DICCIONARIO MÉDICO
Hiperostosis
La hiperostosis es el engrosamiento anormal del hueso por un exceso de formación ósea. Puede afectar a la superficie del hueso o a su interior, limitarse a una zona concreta o extenderse por varias regiones del esqueleto. Reúne cuadros muy distintos entre sí, desde un hallazgo casual en el cráneo hasta enfermedades que rigidizan la columna. La hiperostosis consiste en un aumento del grosor y de la densidad del hueso por depósito excesivo de tejido óseo. El término se forma con el prefijo griego hypér, «por encima», el sustantivo ostéon (ὀστέον), «hueso», y el sufijo -osis, que denota un proceso o estado. Literalmente, «hueso de más». No debe confundirse con un simple aumento de dureza. En la hiperostosis el hueso crece: gana espesor a costa del canal medular, de las superficies externas o de las inserciones ligamentosas. Según dónde se produzca ese crecimiento, el cuadro adopta nombres y significados clínicos muy diferentes. El hueso es un tejido vivo que se renueva de continuo: unas células lo fabrican y otras lo reabsorben, en un equilibrio permanente. Cuando la formación supera con holgura a la reabsorción, el resultado es un depósito neto que engrosa la pieza. Ese depósito puede orientarse hacia dentro, hacia la cavidad medular (hiperostosis endóstica), o hacia fuera, deformando el contorno externo. En la variante craneal más conocida el crecimiento sigue una dirección curiosa: avanza hacia el interior del cráneo sin abombar la superficie externa, de modo que solo se aprecia en las imágenes y nunca a simple vista. En otras localizaciones, en cambio, el hueso nuevo se deposita a lo largo de ligamentos y tendones y termina por osificarlos. La hiperostosis frontal interna es la más frecuente. Afecta a la cara interna del hueso frontal y aparece sobre todo en mujeres a partir de la sexta década. Suele descubrirse por casualidad en una prueba de imagen y, cuando se acompaña de otros rasgos como obesidad e hirsutismo, recibe el nombre de síndrome de Morgagni-Stewart-Morel. La describió por primera vez el anatomista Giovanni Battista Morgagni en 1719. La hiperostosis esquelética idiopática difusa, conocida por sus siglas inglesas DISH y también como enfermedad de Forestier o de Forestier-Rotes-Querol, es un asunto distinto. Aquí el hueso nuevo se deposita en el ligamento longitudinal anterior de la columna y forma puentes entre las vértebras, lo que rigidiza la espalda. Cuando el depósito asienta en la columna cervical puede llegar a rozar el esófago. Existen otras formas menos comunes. La hiperostosis cortical infantil, o enfermedad de Caffey, aparece en los primeros meses de vida y engrosa la cortical de huesos como la mandíbula. La hiperostosis esternoclavicular se localiza en la unión del esternón con las clavículas y se integra a veces en el síndrome SAPHO, que asocia manifestaciones óseas y cutáneas. Y hay displasias óseas hereditarias, poco frecuentes, en las que la hiperostosis endóstica invade la base del cráneo. La hiperostosis se solapa en el lenguaje con la osteosclerosis, pero no son idénticas. La osteosclerosis alude al aumento de densidad del hueso visible en la radiografía, sin implicar por fuerza que la pieza haya ganado tamaño. La hiperostosis, en cambio, subraya el crecimiento, el engrosamiento real del hueso. Ambas coexisten en enfermedades como la osteopetrosis. Tampoco equivale a una exostosis, que es una excrecencia ósea aislada que sobresale de la superficie, ni a un osteoma, un tumor óseo benigno bien delimitado. La hiperostosis describe un engrosamiento más difuso, no una masa concreta. «Hueso de más». Une hypér («en exceso»), ostéon («hueso») y -osis («proceso»). La misma raíz oste- aparece en osteoporosis, osteoma u osteosclerosis. En la inmensa mayoría de los casos, no. Es un hallazgo casual que no produce molestias y que se observa con frecuencia en mujeres mayores. Solo en situaciones excepcionales, cuando el engrosamiento es muy marcado, se le han atribuido cefaleas u otras molestias. No. Son dos entidades diferentes que comparten la palabra hiperostosis. La de Forestier, o DISH, afecta a la columna y osifica el ligamento longitudinal anterior; la frontal interna afecta al cráneo. Coinciden en el nombre genérico, no en la localización ni en el significado. No. Muchas formas cursan en silencio durante años y se descubren de manera incidental. Otras, como la enfermedad de Forestier avanzada, pueden causar rigidez de la columna. Depende por completo de la variante y de su localización.Qué es la hiperostosis
Cómo se produce el exceso de hueso
Formas principales de hiperostosis
Diferencias con otros procesos de hueso denso
Preguntas frecuentes
¿Qué significa literalmente la palabra hiperostosis?
¿La hiperostosis frontal interna es peligrosa?
¿Es lo mismo la enfermedad de Forestier que la hiperostosis frontal interna?
¿La hiperostosis siempre da molestias?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026