DICCIONARIO MÉDICO
Listeria
Listeria es un género de bacterias que vive en el suelo, el agua y muchos alimentos, y que resiste condiciones donde otros microbios no prosperan, incluido el frío del frigorífico. De la treintena de especies descritas, solo una enferma al ser humano con regularidad: Listeria monocytogenes, responsable de la listeriosis, una infección de transmisión alimentaria poco frecuente pero grave. El género debe su nombre a un cirujano, no a un rasgo del microbio. Listeria Listeria (género); especie patógena: Listeria monocytogenes Tipo: bacteria Morfología: bacilo corto grampositivo, anaerobio facultativo, no esporulado, catalasa positivo, móvil a temperatura ambiente Transmisión: alimentaria; también vertical (madre a hijo) Reservorio: ambiental (suelo, agua, vegetación) y animal Patogenicidad: primario y oportunista Enfermedades: listeriosis, que puede cursar como sepsis o meningoencefalitis Listeria es un género de bacterias con forma de bacilo corto que agrupa hoy cerca de treinta especies. Desde 2004 se clasifica en una familia propia, Listeriaceae, que comparte con un único género más, Brochothrix. De todas sus especies, Listeria monocytogenes es la única que causa enfermedad en las personas de manera habitual; alguna otra, como L. ivanovii, afecta sobre todo a rumiantes y solo en contadas ocasiones al ser humano. El resto vive en el ambiente sin relevancia clínica. El nombre no describe a la bacteria: la homenajea. El bacteriólogo James H. H. Pirie propuso en 1927 el género Listerella en honor a Joseph Lister, el cirujano británico pionero de la antisepsia. Aquel nombre ya estaba ocupado por otros organismos, así que en 1940 lo sustituyó por Listeria. La especie tipo la habían descrito en 1926 Murray, Webb y Swann, en Cambridge, a partir de conejos con una llamativa elevación de monocitos en sangre; de ahí el epíteto monocytogenes. Al microscopio es un bacilo pequeño que con la tinción de Gram se tiñe de violeta, lo que la clasifica como grampositiva. No forma esporas y crece con oxígeno o sin él, de modo que se describe como anaerobia facultativa. A temperatura ambiente, entre 20 y 25 grados, es móvil gracias a sus flagelos; a la temperatura del cuerpo deja de fabricarlos. Produce catalasa, y las especies patógenas, además, una hemolisina débil, la listeriolisina O, que rodea sus colonias de un halo tenue en agar sangre. Su rasgo más singular no se ve, se mide. L. monocytogenes se multiplica en un rango de temperatura amplísimo, desde apenas 1 grado hasta los 45, lo que significa que sigue creciendo dentro de la nevera, donde casi ningún otro patógeno alimentario lo consigue. Tolera además la sal y la acidez, y forma biopelículas sobre las superficies de la industria alimentaria, una capa que la protege de la limpieza y la desinfección. Estas resistencias explican por qué resulta tan difícil de erradicar de una cocina o una fábrica. La bacteria es ubicua en el ambiente. Habita el suelo, el agua, la vegetación en descomposición y el tubo digestivo de numerosos animales domésticos y salvajes, y el estado de portador sin síntomas es frecuente también en las personas. Desde ese reservorio contamina alimentos crudos, como verduras, carnes o leche sin pasteurizar, y también productos listos para el consumo si entran en contacto con superficies contaminadas. La vía de entrada casi siempre es la boca. Al ingerir un alimento contaminado, la bacteria puede atravesar la pared intestinal y alcanzar la sangre o el sistema nervioso. Existe una segunda ruta que la distingue de otros gérmenes alimentarios: la transmisión de la madre al feto a través de la placenta, o al recién nacido en el momento del parto. La infección por L. monocytogenes se denomina listeriosis. En su forma no invasiva se limita a un cuadro digestivo pasajero. La invasiva puede cursar como sepsis, como infección del sistema nervioso (meningitis o meningoencefalitis) o como infección materno-fetal. Es una zoonosis de transmisión alimentaria poco común comparada con otras, pero con una letalidad alta entre quienes desarrollan la forma invasiva, muy por encima de la de casi cualquier otra infección de origen alimentario. En los animales, sobre todo en los rumiantes, produce un cuadro propio que los veterinarios conocen desde antiguo. De Joseph Lister, el cirujano británico pionero de la antisepsia. Fue Pirie quien bautizó así el género, primero como Listerella en 1927 y luego, al descubrir que ese nombre estaba ocupado, como Listeria en 1940. El microbio no tiene ninguna relación directa con Lister: es un homenaje. No. De la treintena de especies del género, solo Listeria monocytogenes causa enfermedad en el ser humano con regularidad. Las demás viven en el ambiente sin apenas repercusión clínica, y una de ellas, L. ivanovii, afecta principalmente al ganado. Porque se multiplica a temperaturas de refrigeración, algo que casi ningún otro patógeno alimentario logra. También tolera la sal y la acidez y forma biopelículas difíciles de eliminar, de ahí que persista en cocinas y plantas de procesado pese a la limpieza.Qué es Listeria
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedad produce
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Listeria?
¿Todas las especies de Listeria son peligrosas?
¿Por qué se dice que Listeria sobrevive en el frigorífico?
Referencias
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