DICCIONARIO MÉDICO
Neumógrafo
El neumógrafo es un instrumento que registra de forma gráfica los movimientos torácicos asociados a la respiración: su frecuencia, su amplitud y su regularidad. Nacido en la fisiología experimental francesa del siglo XIX, sigue presente, ya en versiones electrónicas, entre los sensores habituales del estudio del patrón respiratorio. Su nombre combina dos raíces griegas: πνεῦμα (pneûma), «aire», y γράφειν (gráphein), «escribir» o «registrar». La palabra española procede, sin embargo, de una vía más reciente: se tomó del francés pneumographe, término empleado ya en 1868 por el fisiólogo Étienne-Jules Marey en su obra Du mouvement dans les fonctions de la vie. En castellano se documenta por primera vez en 1882, en un estudio sobre el gelsemio como planta medicinal, donde se explica que el efecto de la morfina sobre la respiración «se observa a simple vista o mediante un neumógrafo». El aparato clásico de Marey constaba de una banda elástica ajustada alrededor del tórax, conectada a un tambor inscriptor que trazaba sobre papel ahumado la expansión y la contracción de la caja torácica en cada ciclo respiratorio. Paul Bert desarrolló un diseño alternativo, basado en un compás que medía directamente el contorno torácico. De estos dos modelos derivaron variantes como el neumógrafo doble de Colrat y Rabatel o el estetógrafo bilateral de Gilbert y Roger, pensadas para registrar de forma simultánea ambos hemitórax. Las versiones actuales sustituyen el tambor de papel por sensores piezoeléctricos o bandas de inductancia; el principio, medir el cambio de circunferencia torácica durante el ciclo respiratorio, apenas ha variado. En 1914, el investigador italiano Vittorio Benussi empleó el neumógrafo de Marey para registrar los cambios en el ritmo respiratorio de personas sometidas a interrogatorio, en un intento de relacionar el patrón respiratorio con la mentira. Fue un uso del instrumento bastante alejado de la fisiología pura que lo había visto nacer. Un año después, en Harvard, William Marston retomó esa línea de trabajo combinándola con la medición de la presión arterial: un antecedente directo del polígrafo moderno. El neumógrafo no debe confundirse con el espirómetro ni con el espirógrafo, instrumentos que también estudian la función respiratoria pero desde otro ángulo: miden el volumen y el flujo de aire movilizado, no el movimiento mecánico de la pared torácica. Un neumógrafo puede registrar que la respiración es superficial y rápida sin ofrecer ningún dato sobre la cantidad de aire que realmente se intercambia; para eso hace falta un espirómetro. Se atribuye al fisiólogo francés Étienne-Jules Marey, cuyo aparato se documenta en francés desde 1868. Paul Bert desarrolló poco después un modelo alternativo. No. Registra el movimiento del tórax, no el volumen de aire. Esa distinción corresponde al espirómetro. En 1882, en un texto sobre el gelsemio como planta medicinal, en el que se describe su empleo para observar el efecto de la morfina sobre la respiración. El diccionario académico no lo recogió hasta 1906. Sí, aunque ya no con el tambor de papel ahumado de Marey. Las bandas de inductancia y los sensores piezoeléctricos actuales cumplen la misma función: registrar el patrón respiratorio de forma continua. Estos dispositivos forman parte habitual del equipamiento empleado en el estudio del sueño y en la monitorización respiratoria, integrados junto con otros sensores en sistemas más amplios de registro fisiológico.Qué es el neumógrafo
Funcionamiento y tipos
Un episodio curioso: el neumógrafo y la detección de mentiras
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó el neumógrafo?
¿Mide el neumógrafo la cantidad de aire que respira una persona?
¿Cuándo se usó por primera vez en español el término «neumógrafo»?
¿Sigue utilizándose hoy en día?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026