DICCIONARIO MÉDICO
Fractura por tracción
La fractura por tracción es aquella en la que una fuerza de tensión ejercida por un tendón, un ligamento o una inserción musculotendinosa supera la resistencia del hueso en el punto de anclaje y arranca un fragmento óseo. Constituye un sinónimo de la fractura por arrancamiento (en inglés, avulsion fracture). El término «tracción» proviene del latín tractio, -onis (acción de tirar), formado sobre el verbo trahĕre, «arrastrar». Aplicado a la patología ósea, designa el mecanismo por el cual una estructura blanda (tendón, ligamento, cápsula) tira de su inserción con fuerza suficiente para desprender un fragmento de hueso cortical o esponjoso. La línea de fractura resultante es perpendicular a la dirección de la fuerza de tracción, según describe la Real Academia Nacional de Medicina en su diccionario de términos médicos. En la práctica clínica, las denominaciones «fractura por tracción» y «fractura por arrancamiento» se emplean indistintamente. La primera pone el acento en la fuerza que actúa; la segunda, en el resultado sobre el hueso. Cuando un músculo se contrae de forma brusca y violenta, o cuando una articulación sufre un movimiento forzado que tensa un ligamento al límite de su resistencia, la fuerza no se disipa en las fibras de la estructura blanda sino que se transmite íntegra a la zona ósea donde esta se inserta. Si la resistencia del hueso en ese punto es inferior a la tracción recibida, se desprende una pastilla o un fragmento de tamaño variable. Este mecanismo predomina en las apófisis y en los huesos cortos, porque las inserciones tendinosas y ligamentosas se concentran en prominencias óseas donde la cortical es relativamente delgada. En el esqueleto en crecimiento, el punto más vulnerable no es la inserción en sí misma sino la placa fisaria adyacente, lo que explica la alta incidencia de arrancamientos apofisarios en adolescentes deportistas. Las zonas más propensas reflejan la distribución de las grandes inserciones musculotendinosas sometidas a esfuerzos bruscos. En la pelvis del adolescente, la espina ilíaca anteroinferior, la tuberosidad isquiática y la cresta ilíaca son asiento frecuente de arrancamientos durante la práctica deportiva (sprints, saltos, chutes). En el tobillo, el maléolo medial o lateral puede avulsionarse por la tracción de los ligamentos colaterales en un esguince de alta energía. La tuberosidad tibial es otra localización relevante, sobre todo durante el salto en adolescentes, cuando el tendón rotuliano tracciona de una apófisis cuyo centro de osificación aún no se ha fusionado. Frente a la fractura por compresión, en la que la fuerza aplasta el hueso acortándolo, la fractura por tracción lo separa alargándolo, por decirlo gráficamente. Y a diferencia de la fractura por torsión, que genera un trazo espiral a lo largo de la diáfisis, la tracción produce un fragmento bien delimitado en el punto de inserción, sin afectar al cuerpo del hueso largo. Sí. Ambos nombres describen la misma lesión. «Tracción» subraya la naturaleza de la fuerza, «arrancamiento» describe lo que le ocurre al hueso. El equivalente inglés, avulsion fracture, ha dado lugar a una tercera denominación en español: «fractura por avulsión». Porque en el esqueleto en crecimiento la unión entre la apófisis y el cuerpo del hueso está mediada por cartílago de crecimiento, una zona más débil que el propio tendón. Una contracción muscular explosiva puede desprender la apófisis antes de que el tendón se lesione. Sí, pero con menos frecuencia. En el adulto, el tendón o el ligamento suelen romperse antes de que el hueso ceda, porque la cortical ya está plenamente mineralizada. Los arrancamientos en adultos se ven sobre todo en el tobillo (maléolos), la rodilla (inserción del ligamento cruzado) y la base del quinto metatarsiano.Qué es una fractura por tracción
Mecanismo biomecánico
Localizaciones habituales
Diferencia con otras fracturas según el mecanismo
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo «fractura por tracción» que «fractura por arrancamiento»?
¿Por qué son más frecuentes en adolescentes?
¿Pueden producirse en adultos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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