DICCIONARIO MÉDICO

Hipofosfatasia

La hipofosfatasia es una enfermedad hereditaria rara del metabolismo mineral del hueso, causada por una actividad deficiente de la fosfatasa alcalina. Su origen está en mutaciones del gen ALPL, y su expresión abarca desde formas graves que se manifiestan antes del nacimiento hasta cuadros leves que se limitan a la dentición.

Qué es la hipofosfatasia

El nombre se construye con el prefijo griego hipo (por debajo), la fosfatasa y la terminación -ia. Alude, por tanto, a una fosfatasa disminuida, y no a un fosfato bajo: la palabra apunta a la enzima, no al mineral. La enzima en cuestión es la fosfatasa alcalina, en concreto su forma no específica de tejido, presente sobre todo en el hueso, el hígado y el riñón.

Se la conoce también como enfermedad de Rathbun, por el pediatra canadiense John Rathbun, que describió el cuadro en 1948 en un lactante fallecido con una mineralización ósea muy deficiente y cifras anormalmente bajas de fosfatasa alcalina. Otro nombre histórico, fosfoetanolaminuria, procede de una de las sustancias que se acumulan y se eliminan por la orina cuando la enzima no trabaja.

Por qué falla la mineralización

La fosfatasa alcalina del hueso tiene un cometido preciso: retirar el pirofosfato inorgánico, una molécula que actúa como freno natural de la calcificación. Mientras el pirofosfato abunda, los cristales de mineral no llegan a formarse; cuando la enzima lo degrada, el terreno queda libre para que el calcio y el fosfato se depositen y el hueso endurezca. En la hipofosfatasia esa enzima escasea o no funciona, el pirofosfato se acumula y la mineralización se atasca. El resultado es un hueso mal calcificado, blando, que en el niño remeda al raquitismo y en el adulto a la osteomalacia.

La misma enzima maneja otros sustratos. Uno de ellos es el piridoxal-5'-fosfato, la forma activa de la vitamina B6, cuyo paso hacia el interior de las células nerviosas depende de la fosfatasa alcalina. De ahí que, además del hueso, la enfermedad pueda afectar al sistema nervioso. Para funcionar, la enzima necesita zinc y magnesio, y se ancla a la membrana de la célula mediante una estructura lipídica particular.

Un espectro muy amplio

Pocas enfermedades presentan una variedad tan grande de gravedad. La clasificación habitual se apoya en la edad a la que aparecen los primeros signos, y distingue varias formas. La perinatal, la más grave, se manifiesta ya en el útero. La del lactante surge en los primeros meses de vida. La infantojuvenil aparece más tarde, en la niñez. La del adulto se revela en la edad media, a menudo de manera sutil. Y la odontohipofosfatasia se restringe al diente, sin afectación del esqueleto.

Esa última forma merece un apunte. En ella la única huella de la enfermedad es la pérdida prematura de piezas dentales, porque la fosfatasa alcalina también participa en la fijación del diente al hueso. Un niño que pierde los dientes de leche antes de tiempo, con la raíz intacta, puede estar mostrando el rastro más leve de un defecto que en otras personas de la misma familia se expresa con mucha más dureza.

Origen genético y frecuencia

El defecto reside en el gen ALPL, situado en el brazo corto del cromosoma 1, que contiene las instrucciones para fabricar la fosfatasa alcalina no específica de tejido. Se han descrito más de cuatrocientas mutaciones distintas en ese gen, lo que ayuda a entender por qué la enfermedad se manifiesta de formas tan dispares. Las variantes graves se heredan de manera recesiva, es decir, requieren una copia alterada procedente de cada progenitor; las más leves pueden transmitirse de forma recesiva o dominante.

Es una enfermedad rara. En el norte y el oeste de Europa, las formas graves se estiman en torno a un caso por cada 300.000 nacimientos, mientras que las moderadas, más difíciles de reconocer, podrían ser bastante más frecuentes. Los datos precisos son escasos, en parte porque los cuadros leves pasan desapercibidos durante años.

Una raíz compartida que confunde

La semejanza fonética con la hipofosfatemia engaña a menudo. Aquella se refiere a un fosfato bajo en la sangre; esta, a una enzima deficiente. La distinción no es un matiz menor: en la hipofosfatasia el fosfato sanguíneo suele ser normal, y en no pocos casos incluso alto, justo lo contrario de lo que el nombre parecido sugeriría. Conviene fijar la diferencia. Una habla del mineral; la otra, de la enzima que lo pone en su sitio.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama hipofosfatasia si el fosfato no está bajo?

Porque el nombre no se refiere al fosfato, sino a la fosfatasa alcalina, la enzima que en esta enfermedad está disminuida. El prefijo hipo acompaña a fosfatasa, no a fosfato. De hecho, en la hipofosfatasia el fosfato en sangre tiende a ser normal o elevado.

¿Es lo mismo que la hipofosfatemia?

No. La hipofosfatemia es un fosfato bajo en la sangre; la hipofosfatasia es una enfermedad genética por déficit de una enzima. Comparten raíz griega, no significado.

¿Es una enfermedad hereditaria?

Sí. Se debe a mutaciones en el gen ALPL. Las formas graves siguen un patrón de herencia recesivo, que exige una copia alterada de cada progenitor; las leves pueden ser recesivas o dominantes.

¿Qué es la enfermedad de Rathbun?

Es otro nombre de la hipofosfatasia, en memoria del pediatra John Rathbun, que describió el cuadro en 1948.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Hipofosfatasia. Pediatría.
  2. Orphanet. Hipofosfatasia (ORPHA:436).
  3. García-Fontana C, et al. Diálogos entre investigadores básicos y clínicos: hipofosfatasia. Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral, 2024.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Fosfatasa alcalina. MedlinePlus, pruebas de laboratorio.

Entradas relacionadas

  • Fosfatasa alcalina. Enzima deficiente en la hipofosfatasia, clave en la mineralización del hueso.
  • Fosfatasa. Familia de enzimas que retiran grupos fosfato de otras moléculas.
  • Hipofosfatemia. Fosfato bajo en la sangre, que no debe confundirse con la hipofosfatasia.
  • Raquitismo. Defecto de mineralización del hueso en crecimiento, al que remedan las formas infantiles.
  • Fosfato. Mineral que, junto al calcio, forma el componente rígido del hueso.

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