DICCIONARIO MÉDICO
HLA-A
El HLA-A es uno de los tres genes principales de clase I del sistema HLA. Su producto es una molécula presente en la superficie de casi todas las células con núcleo, encargada de mostrar a los linfocitos fragmentos de las proteínas que la célula fabrica en su interior. Fue la primera molécula del sistema en identificarse, en 1958. El HLA-A es un gen situado en el brazo corto del cromosoma 6, dentro de la región del antígeno leucocitario humano. Pertenece a la clase I, el grupo que forman también el HLA-B y el HLA-C. La molécula que codifica se ensambla con una segunda proteína, la beta-2-microglobulina, y juntas construyen una superficie con una hendidura donde se aloja un péptido. Como el resto de los genes de clase I, el HLA-A es muy variable de una persona a otra. Cada individuo hereda dos versiones, un alelo de cada progenitor, y la combinación forma parte de la huella biológica que lo distingue del resto. Esa variabilidad convierte al HLA-A en uno de los datos que se comparan al buscar donante para un trasplante. La historia del sistema HLA empieza en esta molécula. En 1958, Jean Dausset detectó en el suero de personas politransfundidas un anticuerpo que reconocía una estructura de los glóbulos blancos. La bautizó como MAC. Con el tiempo se comprobó que aquella estructura era un antígeno de clase I, y pasó a llamarse HLA-A2, una de las variantes del HLA-A. Ese mismo alelo protagonizó otro hito. En 1987, el equipo de Pamela Björkman obtuvo la estructura tridimensional del HLA-A2 y reveló, por primera vez en una molécula de histocompatibilidad, la forma exacta de la hendidura que sujeta el péptido. Aquella imagen explicó de golpe cómo el sistema HLA presenta antígenos. Las moléculas de clase I, el HLA-A entre ellas, vigilan lo que ocurre dentro de la célula. Recogen péptidos procedentes de las proteínas de fabricación propia y los exponen en la superficie. Si la célula está sana, muestra fragmentos normales que el sistema inmunitario reconoce como propios y deja en paz. Si un virus la ha infectado o si se ha vuelto tumoral, aparecen péptidos anómalos, y los linfocitos T citotóxicos, que llevan el marcador CD8, reciben la señal para destruirla. Por eso las moléculas de clase I actúan como un sistema de alarma interno frente a las infecciones y frente a las células que se transforman. El HLA-A es de clase I, igual que el HLA-B y el HLA-C, y sus moléculas aparecen en casi todas las células del cuerpo. Los genes de clase II, en cambio, se expresan solo en un grupo reducido de células y presentan péptidos de origen externo. Por casualidad clínica. Los primeros anticuerpos anti-HLA se encontraron en personas que habían recibido muchas transfusiones, y uno de ellos reconocía precisamente una variante del HLA-A, el actual HLA-A2. Sí. Es uno de los antígenos que se comparan entre donante y receptor, junto con el HLA-B y el HLA-DR, porque las diferencias en estos genes influyen en la aceptación del injerto.Qué es el HLA-A
La primera molécula HLA que se describió
Qué hace la molécula HLA-A
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia al HLA-A de otros genes HLA?
¿Por qué fue el primero en descubrirse?
¿Se estudia el HLA-A en los trasplantes?
Referencias
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