DICCIONARIO MÉDICO
Hipomorfo
En genética, un alelo hipomorfo es el que conserva parte de la función del gen, aunque en menor medida que el alelo normal. Ocupa el tramo intermedio del espectro de pérdida de función, entre el alelo silvestre plenamente activo y el alelo que no produce ningún efecto. La palabra combina el prefijo griego hypo (ὑπό), "por debajo", con morphḗ (μορφή), "forma". No alude a la forma física del gen, sino a su forma funcional: la manera y el grado en que un alelo se expresa. Un alelo hipomorfo, por tanto, es uno de función rebajada. Puede producirse por varias vías. Unas veces el gen se transcribe menos de lo debido; otras genera una proteína menos activa; otras, sencillamente, fabrica menos cantidad del producto correcto. En los tres casos el resultado se parece: hay actividad, pero insuficiente. Esa insuficiencia distingue a la mutación hipomorfa del alelo nulo, que se queda a cero. El término nació dentro de un sistema. En 1932, durante el Sexto Congreso Internacional de Genética, el estadounidense Hermann Joseph Muller (premio Nobel en 1946 por demostrar el efecto mutágeno de los rayos X) propuso ordenar los alelos mutantes según su comportamiento funcional. Distinguió cinco tipos, que bautizó con la misma raíz "-morfo": el amorfo, que ha perdido toda actividad; el hipomorfo, que la conserva disminuida; el hipermorfo, que la aumenta; el antimorfo, que actúa en contra del producto normal; y el neomorfo, que estrena una función nueva. Aquella nomenclatura, ideada sobre la mosca del vinagre, sigue en uso casi un siglo después. El hipomorfo se sitúa en el lado de la pérdida de función, un peldaño por encima del amorfo. Su vecino de arriba conserva algo; el de abajo, la mutación nula, no conserva nada. Al otro lado del espectro quedan las variantes de ganancia de función, entre ellas la mutación dominante negativa, que responde al antimorfo de Muller. Un mismo gen puede acumular varios alelos hipomorfos, cada uno con distinta función residual. Ordenados de mayor a menor actividad, forman una serie alélica que se traduce en un abanico graduado de fenotipos, desde formas apenas perceptibles hasta cuadros próximos a los del alelo nulo. Esta gradación convierte a los hipomorfos en una herramienta clásica para estudiar la dosis de un gen. Suelen heredarse como recesivos: el alelo sano del cromosoma homólogo aporta función suficiente para enmascararlos. Hay excepciones. Cuando media dotación génica no basta, situación que la haploinsuficiencia describe con detalle, un hipomorfo puede dejarse notar ya en heterocigosis y transmitirse como dominante. Procede del griego morphḗ, "forma". En la clasificación de Muller no designa la forma material del gen, sino su forma de funcionar. Por eso comparten esa raíz el amorfo, el hipomorfo, el hipermorfo, el antimorfo y el neomorfo. En la función que queda. El hipomorfo produce actividad, escasa pero real; el nulo o amorfo no produce ninguna. Por eso un mismo gen puede dar fenotipos más leves con un alelo hipomorfo que con uno nulo. Casi siempre recesivo, porque el alelo normal compensa la función perdida. Se vuelve dominante en los genes sensibles a la dosis, donde la mitad de la función habitual resulta escasa. Hermann Joseph Muller, en 1932. Lo incluyó en su clasificación de los alelos mutantes, desarrollada a partir de sus trabajos con Drosophila melanogaster.Qué es un alelo hipomorfo
La clasificación de Muller
Series alélicas y patrón de herencia
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la parte "-morfo" del término?
¿En qué se diferencia un alelo hipomorfo de uno nulo?
¿Un alelo hipomorfo es dominante o recesivo?
¿Quién acuñó el término?
Referencias
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