DICCIONARIO MÉDICO
Nevus de Ito
El nevus de Ito es una melanocitosis dérmica congénita localizada en el hombro, la región supraclavicular y la parte alta del brazo. Se considera la variante acromiodeltoidea del espectro de las melanocitosis dérmicas, del que también forman parte el nevus de Ota y la mancha mongólica del recién nacido. Fue descrito en 1954 por el dermatólogo japonés M. Ito, quien lo denominó naevus fuscocaeruleus acromiodeltoideus. El nombre latino combina fuscus ("oscuro") con caeruleus ("azulado") y sitúa la lesión en la región del acromion y el deltoides, que es exactamente lo que se observa en la clínica: una mácula de tono gris azulado que ocupa la zona del hombro y puede extenderse hacia la escápula, el cuello posterior o el brazo proximal. Como todas las melanocitosis dérmicas, el nevus de Ito se origina por una detención de melanocitos en la dermis durante su migración embrionaria desde la cresta neural. El mecanismo es compartido con el nevus de Ota; la diferencia entre ambos es puramente topográfica. Mientras que el de Ota afecta al territorio trigeminal de la cara y puede comprometer la esclera, el de Ito sigue la distribución de los nervios supraclavicular posterior y braquial cutáneo lateral, que inervan la cintura escapular. La pigmentación del nevus de Ito se distribuye por el hombro, la fosa supraclavicular, la cara lateral del cuello y, en ocasiones, la parte superior de la espalda o la cara externa del brazo. El color es gris azulado a pardo, con un tono pizarroso que resulta del mismo fenómeno óptico que opera en el nevus de Ota y en el nevus azul: la melanina depositada en la dermis profunda dispersa selectivamente la luz de longitud de onda corta (efecto Tyndall). Los bordes de la mácula son imprecisos, no palpables, y se funden gradualmente con la piel circundante. La presentación es unilateral en la mayoría de los pacientes, aunque se han publicado casos bilaterales. No hay afectación ocular. Ese dato separa de forma nítida al nevus de Ito del de Ota, cuya esclera se pigmenta en dos de cada tres casos. En gran parte de los casos la lesión está presente al nacer o se hace visible durante los primeros meses de vida. Puede intensificar su coloración en la pubertad, probablemente por la estimulación hormonal de los melanocitos dérmicos. Una vez alcanzada la edad adulta, la pigmentación se mantiene estable y no involuciona. Los datos epidemiológicos específicos del nevus de Ito son escasos si se comparan con los del nevus de Ota, en parte porque la lesión se localiza en una zona habitualmente cubierta por la ropa y pasa inadvertida con mayor frecuencia. Predomina en personas de ascendencia asiática. La proporción por sexos no está tan bien definida como en el nevus de Ota, donde el predominio femenino es claro. Ambas melanocitosis comparten la misma base patogénica. Se han identificado mutaciones somáticas en los genes GNAQ y GNA11 tanto en el nevus de Ota como en el de Ito, lo que refuerza la hipótesis de un mecanismo común: la activación constitutiva de estas proteínas G estimula la proliferación de melanoblastos que quedan retenidos en la dermis durante el desarrollo fetal. Aunque la coexistencia de ambos nevus en un mismo paciente es poco frecuente, se han descrito casos en los que la pigmentación facial del nevus de Ota aparece simultáneamente con la escapular del de Ito, confirmando que la anomalía migratoria puede afectar a más de un territorio en el mismo individuo. Del dermatólogo japonés M. Ito, que publicó la primera descripción de la lesión en 1954. La denominación latina completa, naevus fuscocaeruleus acromiodeltoideus, indica su aspecto (oscuro azulado) y su localización (región del acromion y el deltoides). No, aunque son entidades emparentadas. La histología es idéntica: melanocitos dendríticos dispersos en la dermis. Lo que las separa es la localización. El de Ota afecta a la cara y puede comprometer la esclera del ojo; el de Ito se limita al hombro y la parte superior del brazo, sin afectación ocular. No. Las melanocitosis dérmicas persisten a lo largo de toda la vida. La mancha mongólica del recién nacido, localizada en la región lumbosacra, es la excepción: tiende a desvanecerse en los primeros años. El nevus de Ito no sigue ese patrón. La transformación maligna del nevus de Ito es un hecho rarísimo. En la literatura médica se han descrito apenas dos o tres casos documentados de melanoma sobre un nevus de Ito, cifras que sitúan el riesgo en un plano muy bajo. No requiere ninguna intervención salvo vigilancia dermatológica periódica. Si desea ampliar información sobre melanocitosis dérmicas y pigmentación cutánea, puede consultar estas definiciones del Diccionario médico:Qué es el nevus de Ito
Territorio anatómico y aspecto clínico
Edad de aparición y curso natural
Relación con el nevus de Ota y coexistencia
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "nevus de Ito"?
¿Es lo mismo el nevus de Ito que el nevus de Ota?
¿Puede un nevus de Ito desaparecer solo?
¿Es peligroso?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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