DICCIONARIO MÉDICO
Mal de Pott
El mal de Pott, o tuberculosis vertebral, es una forma extrapulmonar de tuberculosis que asienta en la columna vertebral. Lo produce Mycobacterium tuberculosis, que llega al hueso por la sangre desde un foco situado casi siempre en el pulmón, y va destruyendo de forma progresiva los cuerpos vertebrales. Toma su nombre del cirujano británico Percivall Pott. Bajo este nombre se agrupa la infección tuberculosa de la columna vertebral, también llamada tuberculosis vertebral o espondilitis tuberculosa. Se clasifica como una tuberculosis extrapulmonar de localización osteoarticular: el bacilo no se instala en el pulmón, sino en el esqueleto, y dentro de este muestra especial predilección por la columna. El origen suele ser un foco pulmonar previo. Desde él, Mycobacterium tuberculosis viaja por vía sanguínea, o a través de los conductos linfáticos prevertebrales, hasta alcanzar el cuerpo de una vértebra. Allí la infección progresa hacia las vértebras vecinas y erosiona el disco intervertebral que las separa. Como ese disco carece de vasos propios y se nutre por difusión desde los cuerpos vertebrales, cuando la enfermedad afecta a dos vértebras contiguas el disco pierde su alimento y puede colapsar. Las localizaciones más frecuentes son las últimas vértebras torácicas y las primeras lumbares. Detrás del epónimo está Percivall Pott (1714-1788), cirujano londinense del hospital de St Bartholomew. En 1779 publicó la descripción clásica del cuadro, en la que reunía tres elementos que hoy se reconocen como complicaciones de la enfermedad: la joroba dorsal, el absceso frío y la parálisis de las extremidades inferiores. Aquella tríada quedó ligada a su nombre, aunque la propia tuberculosis vertebral es muy anterior: se ha documentado en restos óseos de la Edad del Hierro europea y en momias del antiguo Egipto y de la costa pacífica de Sudamérica. No toda infección de la columna es un mal de Pott. La espondilitis y la espondilodiscitis pueden deberse a otras bacterias, y el rasgo que orienta hacia el origen tuberculoso es el patrón de daño: el bacilo respeta relativamente el disco en fases iniciales y tiende a destruir el cuerpo vertebral, mientras que en las infecciones por gérmenes comunes el disco se afecta antes. En pacientes mayores, además, conviene separarlo de las lesiones vertebrales de origen tumoral, que suelen conservar el disco. La distinción definitiva la aporta el estudio microbiológico de una muestra. Por Percivall Pott, el cirujano británico que en 1779 describió la deformidad dorsal y sus complicaciones neurológicas. Su apellido quedó como epónimo, pese a que él no conocía aún la causa tuberculosa, que no se identificaría hasta el descubrimiento del bacilo por Robert Koch en 1882. No exactamente. La tuberculosis es la enfermedad general causada por Mycobacterium tuberculosis, que afecta sobre todo al pulmón. El mal de Pott es una de sus formas extrapulmonares, la que se localiza en la columna vertebral. Toda vértebra afectada por Pott es tuberculosis, pero no toda tuberculosis es un mal de Pott. La transición entre la columna torácica y la lumbar. Alrededor de la mitad de las tuberculosis osteoarticulares asientan en la columna, y dentro de ella las últimas vértebras dorsales son el punto de partida más habitual.Qué es el mal de Pott
Etimología e historia del epónimo
Diferenciación con otras espondilodiscitis
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama mal de Pott?
¿Es lo mismo mal de Pott que tuberculosis?
¿Qué parte de la columna afecta con más frecuencia?
Referencias
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