DICCIONARIO MÉDICO
Líneas de Beau
Las líneas de Beau son surcos transversales que recorren la uña de lado a lado, perpendiculares a la dirección de crecimiento. Aparecen cuando la matriz de la uña detiene o ralentiza de forma pasajera su actividad, de modo que la banda producida durante esa pausa queda hundida y marca el episodio que interrumpió el crecimiento. Reciben su nombre del médico francés Joseph Honoré Simon Beau, que las describió en 1846. La uña crece de forma continua a partir de la matriz, una zona germinal situada bajo el pliegue de la base, donde se fabrica la lámina. Cuando esa matriz trabaja con normalidad, produce una lámina de grosor uniforme. Si algo interrumpe su actividad durante unos días, la porción de uña generada en ese intervalo sale más fina y deprimida. El resultado es un surco horizontal que atraviesa todo el ancho de la lámina: una línea de Beau. Se aprecian mejor mirando la uña de perfil, con luz rasante, porque son hundimientos reales del relieve y no cambios de color. Pueden ser únicas o múltiples, leves o profundas, y afectar a una sola uña o a varias a la vez. El apellido honra a Joseph Honoré Simon Beau (1806-1865), internista parisino que en 1846 relacionó estos surcos con enfermedades febriles previas y advirtió que podían leerse como una huella tardía de ellas. El mecanismo es siempre el mismo: una pausa en la división celular de la matriz. Cualquier agresión lo bastante intensa como para desviar los recursos del organismo hacia otra prioridad puede frenar durante un tiempo esa producción de queratina. Entre las causas descritas figuran las fiebres altas, las infecciones graves, las cirugías mayores, los estados de desnutrición y los ciclos de quimioterapia. Hay un detalle que ayuda a interpretarlas. Cuando el desencadenante es general, como una infección que afecta a todo el cuerpo, los surcos suelen aparecer a la misma altura en varias uñas. Cuando la causa es local, por ejemplo un golpe en un dedo o una inflamación del pliegue, la línea surge en esa uña sola. Un daño repetido sobre la cutícula también puede dejarlas. Una línea de Beau es, sobre todo, un registro con fecha. La uña avanza a un ritmo bastante regular, en torno a un milímetro cada seis a diez días en la mano. Midiendo la distancia entre el surco y el pliegue de la base se puede estimar cuándo ocurrió el episodio que lo originó: cuanto más lejos de la cutícula, más antiguo. Ese cálculo convierte a la uña en una especie de calendario. Un surco situado a unos tres milímetros del pliegue apunta a un evento de alrededor de un mes antes. Por eso estas líneas se describen como un signo retrospectivo: no informan de lo que ocurre ahora, sino de algo que ya pasó y dejó su marca en la lámina. El surco desaparece por sí solo conforme la uña crece y alcanza el borde libre. Varias alteraciones de la uña se presentan como líneas transversales y conviene separarlas. Las líneas de Mees son bandas blancas que cruzan la lámina; su color se debe a una alteración de la queratinización (una leuconiquia verdadera) y no a un hundimiento, de manera que no se palpan. Se asocian a la intoxicación por arsénico o talio y a la quimioterapia. Las líneas de Muehrcke son también blanquecinas, suelen presentarse en parejas y se sitúan en el lecho, no en la lámina; por eso no se desplazan cuando la uña crece y se vinculan a cifras bajas de albúmina. Cuando la detención de la matriz es más profunda y prolongada que la que produce un simple surco, la lámina llega a separarse por completo de la base: es la onicomadesis, extremo del mismo fenómeno. Entre un surco leve y el desprendimiento total hay una gradación continua. Del médico francés Joseph Honoré Simon Beau, que las describió en 1846 al comprobar que surgían en las uñas semanas después de enfermedades con fiebre. Desde entonces se conocen con su apellido. No en sí mismas. Son una marca en la uña, no una enfermedad; lo que importa es el episodio que las provocó, ya pasado cuando el surco se hace visible. La uña se encarga sola. Al crecer de forma continua, el surco se desplaza hacia la punta y se elimina cuando alcanza el borde libre. Depende del origen. Un desencadenante general, como una infección intensa o un ciclo de quimioterapia, frena la matriz de muchos dedos a la vez, así que los surcos surgen a una altura parecida en varias uñas. Una causa local, como un traumatismo o una inflamación del pliegue, afecta solo a la uña de ese dedo. La distribución, por tanto, orienta sobre si detrás hubo algo general o un problema puntual.Qué son las líneas de Beau
Por qué se forman
Qué información aportan
Diferencias con otras líneas ungueales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de líneas de Beau?
¿Son peligrosas?
¿Hay que hacer algo sobre la uña?
¿Por qué a veces aparecen en todas las uñas y otras en una sola?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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