DICCIONARIO MÉDICO
Hipercalcemia hipocalciúrica familiar
La hipercalcemia hipocalciúrica familiar es un trastorno hereditario benigno en el que el calcio de la sangre se mantiene ligeramente alto durante toda la vida, mientras que la cantidad de calcio eliminada por la orina es baja. Su nombre encierra esa paradoja: mucho calcio en la sangre, poco en la orina. Su interés práctico reside en no confundirla con un hiperparatiroidismo, del que se distingue por el escaso calcio urinario. El propio término describe el cuadro. La hipercalcemia alude al calcio elevado en la sangre; hipocalciúrica combina el prefijo griego hipo- ("por debajo de") con la eliminación urinaria de calcio, que aquí resulta baja; y familiar señala su transmisión de padres a hijos. Se hereda con carácter autosómico dominante, de modo que basta con recibir una copia alterada del gen para presentarla. El perfil que la define es constante: calcemia algo por encima de lo normal desde el nacimiento, hormona paratiroidea normal o levemente alta y calciuria baja. La mayoría de las personas que la portan no lo notan. Es una condición rara, con una frecuencia estimada del orden de un caso por cada 78.000 habitantes, aunque las cifras varían según la población estudiada. Las glándulas paratiroides disponen en su superficie de una proteína que actúa como termómetro del calcio: mide la concentración en sangre y, cuando sube, ordena frenar la secreción de hormona paratiroidea. Ese sensor también trabaja en el riñón, donde regula cuánto calcio se recupera. En esta enfermedad el sensor funciona con menor sensibilidad. El organismo necesita entonces una concentración de calcio más alta de lo habitual para dar por satisfecho al detector y silenciar la hormona (los especialistas hablan de un "punto de ajuste" desplazado hacia arriba). En el túbulo renal ese mismo defecto hace que se reabsorba más calcio del que correspondería, lo que explica por qué se pierde tan poco por la orina pese a que la sangre lo tiene en exceso. Dos consecuencias, un solo origen. Se conocen tres variantes según el gen implicado. La forma más común, la de tipo 1, procede de mutaciones inactivadoras del gen CASR, situado en el cromosoma 3, que codifica el propio sensor del calcio. El tipo 2 depende del gen GNA11, en el cromosoma 19, que fabrica una proteína necesaria para transmitir la señal del sensor hacia el interior de la célula. El tipo 3 se debe a cambios en el gen AP2S1, también en el cromosoma 19 y casi siempre en un punto muy concreto, la posición 15 de la proteína, con un fenotipo que tiende a ser algo más marcado. El parecido con el hiperparatiroidismo primario es la razón de que esta entidad tenga nombre propio. Ambos cursan con calcio alto y hormona paratiroidea que no se suprime como debería. La diferencia decisiva está en la orina: quien padece hiperparatiroidismo suele eliminar mucho calcio, mientras que aquí la eliminación es escasa. Para separarlos se recurre a un cociente que compara el aclaramiento de calcio con el de creatinina. Un valor por debajo de 0,01 apunta a la forma familiar; cifras más altas orientan hacia el hiperparatiroidismo. La distinción no es un detalle académico, porque la extirpación de las glándulas paratiroides, útil en muchos hiperparatiroidismos, no corrige la hipercalcemia hipocalciúrica familiar. El magnesio en sangre, ligeramente elevado con frecuencia, aporta otra pista. Jackson y Boonstra dejaron la primera descripción en 1966, y en 1972 Foley y sus colaboradores caracterizaron a fondo una familia numerosa con hipercalcemia sin apenas repercusión, a la que llamaron "hipercalcemia familiar benigna". El nombre que hoy prevalece llegó en 1982, cuando Marx y su equipo, al comprobar que ningún miembro afectado eliminaba calcio en exceso, propusieron el término "hipercalcemia hipocalciúrica familiar". De ahí que en la literatura se la mencione también como síndrome de Marx. Que se elimina poco calcio por la orina. Es el rasgo que la separa del hiperparatiroidismo y el que le da su apellido. En la mayoría de los casos no. La hipercalcemia es leve, estable y bien tolerada a lo largo de la vida. Solo en contadas ocasiones se asocia a pancreatitis o a depósitos de calcio en los cartílagos. Sí. Al ser autosómica dominante, cada hijo de una persona afectada tiene una probabilidad del 50 % de heredar la variante genética. Cuando un niño recibe dos copias alteradas, una de cada progenitor, el cuadro puede manifestarse de forma grave ya en las primeras semanas de vida. Porque se parece a un hiperparatiroidismo y podría llevar a operar unas glándulas que no son el problema. Identificar la baja calciuria y, cuando procede, el estudio genético, evita ese camino.Qué es la hipercalcemia hipocalciúrica familiar
El sensor del calcio, donde reside el fallo
Tipos genéticos
Por qué se confunde con el hiperparatiroidismo
Apunte histórico
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "hipocalciúrica" en el nombre?
¿Es una enfermedad grave?
¿Se transmite a los hijos?
¿Por qué importa reconocerla?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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