DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra de Trousseau
La maniobra de Trousseau es una prueba de exploración física que provoca de forma deliberada un espasmo muscular en la mano para poner de manifiesto una irritabilidad neuromuscular latente. Consiste en comprimir el brazo con el manguito de un esfigmomanómetro por encima de la presión sistólica durante unos minutos. El procedimiento debe su nombre al médico francés Armand Trousseau, que lo describió en el siglo XIX como método para revelar la tetania asociada a un calcio sanguíneo bajo. Conviene separar dos conceptos que comparten apellido. La maniobra es el gesto exploratorio, el acto de comprimir el brazo; el resultado que aparece, el espasmo característico de la mano, es lo que la tradición médica llama signo de Trousseau. Esta entrada se ocupa del procedimiento; el hallazgo y sus interpretaciones se detallan en la entrada del signo de Trousseau. El epónimo remite a Armand Trousseau (1801-1867), clínico parisino célebre por sus lecciones en el Hôtel-Dieu. La técnica es sencilla y no requiere más instrumental que el propio aparato de tomar la tensión. Se coloca el manguito alrededor del brazo, se infla por encima de la presión sistólica del paciente y se mantiene así durante dos o tres minutos. La compresión sostenida corta el aporte de sangre al antebrazo y a la mano, y es esa isquemia la que hace aflorar una excitabilidad nerviosa que en reposo pasaría inadvertida. El fenómeno se apoya en cómo el calcio regula la membrana de las células nerviosas. Cuando la concentración de calcio en sangre desciende, el umbral para que un nervio se dispare baja también: la fibra se vuelve inestable y descarga con estímulos que normalmente no bastarían. La isquemia que impone el manguito añade el empujón que falta. Privadas de riego, las fibras nerviosas del antebrazo empiezan a generar impulsos espontáneos, y esos trenes de descargas llegan a la musculatura de la mano y la contraen. El resultado es una postura muy reconocible, con la muñeca flexionada, los dedos juntos y extendidos y el pulgar llevado hacia la palma, que los clínicos comparan con la mano de un partero. Detrás de esa contracción hay casi siempre una hipocalcemia, la causa clásica, aunque un descenso del magnesio puede producir el mismo cuadro. Por eso la prueba nunca se lee sola: orienta, pero es la analítica la que confirma qué electrolito anda bajo. De Armand Trousseau (1801-1867), médico francés que ejerció en el Hôtel-Dieu de París y describió la prueba en sus lecciones clínicas del siglo XIX. Ambas buscan lo mismo, una irritabilidad neuromuscular por calcio bajo, pero por vías distintas. La de Trousseau comprime el brazo y espera el espasmo de la mano; la de Chvostek percute sobre el nervio facial, delante de la oreja, y observa si se contrae la musculatura de la cara. Suelen usarse juntas. Entre dos y tres minutos, con el manguito inflado por encima de la presión sistólica. Si el espasmo va a aparecer, lo hace dentro de ese margen.Qué es la maniobra de Trousseau
Fundamento fisiopatológico
Preguntas frecuentes
¿De quién toma el nombre?
¿En qué se diferencia de la maniobra de Chvostek?
¿Cuánto tiempo hay que mantener la compresión?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026