DICCIONARIO MÉDICO
Neurógeno
Neurógeno es el adjetivo que la medicina emplea para calificar aquello que se origina en el sistema nervioso o que resulta de la actividad de sus impulsos. Se aplica a fenómenos de naturaleza muy distinta (vesicales, respiratorios, vasculares, dolorosos) que comparten un mismo denominador: su causa reside en el tejido nervioso, no en el órgano donde se manifiestan. El Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina recoge dos acepciones para el término. La primera lo define como aquello «originado en el sistema nervioso»; la segunda, como lo «causado por impulsos nerviosos». Ambas conviven en el uso clínico habitual y rara vez hace falta distinguirlas: un proceso neurógeno es, a la vez, un proceso que nace en los nervios y que se expresa a través de ellos. No está ligado a un aparato ni a una especialidad concreta: se aplica por igual a la vejiga, al intestino, a los vasos sanguíneos, a los pulmones o a la piel, siempre que el mecanismo causal último resida en el sistema nervioso y no en el órgano afectado. Así, la vejiga neurógena designa una alteración del control vesical cuyo origen no está en la vejiga misma, sino en los nervios que la gobiernan. La claudicación intermitente neurógena y la hiperventilación neurógena central comparten la misma lógica: el órgano funciona mal porque la orden que recibe llega alterada. La palabra combina dos raíces griegas. Neuro procede de νεῦρον (neûron), que en griego clásico nombraba el nervio, el tendón o incluso una cuerda, antes de que la anatomía moderna lo redujera a su sentido actual, una precisión que rara vez se enseña en las facultades de medicina. El sufijo -geno viene de la raíz griega γεν- (gen-), "que genera" o "que produce". Es un sufijo relativamente joven para el vocabulario médico. Su primer uso documentado con ese valor data de 1778, cuando se acuñó el término oxígeno; hidrógeno y nitrógeno siguieron el mismo patrón poco después, y de ahí se extendió hacia la terminología clínica hasta llegar a voces como patógeno o alergeno. La forma correcta en español es neurógeno, construida sobre ese sufijo genuinamente castellano. Neurogénico, terminado en -génico, reproduce la terminación inglesa -genic y se ha extendido en la práctica clínica, aunque los lexicógrafos la consideran innecesaria: el sufijo español -geno cumple exactamente la misma función sin necesidad de tomarla prestada. Neurógeno no es sinónimo de neuronal. Neuronal califica lo relativo a la neurona en concreto, la célula; neurógeno describe un origen causal que puede residir en cualquier estructura del sistema nervioso, sin restringirse al cuerpo neuronal. Tampoco equivale a nervioso, adjetivo de alcance mucho más amplio y sin matiz causal: un impulso nervioso es sencillamente el que viaja por un nervio, sin que la palabra implique que algo se origina allí de forma patológica. El caso más interesante es el del dolor. Durante décadas, «dolor neurógeno» fue la expresión habitual para el dolor originado en una lesión nerviosa. La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor lo redefinió en 1994 y de nuevo en 2008 bajo el nombre de dolor neuropático, hoy el término técnico preferido en la literatura especializada, definido como el dolor causado por una lesión o enfermedad del sistema somatosensorial. El desplazamiento no es total. Neurógeno sigue empleándose con normalidad fuera del terreno específico del dolor, en expresiones como vejiga neurógena o shock neurógeno, donde no existe un sustituto establecido. De dos raíces griegas: νεῦρον (neûron), "nervio", y el sufijo -geno, de γεν- (gen-), "que produce" o "que genera". Es la misma familia de sufijos que dio oxígeno, hidrógeno y nitrógeno a finales del siglo XVIII, aplicada después al vocabulario médico. En la práctica, sí, y ambas formas circulan en los textos médicos en español. Neurógeno es, sin embargo, la construida sobre el sufijo propiamente español; neurogénico repite la terminación inglesa, por lo que se considera una forma menos recomendable. Neuronal se refiere a la neurona como célula: un receptor neuronal, una membrana neuronal. Neurógeno describe un origen, algo que nace en el sistema nervioso, sin restringirse a la neurona en particular. No son intercambiables: puede haber fenómenos neurógenos cuya causa esté en una raíz nerviosa o en el sistema autónomo, sin que ninguna neurona concreta esté implicada como diana. Estrictamente, no, aunque en el habla común se usan como sinónimos. Neuropático es la denominación técnica que la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor consolidó en 2008 para el dolor causado por una lesión o enfermedad del sistema somatosensorial. Neurógeno es el término más antiguo y de alcance más difuso, que la literatura especializada ha ido abandonando en este contexto concreto, aunque continúa vigente en otros usos médicos.Qué significa neurógeno
Origen etimológico
Diferenciación con términos próximos
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra "neurógeno"?
¿Es lo mismo "neurógeno" que "neurogénico"?
¿En qué se diferencia de "neuronal"?
¿Es lo mismo dolor neurógeno que dolor neuropático?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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