DICCIONARIO MÉDICO
Hepatolitiasis
La hepatolitiasis es la presencia de cálculos dentro de los conductos biliares que discurren por el interior del hígado. Es la más interna de las litiasis de la vía biliar y, en el mundo occidental, la menos frecuente. Su localización, por encima del punto donde se unen los conductos hepáticos, la separa de los cálculos de la vesícula y del conducto principal. Se llama hepatolitiasis, o litiasis intrahepática, a la presencia de cálculos en los conductos biliares situados por encima del confluente biliar, es decir, dentro del propio hígado. El término combina las raíces griegas hêpar / hêpatos (hígado) y λίθος (líthos, piedra), con la terminación ‑iasis, que indica la condición de tener algo. Literalmente, piedras en el hígado. La bilis se fabrica en el hígado y sale de él por una red de conductos que van confluyendo, como los afluentes de un río, hasta formar los conductos hepáticos derecho e izquierdo. El punto donde ambos se juntan es el confluente biliar. Los cálculos que se sitúan por encima de ese punto, aguas arriba, definen la hepatolitiasis. Los que aparecen más abajo corresponden a otras entidades. La vía biliar puede albergar cálculos en tres localizaciones, y cada una recibe un nombre. La colelitiasis es la presencia de cálculos en la vesícula, el reservorio donde se concentra la bilis; es, con diferencia, la más común. La coledocolitiasis es la de cálculos en el colédoco, el conducto que lleva la bilis hacia el intestino. Y la hepatolitiasis se reserva para los que anidan en los conductos del interior del hígado. La diferencia no es solo de mapa. Cambia también la composición. En Occidente predominan los cálculos de colesterol, que se forman sobre todo en la vesícula. Los de la hepatolitiasis suelen ser cálculos pigmentarios de color pardo, formados por bilirrubinato cálcico, un tipo ligado a la infección y al estancamiento de la bilis más que al colesterol. Ese origen distinto explica por qué la hepatolitiasis se comporta de manera propia. Se distinguen dos orígenes. En la hepatolitiasis primaria, los cálculos se generan directamente en los conductos intrahepáticos. En la secundaria, proceden de cálculos formados en la vesícula o en el colédoco que ascienden o quedan retenidos en el árbol biliar, algo que puede ocurrir, por ejemplo, tras la extirpación de la vesícula. Los mecanismos de una y otra no coinciden. En la forma primaria confluyen tres factores. El primero es el estancamiento de la bilis, favorecido por estrecheces de los conductos o por dilataciones congénitas. El segundo es la infección bacteriana: gérmenes como Escherichia coli producen una enzima, la betaglucuronidasa, que descompone la bilirrubina y precipita sales de calcio, la materia prima de los cálculos pardos. El tercero es una alteración en la secreción de mucina y en las proteínas que mantienen la bilis en equilibrio. En algunas regiones se suma la infestación por parásitos de la vía biliar, como Clonorchis sinensis u Opisthorchis viverrini, que irritan los conductos y favorecen la estasis. El proceso tiende a retroalimentarse. La estasis facilita la infección, la infección forma cálculos, y los cálculos, junto con la inflamación repetida, generan estrecheces que agravan la estasis. Con el tiempo, esos ciclos pueden dejar cicatrices en los conductos y en el tejido hepático vecino. La hepatolitiasis muestra una geografía marcada. Es poco habitual en Europa y América, y mucho más frecuente en el este y el sudeste de Asia, sobre todo en zonas de China y Taiwán. Esa distribución, ligada a factores ambientales, dietéticos e infecciosos, ha dejado huella en la terminología. El cuadro caracterizado por cálculos pardos intrahepáticos, infección de repetición y dilatación de los conductos se conoce también como colangitis piógena recurrente o colangiohepatitis oriental, denominaciones que aluden a su presentación y a su origen geográfico. Los tres términos se emplean muchas veces como equivalentes. Procede del griego hêpar / hêpatos (hígado) y líthos (piedra). Designa la presencia de cálculos en los conductos biliares del interior del hígado. No. Las piedras en la vesícula son la colelitiasis. La hepatolitiasis se refiere a los cálculos alojados en los conductos que están dentro del hígado, una localización distinta y bastante menos frecuente. En su mayoría son cálculos pigmentarios de color pardo, compuestos por bilirrubinato cálcico. Se relacionan con la infección de la vía biliar y con el estancamiento de la bilis, y se diferencian así de los cálculos de colesterol propios de la vesícula. Se atribuye a una combinación de factores ambientales, dietéticos e infecciosos, entre ellos la infestación por parásitos de la vía biliar, más común en esas regiones. Por eso ha recibido nombres como colangiohepatitis oriental.Qué es la hepatolitiasis
En qué se diferencia de otras litiasis biliares
Cómo se forman los cálculos intrahepáticos
Distribución y nombres asociados
Preguntas frecuentes
Qué quiere decir hepatolitiasis
Es lo mismo que tener piedras en la vesícula
De qué están hechos estos cálculos
Por qué es más frecuente en Asia
Referencias
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