DICCIONARIO MÉDICO
Hippus pupilar
El hippus pupilar es la oscilación rítmica y espontánea del diámetro de la pupila que ocurre bajo iluminación constante, sin que medie ningún cambio en la luz que llega al ojo. En su expresión leve constituye un hallazgo normal, presente en casi todas las personas. Su nombre procede del griego híppos, que significa caballo. La sucesión de contracciones y dilataciones de la pupila recordaba a los primeros observadores el compás de un caballo al galope, y de esa imagen nació el nombre. Curiosamente, en la Antigüedad la misma palabra designaba los movimientos involuntarios del ojo que hoy llamamos nistagmo, una herencia léxica que todavía genera confusión. En términos actuales, el hippus consiste en oscilaciones rítmicas y bilaterales del tamaño pupilar que se mantienen aunque la iluminación no varíe. El periodo ronda los pocos segundos y la amplitud suele situarse en torno a un milímetro. También se le conoce como inquietud pupilar o atetosis pupilar. El fenómeno es continuo. El diámetro pupilar depende del equilibrio entre dos músculos del iris de acción opuesta: el esfínter, gobernado por el sistema parasimpático, que cierra la pupila, y el dilatador, bajo control simpático, que la abre. Ese equilibrio nunca es del todo estable. El tono autónomo fluctúa de manera permanente y la pupila acompaña esas microvariaciones con pequeños ajustes de tamaño. Bajo una luz fija no existe ningún motivo externo para que la pupila cambie, y sin embargo se mueve. Ese movimiento residual es el hippus. Aparece con más claridad cuando la persona está relajada o pasiva, y se desvanece casi al instante en cuanto interviene la atención o un esfuerzo mental. La pupilometría moderna aprovecha esas oscilaciones como una ventana hacia el estado autónomo y cognitivo del individuo. En la mayoría de las personas la oscilación es de escasa amplitud y pasa inadvertida. Se considera fisiológica y no traduce ningún problema. La situación cambia cuando el vaivén se vuelve amplio, brusco e irregular: en ese caso puede acompañar a alteraciones neurológicas o metabólicas. En pacientes en estado crítico, las fluctuaciones marcadas de la amplitud pupilar se han estudiado como indicador de valor pronóstico. Ambos comparten raíz etimológica, pero describen cosas distintas. El hippus afecta al tamaño de la pupila. El nistagmo afecta a la posición del globo ocular, con sacudidas rítmicas de la mirada. Uno se mide en milímetros de apertura del iris; el otro, en grados de desplazamiento del ojo. Por el griego híppos, caballo. El ritmo alternante de apertura y cierre evocaba el trote de un équido. La denominación se consolidó en la literatura médica y se ha mantenido pese a que el símil resulta poco intuitivo para quien lo lee por primera vez. Sí. La oscilación de pequeña amplitud está presente en prácticamente todo el mundo y forma parte del funcionamiento habitual de la pupila. Por lo general no, porque su amplitud es mínima. Se hace visible cuando resulta exagerado o cuando se explora la pupila con luz directa y aumento. Los registros de pupilometría lo detectan con facilidad incluso en su versión discreta. No. El hippus es un cambio del tamaño pupilar; el nistagmo, una oscilación de la posición del ojo. Comparten origen en la palabra griega para caballo, y ahí termina el parecido.Qué es el hippus pupilar
Por qué oscila la pupila
Forma fisiológica y forma alterada
Diferencia con el nistagmo
Preguntas frecuentes
¿Por qué recibe el nombre de hippus?
¿Es normal tener hippus?
¿Se aprecia a simple vista?
¿Es lo mismo que el nistagmo?
Referencias
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