DICCIONARIO MÉDICO
Luxación atloaxoidea
La luxación atloaxoidea es la pérdida completa de la relación normal entre el atlas (C1) y el axis (C2), las dos primeras vértebras del cuello. Por su proximidad al bulbo raquídeo y a la médula cervical alta, es una de las luxaciones de mayor riesgo neurológico. El atlas y el axis forman la articulación más móvil de la columna. Entre ambos se produce cerca de la mitad de toda la rotación del cuello, gracias a una disposición particular: la apófisis odontoides del axis, también llamada diente, funciona como un eje vertical sobre el que pivota el anillo del atlas. Un ligamento transverso mantiene ese diente sujeto contra el arco anterior del atlas. Cuando ese sistema de sujeción cede, C1 y C2 pierden su relación y aparece la luxación atloaxoidea. Esta articulación paga su enorme movilidad con una estabilidad ósea escasa. A diferencia de las vértebras inferiores, entre atlas y axis no hay disco intervertebral ni encaje óseo profundo: casi toda la contención recae en los ligamentos. Por eso, cuando estos fallan por un traumatismo, una inflamación o una anomalía previa, el desplazamiento puede ser considerable y alcanzar a la médula que discurre a pocos milímetros. La palabra combina los nombres de las dos vértebras. Atlas evoca al titán de la mitología griega que sostenía la bóveda celeste sobre sus hombros; la primera vértebra sostiene de modo análogo el peso de la cabeza. Axis procede del latín y significa «eje», en referencia al pivote sobre el que gira el atlas. De ahí que la articulación entre ambas se llame indistintamente atloaxoidea, atlantoaxoidea o atlantoaxial, y que en la literatura se abrevie como complejo C1-C2. La variante mejor caracterizada es la luxación rotatoria, en la que el atlas queda bloqueado en rotación sobre el axis. En 1977, Fielding y Hawkins propusieron una clasificación en cuatro tipos que sigue vigente. El tipo I es una rotación sin desplazamiento anterior, con el ligamento transverso íntegro y el diente actuando de pivote. En el tipo II hay desplazamiento anterior del atlas de 3 a 5 mm, con el ligamento transverso ya comprometido. El tipo III supera los 5 mm de desplazamiento anterior. El tipo IV, el menos frecuente, asocia rotación y desplazamiento posterior del atlas. Más allá de la variante rotatoria, el desplazamiento puede ser anterior, posterior o vertical, según la dirección en que el atlas se separa del axis y según qué ligamentos hayan cedido. La distancia entre el arco anterior del atlas y el diente, medida en las pruebas de imagen, orienta sobre la magnitud de la lesión. Las causas se agrupan en tres grandes bloques. El traumatismo, habitualmente de energía alta, rompe los ligamentos de forma directa. La inflamación crónica, sobre todo la artritis reumatoide, erosiona el ligamento transverso y las superficies articulares hasta volverlas incompetentes. Y las anomalías del propio diente, congénitas o adquiridas, retiran el tope óseo que impide el desplazamiento. Existe además una forma peculiar, el síndrome de Grisel, en la que una infección de la región faringolaríngea desencadena una luxación rotatoria sin traumatismo previo, más frecuente en niños. Conviene distinguir esta entidad de la subluxación atlantoaxial, en la que el desplazamiento entre C1 y C2 es parcial y las superficies conservan contacto. La subluxación es más frecuente y suele preceder, en los cuadros progresivos, a la luxación completa. Cuando la causa es una malformación del diente presente desde el nacimiento, el diccionario recoge la entrada específica sobre la luxación congénita de la odontoides. Relativo al atlas (primera vértebra cervical) y al axis (segunda). El atlas toma su nombre del titán griego que sostenía el cielo; axis significa «eje» en latín, por el diente sobre el que pivota el atlas. La articulación se llama también atlantoaxial. En el grado de desplazamiento. La luxación supone la pérdida completa de la relación entre atlas y axis; la subluxación es parcial y las superficies siguen tocándose. En la práctica forman un continuo, y una subluxación mantenida puede evolucionar hacia la luxación. Porque la médula espinal y la unión con el bulbo raquídeo pasan justo por el anillo que forman estas vértebras. Un desplazamiento que en otra articulación solo causaría dolor, aquí puede comprimir el tejido nervioso que gobierna la respiración y el movimiento de los cuatro miembros. Una luxación rotatoria atloaxoidea desencadenada por una infección de la faringe o el cuello, sin traumatismo. Se describe sobre todo en la infancia y cursa con tortícolis dolorosa y persistente.Qué es la luxación atloaxoidea
El adjetivo atloaxoideo
Formas de presentación
Por qué se produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa atloaxoideo?
¿En qué se diferencia de la subluxación atlantoaxial?
¿Por qué es una zona tan delicada?
¿Qué es el síndrome de Grisel?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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