DICCIONARIO MÉDICO
Metagonimus yokogawai
Metagonimus yokogawai es la duela más pequeña que puede alojarse en el intestino humano, un trematodo de apenas dos milímetros que se contrae al comer pescado de agua dulce crudo o poco hecho. El gusano adulto se adhiere a la mucosa del intestino delgado y allí pone huevos que salen del cuerpo con las heces. Es el agente más frecuente de la metagonimiasis en el Lejano Oriente, sobre todo en Corea y Japón. Su nombre rinde homenaje a Sadamu Yokogawa, el parasitólogo que lo encontró por primera vez en 1911. Metagonimus yokogawai Duela de Yokogawa Tipo: helminto Clase: trematodo (duela intestinal, familia Heterophyidae) Transmisión: alimentaria, por pescado de agua dulce crudo o poco cocinado Reservorio: humano y animales piscívoros (perros, gatos, aves) Patogenicidad: primario Enfermedad: metagonimiasis Se trata de un trematodo, una de esas duelas de cuerpo aplanado que parasitan a vertebrados, encuadrada en la familia Heterophyidae. Dentro del grupo tiene una marca de identidad clara: es la duela más pequeña descrita en el ser humano, con un adulto que rara vez supera los dos milímetros y medio. El segundo nombre, yokogawai, no procede del griego ni del latín como es habitual en la nomenclatura biológica, sino de un apellido. Recuerda a Sadamu Yokogawa, el médico que lo identificó. La historia del hallazgo transcurre entre Taiwán y Japón. A finales de 1911, Yokogawa examinaba ejemplares de pez dulce (Plecoglossus altivelis) en Taihoku, la actual Taipéi, cuando encontró unas larvas enquistadas en las branquias. Se las dio de comer a un perro y unas seis semanas después recuperó de su intestino los gusanos adultos, además de detectar huevos en las heces de personas que consumían ese mismo pescado crudo. En 1912, el parasitólogo Fujiro Katsurada, del Colegio Médico de Okayama, fijó la descripción formal y bautizó a la especie en honor a Yokogawa. Ese mismo año creó para ella un género nuevo, Metagonimus, al comprobar que la posición de su aparato genital la separaba de las duelas del género Heterophyes. El adulto mide entre uno y dos milímetros y medio de largo por menos de un milímetro de ancho, con forma de pera y el tegumento cubierto de diminutas espinas. Presenta dos ventosas, la oral en el extremo anterior y la ventral desplazada hacia un lado, fuera de la línea media del cuerpo. Esa ventosa ventral aparece soldada al poro genital y forma una estructura conjunta, el genitoacetábulo, que es justamente el rasgo por el que Katsurada lo distinguió de sus parientes. En el nombre del género quedó grabada esa peculiaridad. Los huevos son la clave para reconocerlo bajo el microscopio. Miden alrededor de 28 micras de largo, tienen color pardo amarillento y un opérculo, una especie de tapa por la que saldrá la larva, rematado con unos pequeños hombros. Cada huevo sale ya embrionado, es decir, con un miracidio completamente formado en su interior. Conviene un apunte que suele confundir a quien empieza en el laboratorio: estos huevos son prácticamente indistinguibles de los de Heterophyes heterophyes y muy parecidos a los de Clonorchis y Opisthorchis, de modo que el contexto y el resto de la muestra importan tanto como el huevo aislado. Como todo trematodo de este tipo, necesita pasar por dos hospedadores intermediarios antes de llegar a nosotros. El primero es un caracol de agua dulce del género Semisulcospira, que ingiere los huevos eliminados con las heces. Dentro del caracol, el parásito atraviesa varias fases larvarias (esporocisto, redias y, por último, cercarias) hasta liberar al agua un enjambre de estas últimas. Esas cercarias buscan entonces al segundo hospedador: un pez de agua dulce. Se cuelan bajo las escamas o en la carne del pez dulce, del cacho japonés (Tribolodon) o de otras especies fluviales, y allí se transforman en metacercarias, la forma infectante que espera enquistada. El ciclo se cierra cuando un mamífero o un ave piscívora, el ser humano incluido, se come ese pescado crudo, en salazón o poco cocinado. La metacercaria se libera de su quiste en el intestino delgado, se fija a la mucosa y madura hasta convertirse en el gusano que reinicia la puesta de huevos. El reservorio natural son los animales que comen pescado de río, junto con las personas de las zonas donde ese hábito es tradicional. La distribución clásica del parásito es asiática: Corea, Japón, China, Taiwán y el extremo oriental de Rusia, con Corea y Japón como focos principales. La bibliografía antigua recogió también casos en Europa (España entre ellos), Israel y los Balcanes, aunque estudios moleculares recientes atribuyen los ejemplares europeos a una especie emparentada, Metagonimus romanicus, y ponen en duda que el auténtico M. yokogawai llegue a nuestro continente. La infección se llama metagonimiasis y suele ser discreta. Muchas personas parasitadas no notan nada, y cuando la carga de gusanos es alta aparecen molestias digestivas leves. Existe, con todo, una vía menos benigna: en ocasiones los huevos escapan de la pared intestinal y viajan por la circulación hasta órganos distantes como el corazón o el cerebro, donde provocan pequeñas lesiones. Es un fenómeno raro, compartido con otras duelas de la familia como Heterophyes. M. yokogawai no es la única especie capaz de infectar al ser humano. Comparten esa condición Metagonimus takahashii y Metagonimus miyatai, entre otras, todas ellas reunidas en el género Metagonimus. La que se aísla con más frecuencia es esta. Es un homenaje. La especie lleva el apellido de Sadamu Yokogawa, el parasitólogo que la descubrió a finales de 1911 mientras estudiaba peces en Taiwán. Quien fijó el nombre científico un año más tarde, en 1912, fue Fujiro Katsurada, que quiso reconocer así el trabajo de su colega. Por su tamaño. El adulto mide entre uno y dos milímetros y medio, muy por debajo de otras duelas intestinales o hepáticas, que pueden alcanzar varios centímetros. Esa pequeñez obliga a buscar sus huevos en las heces para detectarlo, porque el gusano en sí pasa fácilmente inadvertido. Al comer pescado de agua dulce crudo o poco cocinado que contenga las larvas enquistadas. El pez dulce, muy consumido en Corea y Japón, es la fuente más citada. Ni el caracol ni el agua transmiten directamente la infección: el eslabón que nos alcanza es siempre el pescado. No está claro. Los textos clásicos incluían España en su área de distribución, pero los análisis genéticos de los últimos años apuntan a que los ejemplares hallados en ríos europeos pertenecen en realidad a Metagonimus romanicus, una especie próxima, y no al M. yokogawai asiático. La cuestión sigue abierta entre los especialistas. Para situar Metagonimus yokogawai dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Metagonimus yokogawai
Cómo es y cómo se identifica
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedad produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre yokogawai?
¿Por qué se dice que es la duela más pequeña?
¿Cómo llega al ser humano?
¿Existe en España?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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