DICCIONARIO MÉDICO

Lipoinyección

La lipoinyección es la técnica que extrae tejido graso de una zona del propio paciente y lo reinyecta en otra región del cuerpo para reponer o aumentar volumen. Al proceder del mismo organismo, el material implantado no genera rechazo. Se conoce también como injerto de grasa autóloga, lipofilling o lipotransferencia.

Qué es la lipoinyección

El término combina dos elementos de origen griego y latino. El prefijo procede del griego lipos (grasa) y se une a "inyección", del latín iniectio (acción de introducir algo). La palabra describe con exactitud el gesto que la define: introducir grasa. Ese material no es sintético ni ajeno, sino tejido adiposo obtenido del propio individuo, lo que en medicina se denomina autólogo.

La secuencia consta de tres fases conceptuales: obtención de la grasa en una zona donante, procesado para separar los adipocitos viables de la sangre y los restos, y reinyección en la zona receptora. El tejido adiposo se comporta aquí como un injerto libre, es decir, un fragmento que se separa por completo de su irrigación original y debe revascularizarse en su nuevo emplazamiento. De ese proceso de integración depende cuánta grasa sobrevive.

Por qué parte del injerto se reabsorbe

Un injerto graso no llega con vasos propios. Durante los primeros días, los adipocitos trasplantados se nutren por difusión desde el lecho receptor, hasta que se forman nuevos capilares que los irrigan de manera estable. Los que quedan demasiado lejos de esa fuente de oxígeno no sobreviven y son reabsorbidos por el organismo. Por eso una fracción del volumen inyectado desaparece en los meses siguientes, y de ahí que la técnica funcione mejor cuando la grasa se deposita en pequeñas cantidades bien distribuidas, no en grandes bloques compactos.

El hallazgo que revalorizó la lipoinyección llegó en 2001, cuando Zuk y su equipo demostraron que el tejido adiposo contiene células madre mesenquimales capaces de diferenciarse hacia otros tipos celulares. Ese descubrimiento situó a la grasa autóloga en el centro de la medicina regenerativa y explicó, en parte, la mejora de la calidad de la piel que a veces se observa en la zona injertada.

Recorrido histórico

La idea es antigua. En 1893, el cirujano alemán Gustav Neuber tomó un fragmento de grasa del brazo de un paciente para rellenar un defecto cicatricial del párpado, y describió una intuición que el tiempo confirmó: los injertos demasiado grandes no arraigaban bien. Dos años después, Vincenz Czerny reconstruyó una mama con un lipoma. Durante casi un siglo la técnica arrastró mala fama por lo impredecible de sus resultados.

El cambio llegó en la década de 1990 con Sydney Coleman, que sistematizó la obtención, el procesado y la reinyección en un método reproducible al que dio el nombre de lipoestructura. No inventó el injerto graso. Lo volvió fiable. A partir de entonces la lipoinyección se incorporó de forma estable tanto a la cirugía reconstructiva como a la del contorno corporal.

Diferencia con la liposucción y la lipoescultura

Conviene no confundir tres conceptos que comparten raíz. La liposucción retira grasa sobrante de una zona y la descarta. La lipoinyección hace lo contrario: aprovecha grasa extraída para reponer volumen donde falta. La lipoescultura suele combinar ambos gestos, ya que remodela el contorno retirando grasa de unas áreas y trasladándola a otras. La lipoinyección es, en ese esquema, la fase de aporte.

Preguntas frecuentes

Qué significa que la grasa sea autóloga

Autólogo quiere decir que procede del propio paciente. Como el tejido no es ajeno, el sistema inmunitario no lo identifica como extraño y no se produce la reacción de rechazo que sí puede aparecer con materiales sintéticos.

Es lo mismo lipoinyección que relleno con ácido hialurónico

No. El ácido hialurónico es una sustancia que se fabrica e introduce en el organismo, y se reabsorbe en un plazo previsible. La lipoinyección emplea tejido vivo del propio cuerpo, que una vez integrado puede permanecer de forma duradera, aunque una parte se pierda en el proceso de arraigo.

Para qué se utiliza

Sus aplicaciones abarcan desde la corrección de defectos de contorno tras cirugía o traumatismo hasta la reconstrucción de volúmenes en el rostro y el cuerpo. El primer injerto documentado, de hecho, tuvo una finalidad reparadora: rellenar una cicatriz.

Referencias

  1. Roa R. Lipoinyección: conceptos básicos y aplicación clínica. Revista Médica Clínica Las Condes. Disponible en ScienceDirect.
  2. Coleman SR. Facial recontouring with lipostructure. Clin Plast Surg. 1997.
  3. Zuk PA, et al. Multilineage cells from human adipose tissue: implications for cell-based therapies. Tissue Eng. 2001.
  4. SciELO España. Injertos grasos en cirugía estética facial. Disponible en SciELO.

Entradas relacionadas

  • Liposucción. Técnica de aspiración de grasa localizada que aporta el material empleado en la lipoinyección.
  • Lipoescultura. Remodelación del contorno corporal que combina la retirada y el traslado de grasa.
  • Tejido adiposo. Tejido graso del organismo que actúa como material del injerto y como reserva energética.
  • Lipoma. Tumor benigno formado por células grasas maduras.

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