DICCIONARIO MÉDICO

Neurotoxina

Una neurotoxina es una sustancia, producida generalmente por un organismo vivo, capaz de alterar la estructura o la función del sistema nervioso. El término se aplica sobre todo a compuestos de origen biológico (bacteriano, animal o vegetal), a diferencia del adjetivo neurotóxico, que puede aplicarse también a compuestos de síntesis industrial.

Qué es una neurotoxina

La palabra combina neuro-, del griego νεῦρον (nervio), con toxina, un término que llegó al castellano a través del alemán Toxin, acuñado sobre el latín toxicum y, en última instancia, sobre el griego τοξικόν (toxikón), «flecha» o «veneno para flechas». La forma en -ina sitúa a la palabra en la familia de sustantivos químicos que designan compuestos concretos, a diferencia de toxicidad o de neurotóxico, que describen una propiedad.

En la naturaleza, las neurotoxinas cumplen sobre todo dos funciones: permiten a ciertos animales inmovilizar a sus presas y sirven como defensa frente a depredadores. Muchas de ellas alcanzan una especificidad muy alta por su diana molecular, lo que las ha convertido, además, en herramientas de laboratorio: la tetrodotoxina radiomarcada, por ejemplo, se ha empleado para localizar y cuantificar canales de sodio en la membrana neuronal.

Clasificación según su origen biológico

Un primer criterio de clasificación atiende al organismo productor. Entre las neurotoxinas de origen bacteriano destacan la toxina botulínica, producida por Clostridium botulinum, y la toxina tetánica, de Clostridium tetani; ambas están relacionadas con el cuadro que da nombre al botulismo. Entre las de origen animal figuran los componentes de los venenos de serpiente, escorpión, araña y de ciertos caracoles marinos del género Conus, así como la tetrodotoxina, presente en el pez globo. Determinadas algas producen también neurotoxinas, como la saxitoxina.

No toda neurotoxina procede de un organismo vivo en sentido estricto. Algunos compuestos de bajo peso molecular, como el plomo o el etanol, se incluyen también bajo esta denominación cuando su mecanismo de acción coincide con el de las neurotoxinas biológicas propiamente dichas.

Clasificación según su diana molecular

Un segundo criterio, más útil desde el punto de vista funcional, agrupa las neurotoxinas según la estructura que bloquean. Un grupo actúa sobre los canales de sodio dependientes de voltaje: la tetrodotoxina y la saxitoxina se unen a un mismo sitio del canal e impiden el paso del ion, lo que detiene la propagación del impulso nervioso. Otro grupo interfiere con los canales de potasio, alterando la repolarización de la membrana.

La sinapsis es la diana de un tercer grupo, y aquí conviene distinguir dos mecanismos. Las neurotoxinas presinápticas modifican la liberación del neurotransmisor: la toxina botulínica bloquea la salida de acetilcolina en la unión neuromuscular, mientras que ciertas fracciones del veneno de serpientes elapídicas, como las bungarotoxinas beta, provocan primero una liberación excesiva y después su agotamiento. Las neurotoxinas postsinápticas, en cambio, ocupan el receptor de forma competitiva: la alfa-bungarotoxina, aislada del veneno de la serpiente krait en 1963, se une de manera prácticamente irreversible al receptor nicotínico de la acetilcolina y bloquea su actividad.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre neurotoxina y citotoxina?

La neurotoxina tiene como diana específica el tejido nervioso. La citotoxina daña células de tipos muy diversos, sin esa preferencia por el sistema nervioso; en el veneno de algunas serpientes, de hecho, ambas categorías coexisten como fracciones distintas.

¿Todas las neurotoxinas son letales?

No. La potencia varía enormemente según el compuesto y la concentración a la que actúa. Algunas neurotoxinas se emplean precisamente por su capacidad de actuar con gran especificidad sobre un tipo concreto de canal o receptor, lo que las hace valiosas en investigación.

¿Desde cuándo se estudian las neurotoxinas de forma sistemática?

La caracterización química de muchas de ellas es relativamente reciente. La estructura de la tetrodotoxina, por ejemplo, se dilucidó en 1964 y se confirmó mediante cristalografía de rayos X en 1970.

¿Una misma neurotoxina puede actuar por más de un mecanismo?

En ocasiones sí. Algunas fracciones del veneno de serpiente combinan actividad enzimática con acción directa sobre el canal o el receptor, de modo que el efecto final resulta de la suma de varios mecanismos simultáneos.

Referencias

  1. Wikipedia. Neurotoxina
  2. Wikipedia. Veneno de serpiente
  3. Wikipedia. Bungarotoxina
  4. Elementos, revista de la BUAP. Toxinas que actúan sobre los canales de sodio dependientes de voltaje

Entradas relacionadas

  • Neurotoxicidad: efecto sobre el sistema nervioso que producen las neurotoxinas y otros agentes neurotóxicos.
  • Neurotóxico: adjetivo general que incluye a las neurotoxinas junto con agentes de otro origen.
  • Tetrodotoxina: neurotoxina bloqueante del canal de sodio, presente en el pez globo.
  • Citotoxina: toxina que daña células sin la especificidad de tejido nervioso propia de la neurotoxina.
  • Botulismo: cuadro asociado a la acción de una neurotoxina de origen bacteriano.
  • Veneno: mezcla de sustancias, entre ellas a menudo neurotoxinas, producida por ciertos animales.

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