DICCIONARIO MÉDICO
Leucemia linfoblástica aguda (LLA)
La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es un cáncer de la médula ósea en el que células precursoras de la línea linfoide —los linfoblastos— proliferan sin control y sin completar su maduración. Es la neoplasia maligna más frecuente de la infancia, con un pico de incidencia entre los 2 y los 5 años, aunque también se presenta en adultos de cualquier edad. La LLA pertenece al grupo de las leucemias agudas, las que se caracterizan por la acumulación de blastos —células inmaduras— en la médula ósea. Lo que la distingue de la leucemia mieloide aguda (LMA) es la estirpe celular: en la LLA, la célula que se transforma pertenece a la línea linfoide, la que en condiciones normales origina los linfocitos B y T, dos tipos de leucocitos esenciales para la respuesta inmunitaria. El nombre combina tres elementos etimológicos. «Linfoblástica» une la raíz latina lympha ("agua clara", por alusión al aspecto del líquido linfático) con el griego βλαστός (blastós, "germen, brote"), que en hematología designa a las células precursoras más inmaduras. «Aguda», del latín acūtus, indica progresión rápida. El término completo describe, pues, una leucemia en la que se acumulan linfoblastos —formas inmaduras de linfocitos— que no llegan a madurar ni a cumplir función inmunitaria alguna. Constituye entre el 75 y el 80 % de todas las leucemias agudas diagnosticadas en menores de 15 años, lo que la convierte en la neoplasia infantil por excelencia. En los adultos la proporción se invierte: la LMA es más frecuente. Pero la LLA no es exclusiva de la infancia —existe un segundo pico, menor, en adultos mayores de 50 años— y su comportamiento biológico difiere notablemente según la edad al diagnóstico. El linfoblasto que se transforma puede pertenecer a la línea B o a la línea T. La diferencia importa porque cada línea tiene un perfil de marcadores de superficie distinto, alteraciones genéticas propias y un comportamiento clínico diferenciado. LLA de precursores B. Es la forma más frecuente, responsable de aproximadamente el 85 % de los casos en la infancia. Los linfoblastos expresan marcadores de la línea B (CD19, CD22, CD79a) en distintos estadios de maduración — desde el precursor B poco diferenciado hasta la forma pre-B con inmunoglobulina citoplasmática detectable. Algunas alteraciones genéticas recurrentes, como la hiperdiploidía (más de 50 cromosomas por célula) o la translocación t(12;21), se asocian a un pronóstico más favorable en niños. LLA de precursores T. Representa alrededor del 15 % de las LLA infantiles, pero su proporción es mayor en adolescentes y adultos jóvenes. Los blastos expresan marcadores T (CD2, CD3, CD5, CD7) y con frecuencia se presentan con una masa mediastínica — un hallazgo que puede orientar el diagnóstico antes incluso de que se examine la médula ósea. La clasificación FAB histórica distinguía tres subtipos morfológicos (L1, L2 y L3), pero la OMS ha relegado esos criterios en favor de la integración de datos inmunológicos y genéticos, que son los que más influyen en el comportamiento de la enfermedad. Existe una frontera difusa entre la LLA y el linfoma linfoblástico. Ambas entidades comparten la misma célula de origen —el linfoblasto— y la misma biología. La diferencia es, en esencia, de localización: cuando la proliferación se manifiesta predominantemente en la médula ósea y la sangre periférica, se habla de LLA; cuando forma masas ganglionares o extraganglionares con escasa infiltración medular, se clasifica como linfoma linfoblástico. La OMS establece que si la médula ósea presenta un 20 % o más de blastos, el diagnóstico es LLA, con independencia de que haya también masas ganglionares. En la práctica, se trata de un espectro continuo más que de dos enfermedades separadas. La diferenciación con la LMA se establece en el laboratorio, mediante el inmunofenotipo y las tinciones citoquímicas. Los linfoblastos son negativos para la mieloperoxidasa (una enzima presente en los blastos mieloides) y positivos para marcadores linfoides como CD19 o CD3, según la línea. Los estudios citogenéticos y moleculares completan la clasificación: la LLA y la LMA tienen alteraciones genéticas propias y, salvo excepciones, no se confunden cuando se dispone de un estudio completo. De la raíz latina lympha ("agua clara", en referencia al líquido linfático y, por extensión, a los linfocitos) y el griego βλαστός (blastós, "germen, brote"). Un linfoblasto es, literalmente, una célula linfoide en su fase más inmadura, aún incapaz de cumplir funciones inmunitarias. No. Es cierto que la LLA es la leucemia más frecuente en la infancia y el cáncer infantil por excelencia, pero también se diagnostica en adultos. Hay un segundo pico de incidencia por encima de los 50 años, y la LLA del adulto tiene, en general, un comportamiento biológico distinto y más complejo que la del niño. Sí, son dos nombres para la misma enfermedad. «Linfoblástica» pone el acento en la célula que prolifera (el linfoblasto), mientras que «linfocítica» señala el linaje celular de forma más genérica. MedlinePlus, por ejemplo, utiliza «leucemia linfocítica aguda»; la nomenclatura OMS prefiere «linfoblástica». Comparten la misma célula de origen (el linfoblasto) y la misma biología. La diferencia es de localización predominante: si la enfermedad se manifiesta sobre todo en la médula ósea y la sangre, es LLA; si forma masas ganglionares con escasa infiltración medular, es linfoma linfoblástico. La OMS fija el corte en el 20 % de blastos en médula ósea. Consulte también la información clínica completa sobre la leucemia aguda Si busca información sobre manifestaciones clínicas, métodos de diagnóstico y opciones de atención de la leucemia linfoblástica aguda, puede consultar la página completa sobre leucemia aguda del Área de Cáncer Hematológico del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la leucemia linfoblástica aguda, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la leucemia linfoblástica aguda
Línea B y línea T: dos subtipos con distinto comportamiento
Diferenciación con el linfoma linfoblástico y con la LMA
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «linfoblástica»?
¿La LLA es solo una enfermedad de niños?
¿Es lo mismo leucemia linfoblástica aguda que leucemia linfocítica aguda?
¿Qué diferencia hay entre la LLA y un linfoma linfoblástico?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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