DICCIONARIO MÉDICO

Nefrotomografía

La nefrotomografía es una técnica radiológica que, mediante cortes tomográficos practicados durante la fase nefrográfica de la urografía excretora, permitía visualizar el parénquima renal sin la superposición de las estructuras vecinas. Formó parte habitual del estudio del aparato urinario durante buena parte del siglo XX, hasta que la tomografía computarizada la desplazó por completo de la práctica clínica.

Qué es la nefrotomografía

El término combina tres raíces griegas: nephrós (riñón), tomḗ (corte, sección) y graphía (representación gráfica). Describe con precisión el procedimiento: obtener, mediante el movimiento sincrónico del tubo de rayos X y la película radiográfica, una serie de imágenes correspondientes a distintos planos del riñón, eliminando así las sombras óseas e intestinales que se superponen en una radiografía convencional.

La palabra tomografía, curiosamente, no la acuñó ningún médico. Fue el ingeniero alemán Gustav Grossmann quien, en 1934, patentó un aparato al que llamó así, componiendo tomos (corte) y graphein (escribir). Aplicada después al riñón, dio nombre a esta variante específica de la técnica.

Cómo se integraba en el estudio del riñón

Tras la inyección intravenosa de un contraste yodado, el parénquima renal atraviesa un momento de opacificación intensa, previo a su eliminación hacia el sistema colector: es la llamada fase nefrográfica. La nefrotomografía consistía en practicar, precisamente durante esa ventana temporal, varios cortes tomográficos del riñón, lo que aumentaba de forma notable la definición frente a la radiografía simple.

La técnica admitió variantes. En 1946, Hickel describió la pielo-nefrotomografía, que combinaba la urografía, la tomografía y una pielografía retrógrada bajo presión para obtener una información todavía más completa de la vía excretora. Años después, en 1954, Evans introdujo una modalidad propia que otros autores, como Post y Southwood, llegaron a aplicar en la práctica urológica.

De técnica indispensable a pieza de museo

Durante décadas, la tomografía lineal aplicada al riñón fue un elemento habitual del urograma excretor, en la línea de desarrollo que arrancó con los pioneros de la tomografía convencional (puede profundizar en esa historia en la entrada dedicada a la tomografía lineal). Todo cambió en 1973, con la irrupción de la tomografía computarizada.

La sustitución no fue inmediata, pero sí definitiva. Hoy, los tomógrafos lineales que hicieron posible la nefrotomografía sobreviven, cuando lo hacen, en los museos de historia de la radiología.

Diferenciación con otras técnicas del aparato urinario

Conviene no confundir la nefrotomografía con el nefrograma. Este último designa la imagen de opacificación del parénquima renal que puede obtenerse con distintas técnicas (urografía, angiografía, tomografía computarizada); la nefrotomografía, en cambio, era el procedimiento tomográfico concreto empleado para conseguir esa imagen con mayor detalle. Tampoco equivale a la urografía excretora en su conjunto, de la que era únicamente un complemento aplicado durante uno de sus tiempos.

Frente a la tomografía computarizada actual, la diferencia es de generación tecnológica: la uro-TC multicorte permite hoy, en una sola exploración, las fases corticomedular, nefrográfica y excretora del aparato urinario completo, con una resolución que la tomografía lineal nunca alcanzó.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede la palabra nefrotomografía?

De tres raíces griegas: nephrós (riñón), tomḗ (corte) y graphía (representación gráfica). El componente tomo-, común a toda la familia de la tomografía, remite siempre a la idea de sección o plano de corte.

¿Todavía se realiza la nefrotomografía?

No. La tomografía computarizada la sustituyó de forma prácticamente completa a partir de los años setenta y ochenta. En la actualidad, la sociedad española de radiología reconoce la urografía por tomografía computarizada como la técnica de referencia para el estudio del tracto urinario.

¿Es lo mismo que un nefrograma?

Guardan relación pero no son sinónimos. El nefrograma es la imagen de opacificación renal, obtenible con varias técnicas de contraste. La nefrotomografía era, específicamente, la manera tomográfica de obtenerla con mayor nitidez, eliminando las estructuras superpuestas.

¿Cuándo se describió por primera vez su aplicación al riñón?

La combinación de tomografía y urografía para el estudio renal se documenta ya en la década de 1940, con la pielo-nefrotomografía de Hickel en 1946 como uno de sus hitos más citados. La tomografía general, de la que deriva, se había patentado poco antes, en 1934.

¿Por qué se abandonó si funcionaba bien?

Porque la tomografía computarizada ofrecía cortes de mayor resolución, sin la borrosidad de movimiento inherente a la tomografía lineal y con la posibilidad añadida de reconstruir el volumen completo del riñón. Frente a esa ventaja, la técnica clásica no tenía margen de competir.

Referencias

  1. Real Academia Española. Tomografía. Diccionario de la lengua española. dle.rae.es
  2. Buzzi AE, Suárez MV. Tomografía lineal: nacimiento, gloria y ocaso de un método. Revista Argentina de Radiología. 2013;77(3). scielo.org.ar
  3. Sánchez Cortés E. El nefrograma por impregnación: estudio experimental (tesis doctoral). Universidad de Sevilla; 1973. dialnet.unirioja.es
  4. Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM). Utilidad de la urografía por tomografía computarizada (uro-TC) en el estudio de la hematuria. piper.espacio-seram.com

Entradas relacionadas

  • Nefrograma. Imagen de opacificación del parénquima renal que puede obtenerse con distintas técnicas de contraste.
  • Urografía. Estudio radiológico del aparato urinario mediante la administración de contraste intravenoso.
  • Tomografía computarizada. Técnica que sustituyó a la tomografía lineal en el estudio del riñón y de todo el organismo.
  • Tomografía lineal. Técnica radiológica general de la que la nefrotomografía fue una aplicación específica al riñón.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026