. El gen FRMD7, situado en el cromosoma X, es la causa hereditaria mejor documentada de la forma motora de este nistagmo, aunque muchos casos siguen clasificándose como idiopáticos tras el estudio genético.Qué es el nistagmo congénito
Causas
Base genética
Diferenciación con el nistagmo latente
Frecuencia
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el nistagmo congénito que el síndrome de nistagmo infantil?
¿Ven los niños con nistagmo congénito el mundo moverse?
¿Empeora el nistagmo congénito con la edad?
¿Puede tener una causa genética identificable?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026