DICCIONARIO MÉDICO
Metroplastia
La metroplastia es el nombre genérico de las intervenciones quirúrgicas que reconstruyen la forma del útero, indicadas sobre todo en malformaciones congénitas como el útero septo o el útero bicorne. No es una técnica única, sino una categoría que agrupa procedimientos distintos, desarrollados a lo largo de más de un siglo, tanto por vía abdominal como, hoy de forma mayoritaria, por histeroscopia. El nombre se forma con la raíz griega μήτρα (mētra), "matriz" o "útero", y el sufijo -plastia. La Real Academia Española recoge este segundo elemento, procedente en último término del griego plastós, "modelado", como el que forma sustantivos femeninos que designan procedimientos de reconstrucción, generalmente quirúrgicos. Metroplastia significa, por tanto, "reconstrucción del útero". Bajo ese nombre general caben técnicas muy distintas entre sí, unidas solo por el objetivo: modificar la forma de la cavidad uterina cuando esta se aparta de la anatomía habitual. En inglés se emplean también los sinónimos uteroplasty e hysteroplasty, aunque en español metroplastia es, con diferencia, el término más extendido. La indicación más frecuente son las malformaciones müllerianas, anomalías congénitas del útero originadas por un defecto en la fusión de los conductos que dan lugar a este órgano durante el desarrollo embrionario. Entre ellas, el útero septo y el útero bicorne son las que con más frecuencia requieren corrección quirúrgica, porque ambas se asocian a un mayor riesgo de aborto espontáneo y de parto prematuro. No toda malformación uterina exige cirugía. Cuando el hallazgo es casual, sin antecedentes de pérdidas gestacionales, la tendencia actual es la observación. La indicación se refuerza, en cambio, cuando existe un historial de abortos de repetición: ahí es donde la reconstrucción de la cavidad busca restablecer una forma más favorable para que el embarazo llegue a término. La corrección quirúrgica de las malformaciones uterinas se describe desde comienzos del siglo XX. Paul Strassman publicó en 1907 el primer caso de corrección de un útero bicorne mediante colpotomía anterior, un abordaje abdominal que unifica los dos cuernos uterinos en una sola cavidad. Esa técnica, conocida como metroplastia de Strassman, se convirtió en el procedimiento de referencia para esta malformación concreta y cuenta con su propia entrada en este diccionario. Para el útero septo, más frecuente que el bicorne, se desarrollaron otras variantes abdominales: la técnica de Jones y Jones, descrita en 1953, reseca el tabique en cuña; la de Tompkins, de 1962, lo secciona longitudinalmente y reconstruye la pared uterina en varios planos. Ambas exigían laparotomía, anestesia general y una estancia hospitalaria prolongada. El cambio decisivo llegó con la histeroscopia. En 1974, Edström describió por primera vez la resección de un tabique uterino guiada por vía histeroscópica, sin necesidad de abrir el abdomen. Desde entonces, el abordaje transcervical ha desplazado casi por completo a las técnicas abdominales clásicas para el útero septo, que hoy se consideran en gran medida obsoletas para esa indicación concreta. En el útero septo, la metroplastia histeroscópica no reseca tejido en sentido estricto: incide el tabique fibroso en la línea media, equidistante de las paredes uterina anterior y posterior, hasta unificar la cavidad. Los orificios tubáricos sirven de referencia visual para mantener el plano correcto y evitar dañar el miometrio sano circundante. El instrumental ha evolucionado con la técnica: tijeras finas, resectoscopio, electrodos bipolares o láser, según el centro y el caso. El objetivo compartido es siempre el mismo, una cavidad uterina lo más regular posible, con un remanente de tabique mínimo que no comprometa la integridad de la pared. El útero bicorne, en cambio, al implicar dos cuernos verdaderamente separados y no un simple tabique, sigue requiriendo con más frecuencia un abordaje abdominal o laparoscópico. Conviene distinguir el género de la especie. Metroplastia es la categoría que engloba toda cirugía reconstructiva del útero, con independencia de la malformación tratada o de la vía de abordaje. La operación de Strassmann es una técnica concreta dentro de esa categoría, diseñada específicamente para el útero bicorne y descrita en 1907. No son sinónimos intercambiables: toda operación de Strassmann es una metroplastia, pero no toda metroplastia sigue la técnica de Strassmann. No. Metroplastia es el nombre genérico de la cirugía reconstructiva del útero. La operación de Strassmann es una técnica concreta, descrita en 1907 para el útero bicorne, dentro de esa categoría más amplia. Ya no. Desde la descripción de la resección histeroscópica del tabique en 1974, la vía transcervical es la opción preferente para el útero septo. La cirugía abdominal se reserva hoy sobre todo para el útero bicorne y para casos de anatomía más compleja. En nada sustancial: son sinónimos. Histeroplastia utiliza la raíz griega para "útero" (hystéra) en lugar de mētra, pero designa el mismo tipo de cirugía reconstructiva. En español, metroplastia es la forma que se emplea con más frecuencia. No. Muchas mujeres con útero septo o bicorne tienen embarazos sin incidencias y nunca reciben este diagnóstico. La cirugía se plantea sobre todo cuando existen antecedentes de pérdidas gestacionales de repetición asociadas a la malformación, no como hallazgo casual aislado.Qué es la metroplastia
Para qué se indica
Historia: de la laparotomía a la histeroscopia
La técnica actual: metroplastia histeroscópica
Metroplastia y operación de Strassmann: una precisión necesaria
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo la metroplastia que la operación de Strassmann?
¿Siempre se realiza por vía abdominal?
¿En qué se diferencia de la histeroplastia?
¿Toda malformación uterina requiere metroplastia?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026